El valor del trackback

Tomo el título de un comentario de Enrique Dans con el que coincido plenamente y que finaliza así: «Usad el trackback. Aunque no sea el sistema más cómodo, lo importante de esto son las conversaciones, no el que yo me suba a una piedra y predique sobre lo divino y lo humano, fundamentalmente porque no soy quien para predicar sobre casi nada. No tengo queja del volumen y calidad de la comunidad de comentaristas habituales, pero si además, después de leer algo aquí, te vas a tu blog y escribes sobre ello, no te limites a vincular… cuéntalo aquí también. Deja tu rastro. Llévate el tráfico que te corresponde. Métete en la conversación».

En su escasa utilización influyen muchos factores. En primer lugar, su propio nombre —Trackback— no ayuda mucho. En segundo lugar, y a diferencia de otros vocablos ingleses —blog, post, …—, no ha calado entre los autores de las bitácoras. También influye el hecho de no estar disponible en todas las bitácoras. En cualquier caso, me parece una excelente herramienta para continuar la conversación y espero que su uso se generalice poco a poco. Quien desee profundizar en el tema, puede leer en alzado.org un excelente artículo aunque, curiosamente, no he sido capaz de encontrar el enlace para enviarle el correspondiente trackback. En este blog se encuentra al final de la entrada.

5 comentarios


  1. A mi me gustan los Trackback, aunque no son muy sencillos de realizar, o no muy cómodos como expresa atinadamente Enrique Dans. En Blogger es muy sencillo hacerlos, le han puesto el nombre de “Enlace a este texto”, y al igual que aquí están en la parte derecha.

    Hay que hacerlos, por supuesto.

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  2. Por supuesto, lo voy a intentar hacer porque nunca he hecho uno. A ver que tal me sale.

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