Estatuto del periodista profesional

Presentada por el Grupo Parlamentario de Izquierda Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds.

Pronto se cumplirán los dos años desde que IU presentó esta proposición y al parecer nadie se atreve a poner el cascabel al gato. Y no me extraña. Veamos:
¿Quién será periodista? Todo aquél que disponga del correspondiente carné expedido por el Consejo Estatal de la Información o sus equivalentes autonómicos, conforme a un modelo único, que será regulado por Ley (Artículo 2).

¿Consejo? ¿Qué Consejo? ¿Quién formará parte de él? Pues periodistas, juristas y representantes de las asociaciones empresariales, Centrales Sindicales y asociaciones de consumidores; serán elegidos por el Congreso y el Senado. Y ahora, sin necesidad de eufemismo alguno, viene lo mejor: este Consejo, según reza el artículo 25, rendirá «cuentas de su actuación al poder legislativo» (sic). O dicho de otra forma: «en lugar de vigilar los periodistas los posibles abusos del poder, sería el poder el que vigilaría los posibles abusos de los periodistas». No lo digo yo, aunque coincido, sino Fernando Castelló, presidente de la organización internacional Reporteros Sin Fronteras, en su artículo Contra la libertad de Prensa. Al difunto Haro Tecglen tampoco le gustaba; en su último artículo —El otro estatuto— trataba precisamente esta cuestión:

La opinión de Haro Tecglen (EL PAÍS, 20/10/05):

«Se está discutiendo en el Parlamento otro estatuto menos llamativo que el catalán, pero no menos inquietante: el de los periodistas. Suele ocurrir a cada cambio de régimen, y éste se hace muy tarde con respecto al régimen anterior, el de Franco. Aquél, con Juan Aparicio -tercer carnet de Falange Española- cubría todos los aspectos de la vida del periodista, desde su título original hasta su castigo. Lo odié y lo cumplí, como tantas cosas de cada vida de hombre, y lo transgredí abiertamente cuando encontré la manera o la circunstancia por las cuales se podía burlar. Únicamente: no firmé la declaración de una página del carnet que contenía la aceptación de principios del Movimiento Nacional. Si me hubieran obligado, lo hubiera hecho. El sentido político de mi vida iba mas allá de eso. Un régimen totalitario requiere siempre una respuesta posible. Ah, y si me hubieran obligado me hubiera puesto el uniforme de periodista, que aparece dibujado y relatado con la Gaceta de la Prensa Española: gris, con gorra de plato… Como no se ha derogado, todavía tenemos ese derecho; pero no es una obligación. La realidad es que sólo se pusieron ese uniforme los que tenían que trabajar en actos oficiales en que se requería. El periodista repele el uniforme como repele el estatuto: quiere tener toda la libertad de trabajar hasta donde le permitan, y un poco mas allá.

Con respecto a este estatuto, naturalmente menos fascista que aquél, puedo decir que me siento molesto de una manera general. Un periodista no debe tener más ni menos obligaciones que una persona cualquiera: las laborales deben estar regidas por los acuerdos de su sindicato y sus patronos, en este régimen, y las de la posibilidad de escribir no deben tener más límites que los del Código: es decir, lo que pesa sobre cualquier ciudadano. Como la libertad de prensa no es un derecho del periodista, sino del ciudadano: el periodista es quien la trabaja hasta el punto en que le dejen, y eso no lo va a resolver un estatuto, por muchas cláusulas de conciencia que establezca. Peor: porque cada definición que se haga de la libertad de prensa es, al mismo tiempo, una definición de cuántas cosas se pueden hacer al margen de ella. Y siempre, en esta profesión y todas las actividades de la vida, el derecho y la ley son siempre las del poder. Se ve cómo la Constitución, ley de leyes, ha servido para todo y para lo contrario, y cómo puede servir, si se quiere, para ser más dura que la falta de constitución»

