El matrimonio homosexual

Más agradecimientos: en esta ocasión a todos los lectores que, bien a favor o bien en contra, se han manifestado sobre el comentario que escribí ayer sobre el matrimonio homosexual. El tono de todos ellos ha sido de exquisita amabilidad, lo cual les agradezco. Desafortunadamente esta bitácora es manual (*) y no existe la posibilidad de insertar comentarios como en las que utilizan herramientas específicas para la publicación de blogs (v.g. Blogia o acelblog). No obstante, he seleccionado dos opiniones: ambas aportan puntos de vista muy interesantes aunque contrapuestos a los aquí defendidos. En el  primero de ellos, J.L. analiza el artículo de Enrique Rojas: Si a la adopción. En el segundo, J.P.G. defiende la equiparación completa: Matrimonio homosexual: hasta la igualdad y nada más.

Aclaraciones al comentario de ayer sobre el matrimonio homosexual:

  1. Según me informan varios lectores, el tal Enrique Rojas no es profesor titular de ninguna cátedra. Rebuscando en la web he encontrado que se le asocia a la Universidad Complutense pero no aparece en el directorio de esta universidad. También se le menciona como director del Instituto de Investigaciones Psiquiátricas pero en la estructura de este instituto tampoco consta su nombre. Sin embargo, SÍ existe una empresa particular llamada “Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas S.A.” cuyo domicilio es Serrano, 100 (Madrid) y donde, al parecer, ejerce su profesión. También es posible que hubiera obtenido la cátedra hace algunos años y que posteriormente pasara al sector privado. De todas formas, el error habría sido el de reproducir el cometido por ABC pues este periódico lo presenta como catedrático en el artículo de opinión.
  2. Bajo el citado artículo subyace un concepto sobre la homosexualidad que no comparto en absoluto (ver más arriba las críticas que J.L. ha enviado al respecto). Ni considero a la homosexualidad una enfermedad ni a los homosexuales enfermos capaces de propiciar daños psicológicos a sus hijos. En fin… que no podía haber elegido peor ejemplo para expresar mi opinión que el del tal Rojas.
  3. Realidades sociales distintas: por su propia naturaleza, la unión heterosexual difiere de la homosexual. Esto es una realidad innegable que en modo alguno lleva implícita -ni explícitamente- la discriminación de una de ellas. Otra cosa es que los cavernícolas de turno -es decir toda la derecha europea y la Iglesia Católica- partan de esta premisa para rechazar a renglón seguido cualquier tipo de legislación sobre las uniones homosexuales. Repito lo escrito ayer: ni mejores ni peores; sólo distintas.
  4. Cautelas a la posibilidad de adopción por parte de las parejas homosexuales: aunque los actuales estudios no detectan diferencias estadísticamente significativas en función del tipo de pareja, es preciso mencionar que las muestras no son lo significativas que muchos quisiéramos. Es prematuro por tanto asegurar su validez externa (poder generalizar a partir de los resultados obtenidos) y predictiva (ausencia de estudios longitudinales). Existe, por ejemplo, la posibilidad que dentro de veinte años un estudio con los mismos sujetos diera resultados completamente distintos; podríamos encontrarnos, por poner un ejemplo, un conflicto o ambigüedad de rol sexual en adultos criados en ambientes homosexuales estadísticamente significativo respecto a los criados en ambientes heterosexuales. No es una afirmación sino una posibilidad y no estoy diciendo que la orientación sexual de los niños criados en el seno de familias homosexuales conduzcan irremediablemente a una u otra opción sexual. Estoy diciendo que, tal vez (repito: tal vez), pudieran presentarse los mencionados problemas. Por supuesto tal conflicto o ambigüedad no tienen por que alcanzar el grado de patología; ni muchísimo menos. Como ven yo mismo ofrezco el contra argumento. A pesar de todo, mantengo la cautela en cuanto a la validez externa y predictiva de los actuales estudios. Por todo ello, de todas las legislaciones que conozco, la que más se aproxima a mi punto de vista es la danesa que ha adoptado como figura legal la “Unión Civil” en lugar del “matrimonio”, quedando fuera la posibilidad de adoptar aunque se reconoce a las uniones homosexuales el derecho de reconocimiento (un miembro de la pareja puede adoptar legalmente al hijo del otro miembro). Admito que esta posición es algo conservadora pero aún con eso, estaría más a la izquierda que los Partidos Social Demócratas de Finlandia, Noruega, Dinamarca y Alemania. Todos ellos han promovido también la “Unión Civil” pero sin posibilidad alguna de adopción. La única excepción es Suecia y, por supuesto, Bélgica y Holanda donde optaron por el “matrimonio homosexual”. Peor es todavía la situación en países como Portugal, Francia y Hungría donde la izquierda se ha limitado a regular la homosexualidad de forma mucho más restrictiva al limitarse a promover “Leyes de parejas de hecho”. Y no digamos nada de los Estados donde ni siquiera hay leyes que regulen estas cuestiones: Italia, Irlanda, Grecia, Austria, Luxemburgo y la gran mayoría de los países recién admitidos

(*) En 2005 aún no utilizaba un CMS y la bitácora se construía con html.

7 comentarios


  1. ¿Podemos desenmascarar a Enrique Rojas? Si es así, por favor contactadme.
    Acabo de perder la explicación de como tiene montado el chiringuito.

    No es ni ha sido nunca catedrático de psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid (se las va apañando para ser conocido así).

    El Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, es una S.L. (antes era S.A.). El 100% del capital, siempre ha sido de Rojas, su mujer y sus hijos.

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  2. Almendrón, dices: ” … según varios lectores …”, como sifuese un rumor. Pues NO. No es ningún rumor, es la investigación de una ciudadana que se ha molestado en averiguar, quien era este sujeto perverso y malvado, al que casi todos adoraban.
    Parece mentira, que no sepas que los perfiles … no siempre dan el perfil. Un día descubrí que Rilke dijo: “La fama de unos, no es más que el malentendido de otros”.
    Si quieres dar una noticia parecida a la de “Roldan”, ponte en contacto conmigo. Comprenderás que no me atrevería a decir lo que digo, si no fuera cierto.

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  3. Isabel, en el punto 1 dejo muy claro que
    Los lectores me informan y yo paso a constatar lo dicho por ellos. De ahí que en el punto 1 de mi comentario aclare:
    1.- No aparece en el directorio de la Universidad Complutense, es decir, que allí no imparte clases.
    2.- Tampoco aparece como director, ni como nada, en el Instituto de Investigaciones Psiquiátricas.
    [Nota: menciono estas dos instituciones porque en la web aparece asociadas a ellas]
    3.- Existe una empresa particular llamada “Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas S.A.” cuyo domicilio es Serrano, 100 (Madrid) y donde, al parecer, ejerce su profesión.

    En el artículo de opinión aparece “Catedrático de Psiquiatría” pero no indica la universidad. Que lo sea o no, yo no puedo saberlo con certeza.
    Más claro, agua.

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  4. Podrían decirme que ocurre con el doctor Rojas. Si no es psiquiatra ¿por qué lo dejan ejercer?. Gracias

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