Escuela, odio, …

Sólo el odio puede explicar la tragedia acaecida en la ciudad de Beslán (Osetia del Norte). Hombres, mujeres, niños han perecido en una escuela, tal vez el lugar más sagrado de cuantas instituciones existen hoy en día. Es aquí donde todos deberían alcanzar la virtud a través del conocimiento y no un lugar donde encontrar la muerte. Me pregunto si los asesinos fueron a ella y si así fue, qué les enseñaron. Hoy más que nunca continúa siendo válida la paradoja con la que Rouseau abre el Contrato social: «¿Por qué arte inconcebible se ha encontrado un medio de hacer a los hombres libres haciéndolos esclavos?». Estados, patrias, naciones, religiones, identidades,… todas ellas fueron creadas para hacernos libres y, sin embargo, cada día nos vuelven más esclavos.

beslan

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