5 comentarios


  1. Muy buenas,

    No soy periodista, pero en mi periódico/blog de http://www.cifrascantan.com
    creo que cumplo con creces mi labor de ofrecer información y noticias que
    por lo general nos son ocultas. Al leer este artículo me ha sorprendido,
    aunque no acabo de entenderlo. Al parecer tratan de controlar y poner
    puertas al campo a la tarea de informar. ¿Quieren decir que quienes
    deseen publicar noticias han de apuntarse al rebaño y obedecer estilos?
    Si alguien puede arrojar luz sobre ello se agradece, pues no comprendo de
    lo absurdo que parece. Me pregunto si los lectores inteligentes leerían
    algo escrito por un periodista que se somete a unas premisas impuestas por
    alguna asociación, normativa, etc.

    Responder

  2. Hola Higinio: la ley afectaría exclusivamente a los que ejercen la profesión de periodista. Ni tú ni yo lo somos; escribimos, opinamos e informamos bajo el paraguas del Artículo 20 de la Constitución española. Por eso, no tenemos las prerrogativas de aquéllos. Los problemas serán para los periodistas, quienes, de aprobarse la ley, podrían ser apercibidos, multados e incluso expulsados de la profesión por el ¡poder político!

    Responder

  3. Muchas gracias Miguel, no esperaba menos del artículo
    20. Ello me anima a publicar en breve noticiones que
    harán temblar a muchos, todo ello en beneficio del
    sagrado lector. Animo desde aquí al resto de los que
    tenemos blog a aprovechar la libertad y a gozar de la
    inmunidad total que tenemos como ciudadanos en lo
    tocante a informar y publicar.

    Por si las moscas (pues no hay que fiarse del sistema)
    animo también a preservar el anonimato total de quienes
    poseen blogs, y naturalmente de quienes opinan en ellos,
    sea cual sea el contenido publicado.

    PD: Una curiosidad tengo, ¿Por qué el tipo de letra
    de los blogs es siempre tan desagradablemente pequeño?
    Nadie lee la letra pequeña, propongo la tendendia a
    embellecer los blogs con letra cuanto mayor mejor.

    Responder

  4. Tres puntualizaciones, Higinio:
    1.- No tenemos inmunidad. Como cualquier otro ciudadano estamos supeditados al imperio de la Ley. Y la libertad de expresión y de información tienen sus límites.
    2.- Discrepo totalmente contigo en lo del anonimtao. España es un país democrático en el que nadie debería tener miedo a expresar sus propias opiniones. Al contrario que tú, animo a todos los autores de bitácoras y lectores a que rechazen el anonimato.
    3.- Letra: la de los comentarios de los lectores, tal vez sea pequeña; la de las entradas, no. En cualquier caso, prueba a utilizar la combinación CONTROL+Ruleta de ratón.

    Responder

  5. Gracias por contestar Miguel, tienes razón, reconozcamos que esa frase
    del punto 1 de “la libertad de expresión y de información tienen
    sus límites” es cierta, pero es propia y suena a paises opresores con
    su pueblo, y aunque españa no lo es, esa frase al parecer también vale
    para España tristemente, y por ello no veo en que forma el anonimato
    puede ser malo para defenderse.

    Pongo un ejemplo. Imagenimos un fabricante de sandwiches embasados que
    pone su propio blog para hablar de la buena calidad de los ingredientes
    que le pone a sus sandwiches y hablar de comida sana, etc. Y que a la
    vez trata de avisar de que otros embasadores de sandwiches les echan
    todo tipo de porquerias y da nombres y marcas. Pues seguro que a ese
    hombre le gustaría informar desde el anonimato pero no puede porque
    su marca de sandwiches delata su identidad. Pero en general quienes
    tenemos blogs no tenemos negocios ni animo de lucro y podemos decir
    que en el bar de la esquina hacen los sandwiches con … y avisar a
    los consumidores (estés o no en lo cierto)

    No se si me explico, mejor dime una temática de la que tú escribirías
    en un blog y te pondré en ejemplo de cómo pueden atacarte por lo que
    has publicado. No sé, es una cuestión apasionante y digna de estudio.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *