ETA anuncia un “alto el fuego permanente”

Tres encapuchados han leído en un vídeo el comunicado en el que ETA ha anunciado un alto el fuego permanente que entrará en vigor el próximo viernes 24 de marzo. Las imágenes han sido remitidas a la televisión pública vasca -EITB-, que las ha difundido a las 13.00 horas.

Al margen de consideraciones políticas, creo que todos debemos alegrarnos por esta tregua aunque, como es obvio, la prudencia y la cautela también son aconsejables. Recordemos que estamos hablando de una banda de asesinos sin escrúpulos y no de un partido político.

Las treguas de ETA: http://www.elmundo.es/eta/tregua.html

Reacciones: www.cadenaser.com/static/especiales/audios/tregua_ETA_marzo.html

Texto íntegro de la declaración de hoy y de la declaración de 1998:

Texto 22/03/06:

Euskadi Ta Askatasuna ha decidido declarar un alto el fuego permanente a partir del 24 de marzo de 2006.

El objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para construir un nuevo marco en el que sean reconocidos los derechos que como Pueblo nos corresponden y asegurando de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas.

Al final de ese proceso los ciudadanos vascos deben tener la palabra y la decisión sobre su futuro.

Los Estados español y francés deben reconocer los resultados de dicho proceso democrático, sin ningún tipo de limitaciones. La decisión que los ciudadanos vascos adoptemos sobre nuestro futuro deberá ser respetada.

Hacemos un llamamiento a todos los agentes para que actúen con responsabilidad y sean consecuentes ante el paso dado por ETA.

ETA hace un llamamiento a las autoridades de España y Francia para que respondan de manera positiva a esta nueva situación, dejando a un lado la represión.

Finalmente, hacemos un llamamiento a los ciudadanos y ciudadanas vascas para que se impliquen en este proceso y luchen por los derechos que como Pueblo nos corresponden.

ETA muestra su deseo y voluntad de que el proceso abierto llegue hasta el final, y así conseguir una verdadera situación democrática para Euskal Herria, superando el conflicto de largos años y construyendo una paz basada en la justicia.

Nos reafirmamos en el compromiso de seguir dando pasos en el futuro acordes a esa voluntad.

La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible. Ese es el deseo y la voluntad de ETA.

Euskal Herrian, 2006ko martxoan

Euskadi Ta Askatasuna

E.T.A

TEXTO 16/09/1998:

Por medio de este comunicado Euskadi Ta Askatasuna quiere comunicar a la sociedad vasca la lectura que hace de la situación y el momento histórico que vive nuestro pueblo, y de la decisión que ha tomado en consecuencia.

Después de dos largas décadas caminando hacia la independencia de Euskal Herria, nuevamente, tenemos la oportunidad de dar un paso decisivo. Creemos que tenemos una oportunidad parecida a la que tuvimos en aquellos difíciles años de la “transición”, hace veinte años. Pero esta vez tenemos que lograr que la fase política que se avecina sea la de la soberanía, haciendo realidad la oportunidad perdida en aquel entonces.

ETA va a acometer esta nueva fase política llena de esperanza. Llena de esperanza, sobre todo porque creemos que los errores cometidos entonces serán una buena lección para ahora. Llena de esperanza también, pues creemos que el trabajo, la experiencia y las fuerzas acumuladas desde entonces nos dan suficiente garantía como para que esta nueva fase política sea exitosa.

El tener otra oportunidad y acometerla llenos de esperanza no debe por el contrario cegarnos. No debemos de cerrar los ojos frente a la realidad que padece Euskal Herria. Pues miremos por donde miremos, es muy grave la situación que sufre nuestro pueblo. Los ciudadanos vascos estamos sometidos a dos potentes Estados. Esos dos Estados han estado utilizando todo su potencial armado, político, económico y cultural para hacer añicos los recursos que Euskal Herria tenía para ser un pueblo libre en el futuro. Como consecuencia de ello, la actividad obstinada de España y de Francia ha dejado dolorosas heridas. Y no será empresa fácil lograr nuestra libertad. Pues, aun siendo vecinos, no aparece por parte de los estados, que nos toman por enemigos y sociedad a la que deben de someter, la más mínima muestra de voluntad para respetar de modo pacífico la palabra de Euskal Herria.

A pesar de todos los ataques y dificultades, guiados por el ansia de luchar que dan las ganas de vivir, Euskal Herria ha llegado a las puertas del siglo XXI. No como pueblo libre, pero sí que tenemos todos las opciones abiertas para ser un pueblo libre. Hasta hoy hemos demostrado al mundo que somos capaces de luchar por lo nuestro. Demostremosle, pues, que en adelante tenemos derecho, voluntad y habilidad para organizar nuestra casa de la manera que nosotros elijamos.
Antes de proseguir, creemos que es de vital importancia hacer dos preguntas y responderlas. Por un lado, ¿cómo es posible que Euskal Herria llegue al umbral del año 2000 con la opción de ser un pueblo libre? y por otro, ¿por qué Euskal Herria no es todavía libre en el umbral del año 2000?

La primera pregunta tiene rápida respuesta. Rápida y llena de honor además. Sin olvidar ni arrinconar para nada el esfuerzo de los vascos de antaño, por lo que respecta a los últimos veinte años, gracias al compromiso generoso de miles y miles de mujeres y hombres audaces estamos a las puertas de conseguir nuestra libertad.

Esta verdad (realidad) está muy presente en los corazones y mentes de los compañeros-ras de la organización Euskadi Ta Askatasuna. Tampoco estaríamos donde estamos sin el sacrificio de los ciudadanos y compañeros asesinados por los ataques armados del enemigo; sin el sufrimiento de los ciudadanos y compañeros que han padecido la dura tortura y las continuas humillaciones en cuarteles y comisarías; sin el esfuerzo de los ciudadanos y compañeros que diariamente en silencio pero con gran riesgo y compromiso han trabajado y trabajan en favor de nuestra cultura, lengua, red-económica y hábitos sociales huyendo de la rutina, y despreciando las actuales leyes extranjeras tanto españolas como francesas; y tampoco estaríamos donde estamos sin la capacidad de aguante de los ciudadanos y compañeros que soportando con una dignidad absoluta la condena de miles y miles de años de cárcel sobre sus espaldas han estado labrando y están labrando el futuro de Euskal Herria.

En estos momentos nuestro más sentido recuerdo para con todos estos ciudadanos, pues gracias a que han estado continuamente abriendo las múltiples cerraduras que atenazaban el camino de un futuro en libertad, estamos de nuevo ante un momento histórico y esperanzador. Pues sin el compromiso de todos ellos hace tiempo que Euskal Herria hubiera sucumbido.

La segunda pregunta, en cambio, tiene una respuesta avinagrada. Esta respuesta pide que se examine qué ha hecho cada cual ante situaciones de vital importancia semejantes a las que vivimos hoy en día. Hay que tener en cuenta no sólo lo que hemos avanzado sino lo que debiéramos de haber avanzado. La vía que hace veinte años propuso la Izquierda Abertzale de avanzar en la democracia vasca no logró ningún acuerdo. Y como consecuencia se partió en dos el mundo abertzale: una vía aceptó las leyes que “de facto” nos imponía España; y para hacer frente a esa imposición, la otra pedía la ruptura con España tomando como legítimas todas las herramientas que un Pueblo tiene para defenderse.

La primera vía, la del autonomismo constitucional, ha traído consigo que se agrande la división interna de la Euskal Herria que estaba saliendo de la dictadura de Franco. Si antes estábamos sometidos a dos Estados, desde entonces se nos ha añadido la división autonómica. Y todo lo conseguido lo hemos logrado por medio de la lucha o lo hemos conseguido como artimaña para que disminuya la lucha. Esa primera vía ha llevado a Euskal Herria cada vez más hacia España y Francia, condenándola a vivir mirando a Madrid y Paris. Nos ha obligado a pedir permiso a los extranjeros en lugar de decidir por nuestra cuenta, y los españolistas que estaban aminalados se volvieron arrogantes. Y eso llevó a que se fortalecieran nuevas fronteras internas en Euskal Herria alejando a los ciudadanos vascos entre sí, y a unos, como en el caso de los cipayos, a aceptar y defender las leyes españolas utilizándolas contra otros ciudadanos.

Los que avanzamos por la segunda vía, a pesar de nuestras carencias y errores cometidos hemos mantenido vivo un proyecto de Euskal Herria unida, libre y euskaldun, confiando en la capacidad de trabajo y creación de los ciudadanos, hemos trabajado para superar la división institucional y estatutaria para lograr la paz de Euskal Herria basada en la justicia y el derecho democrático. Así, la apuesta de un proyecto de sociedad propia de Euskal Herria ha dado sus resultados. Uno es el que queremos mencionar ahora, como es el haber demostrado lo estéril y ciego del autonomisno fraccionador. Y no es poco, teniendo en cuenta el gigantesco esfuerzo que hizo España para que el autonomismo fuera la tumba de Euskal Herria.

Los que partieron por la vía del autonomismo fraccionador con entusiasmo y buena voluntad se han dado cuenta que además de no subir de peldaño se ha quedado atascada, y que esa escalera no lleva a la libertad de Euskal Herria. Los que hemos apostado totalmente por Euskal Herria estamos dispuestos a superar ese pasado cercano y avanzar juntos llenos de ilusión en un nuevo proyecto.

¿Por qué estamos ante una nueva oportunidad?

Aquí está Euskal Herria, otra vez, en el umbral de su futuro. ¿Pero no será puro voluntarismo creer que estamos ante una “nueva” situación? ETA después de reflexionar sobre las principales novedades de la situación que vivimos ofrece en los siguientes párrafos el análisis en el que basa la decisión tomada:

Por un lado, gracias a la lucha de estos años, nuevos sectores se han sumado a la apuesta por la independencia. Principalmente, creemos que hay que subrayar el avance logrado en los seis últimos años. Pues hemos pasado de una actitud de resistencia a una práctica de construcción. Queremos recalcar que el origen de “esta mejor situación” se debe a la generosidad de muchos miembros de la Izquierda Abertzale y a la lucha organizada que llevan adelante. En el camino para lograr los objetivos últimos de nuestra lucha, lo logrado en los últimos años es un nuevo paso de todo lo que hay que recorrer. Que nadie piense que no debemos mejorar en las tareas, en el modo de trabajar y demás. Pero se agradece que de vez en cuando la Izquierda Abertzale, tan poco amante de alabanzas y halagos, se confiese a sí misma que el trabajo realizado merecía la pena y que está bien encaminada la lucha de liberación.

Por otro lado, en esta situación cambiante tiene mucho que decir el haber socializado “la Alternatiba Democrática”, que ha tomado el relevo a la envejecida “Alternativa KAS”. Por medio de esta nueva alternativa de paz, en estos tres años se ha difundido un concepto básico: la necesidad de darle la palabra al Pueblo, que el Pueblo recupere la palabra y que se respete dicha palabra. Una vez más, hemos sido capaces de socializar que el conflicto que tiene Euskal Herria con España y Francia es de origen político. Además de dejar en entredicho la legitimidad “democrática” de las autoridades españolas y francesas, hemos sembrado un concepto positivo en nuestro campo, el de la democracia vasca. Se han fijado los mínimos democráticos (Autodeterminación y Territorialidad) que todo demócrata tiene que defender para que se supere el conflicto, y una vez conseguida la situación democrática aumentará la posibilidad de que cada cual desarrolle su propio proyecto en condiciones más parecidas. Y la Izquierda Abertzale ha allanado el camino para desarrollar su propio proyecto político y social.

En esta nueva situación resaltamos el fracaso de las estructuras institucionales fraccionadoras que se nos han impuesto en el camino de la libertad por los Estados que nos someten. El marco institucional impuesto a Euskal Herria está agotado. Las fuerzas imperialistas españolas y francesas son las únicas y acérrimas defensoras del actual “status quo” institucional. El Estatuto de la Moncloa, el Amejoramiento del Fuero Navarro y el no reconocimiento de los territorios vascos bajo dominio francés no tienen la suficiente eficacia como para satisfacer los deseos y necesidades de los ciudadanos vascos. Hoy en día, los mismos que han defendido la potencialidad de esas estructuras institucionales reconocen que por ahí no se va hacia la independencia, coincidiendo con el análisis que sólo ha estado defendiendo la Izquierda Abertzale. Y por eso, hemos posibilitado que por primera vez podamos poner en marcha una sola vía de solución.

A la par que el agotamiento institucional tenemos el agotamiento de “la política de pactos” que impusieron los españoles para deformar la realidad política y social de los diez últimos años y para eliminar el proyecto independentista. Esta política de pactos lo único que traerá consigo será la prolongación del sufrimiento en Euskal Herria.

Estamos mencionando que aquellos que apostaron por el autonomismo (los partidos abertzales EA y PNV, el sindicato ELA y muchos abertzales honrados) se han dado cuenta de lo estéril de esa vía. Ahora han demostrado la voluntad para tomar una nueva senda. Huyendo de la encrucijada de los españoles y marchando por la carretera de Euskal Herria, rompiendo ataduras y sometimientos para con España, y apostando valientemente por Euskal Herria. Esto es lo que hay para elegir: España/Francia o Euskal Herria. Por lo menos, de palabra se ha demostrado una clara voluntad de apostar por Euskal Herria. En esta nueva encrucijada todos tenemos que actuar con la valentía y coherencia que exige este momento histórico.

Los poderes fácticos de España y Francia no tienen ninguna alternativa política para Euskal Herria. No por lo menos sin una nueva colaboración de partidos como EA y PNV. Entre “el autonomismo fraccionador” de ayer y hoy, y la soberanía basada en la Autodeterminación y la Territorialidad de mañana no hay espacios nuevos, si no se inventa, por ejemplo, una falsa oferta que evitara una solución real durante otros veinte años.

“Europa” está construyéndose como centro político, social y económico, como centro de decisión de los temas principales, pasando por Madrid y París, y alejándose de las estructuras estatales que nos someten directamente. Y sin un proyecto de independencia eficaz, el sometimiento y la desestructuración que padece Euskal Herreia se acrecentará. Más aún, si estamos sin recursos ni alternativas que hagan frente a los gigantescos proyectos de “unidad” cultural y económica a nivel mundial.

Por último, en Euskal Herria se ha generalizado la opinión de que el deseo de paz de la mayoría vendrá con una solución política sensata. El deseo de paz, el diálogo, la negociación, con o sin acciones de ETA, está en boca de todos. Ha habido un gran cambio respecto a aquel “deseo de paz aséptico” de hace unos años. En la sociedad vasca se ha impuesto el ansia de una paz pactada que dé soluciones políticas y prácticas. Esa necesidad no se ha creado sólo por no “acabar” con ETA; sobre todo, es consecuencia de que la sociedad vasca ha puesto de manifiesto el origen político del conflicto, ha hecho resurgir nuevas luchas y ha puesto un “¡stop!” firme y digno al ataque que sufre Euskal Herria.

Para resumir la situación en pocas palabras, diríamos lo siguiente: en Euskal Herria hay dos proyectos diferenciados. Uno es el que cree en el proceso de construcción de Euskal Herria, que dice que es posible una sociedad más justa, más arraigada, y que lucha por ello; el otro proyecto, por contra, es el que quiere continuar con el proceso de asimilación, desculturización e integración que comenzó hace siglos en nombre de España y Francia; que ve a Euskal Herria como una parte del mundo sin ningún tipo de identidad. En Euskal Herria hay un conflicto de lengua y enseñanza, un modo de entender la vida, un deseo de construir por medio de relaciones laborales un modelo socioeconómico diferente. Ese conflicto, es el conflicto de siempre, lo único que ha variado es la oportunidad de dar nuevos pasos en ese conflicto que ha surgido del cambio de correlación de fuerzas.

Y ese es el reto de este momento histórico, cómo poner en marcha el proyecto de Euskal Herria entre todos. Si hay voluntad e inteligencia por parte de aquellos que se han erigido como dirección política de este Pueblo, en la sociedad vasca hay suficiente fuerza y comprensión como para avanzar.

¿Hacia donde se dirigirán las fuerzas?

Aquí está Euskal Herria, otra vez, en el umbral de su futuro. Estamos llenos de esperanza, pero siendo conscientes de la grave situación que padece Euskal Herria y viendo con gran preocupación el momento histórico que vivimos. Pues la clave principal del futuro depende de la respuesta afirmativa o negativa a una pregunta esencial.

¿Hacia dónde se dirigirán esta vez los partidos abertzales? El conocer nuestra historia reciente hace que nos hagamos esta pregunta con preocupación. Debemos de decir que hace veinte años se doblegaron al Estado Español. Con la excusa del “baile de sables” de aquel entonces, según se nos ha dicho, en la Moncloa y en la Zarzuela se decidió dividir más Euskal Herria, seguir negándole mediante las armas el derecho de Autodeterminación que le es propio, y un lago etc. Desde entonces, la Izquierda Abertzale ha defendido con coherencia, y dejándose la piel en ello, la soberanía de Euskal Herria, mientras que las otras fuerzas caían en las redes de España cada vez más fortalecida.

En esto también miramos con optimismo el futuro. No hay ni comparación entre los frutos escasos y podridos recogidos en estos veinte años y los que podamos regoger en el camino de la Soberanía. Han sido largos años, pero al final es reconfortante ver cómo otros también se dan cuenta de cuáles son los pasos fundamentales para conquistar la Independencia. La libertad en un futuro siempre será mejor que el sometimiento de hoy en día.

Eso no quiere decir que el camino que tenemos delante no será difícil y repleto de dificultades. El reto que se nos avecina nos exige a todos abertzales, de izquierdas y demócratas, responder con sinceridad y dignidad. Y aún más, viendo la ceguera y la cerrazón de España y Francia.

En consecuencia, es nuestro profundo deseo que no sea la Izquierda Abertzale la que trabaje sola en la labor que es de todos. Pero, aun en el caso de que fuera así, nosotros seguiremos adelante con la misma ilusión y tenacidad que hasta ahora, por el camino mostrado por miles de ciudadanos y luchadores vascos.

El reto en ciernes

Lo tenemos dicho al comienzo de este comunicado, que el reto y la característica principal de la fase a la que nos encaminamos es la de que, Euskal Herria en su integridad, superando las fronteras autonómicas y estatales, consiga la Soberanía. Poner la base. Porque no estamos en el mismo sitio que antes, no sólo vamos a “recuperar” la ocasión perdida hace veinte años, vamos a dar un paso más importante, tenemos que poner los cimientos de esa futura Euskal Herria, el reto que nos corresponde se basa en definir con total exactitud dónde vamos a construir nuestra casa. Porque no hay dos o tres Euskal Herrias, sólo hay una, con sus peculiaridades y realidades diferentes, tanto lingüísticas como sociales y económicas, y también en el ámbito de las costumbres. ¡Eso es un Pueblo!

Teniendo en cuenta, entre todos los abertzales, demócratas y progresistas, esas diferentes realidades, nos corresponde trabajar al frente en la construcción de un marco político nuevo que contemple a Euskal Herria en su integridad. Y en esta labor ilusionante todos los agentes de toda Euskal Herria tienen un sitio, la palabra y su tarea.

La conquista de la Soberanía no se casa con la política interesada y partidista que conlleva el fortalecimiento de España y Francia. Tienen que acabar completamente todos los acuerdos y espacios de colaboración con España, los acuerdos bajo manga y bajo secreto que mantienen a nuestro Pueblo doblegado a nivel económico.

La primera tarea es empezar a “pensar” como Euskal Herria. Entre todos. Y asumir cuál es la verdadera situación económica, lingüística, cultural y social de nuestro Pueblo. Y a continuación, impulsar proyectos generales que tengan en cuenta Euskal Herria en su integridad, tanto en lo que concierne a los derechos lingüísticos, como a la organización territorial, el desarrollo económico y los derechos sociales. Las fuerzas que están por la Soberanía de Euskal Herria tiene que conseguir acuerdos de mínimos.

Y a la vez, será tarea de todos hacer frente a todos los que son y seguirán siendo enemigos de ese proyecto. Es la hora de lo que, tantas veces han ensalzado los que rechazan el uso de las armas, y en tan pocas ocasiones se utiliza: la rebelión social. Decíamos al comienzo que no podíamos cerrar los ojos ante la situación de Euskal Herria. Un proyecto consensuado como el que estamos impulsando, nos llevará a afrontar juntos también las consecuencias que traerá la postura contraria de Francia y España. Sin ninguna duda. Para eso también se necesitará de audacia. Se necesitará de audacia para que, de decir que todas las fuerzas armadas extranjeras están de sobra en nuestro Pueblo, se lleven adelante todos los grandes y pequeños trabajos con los que expulsarlos. Es hora, pues, que de criticar lo que se hace, bien o mal, se pase a interiorizar en lo que no se hace y se emprendan esos trabajos.

¿Qué es lo que no es este paso de ETA?

Antes de mencionar nuestra llamada y nuestra decisión, creemos que es inevitable aclarar, por las especulaciones, expectativas y las muchas declaraciones de estos últimos días, qué es lo que no es esta fase política que se nos avecina. No es justo que alguien sea engañado por los juegos de palabra de los políticos profesionales.

El objetivo no es la “pacificación” que propone Ardanza, quien ha dirigido durante una larga década la españolización, en su plan parcial; menos todavía, el dar “apariencia” política a esa “pacificación” como autoengaño o “tranquilizante de la conciencia” de la Izquierda Abertzale. Hay que ser más audaz en este momento. Pues estamos ante una situación totalmente nueva.

Estarán engañando a la sociedad los que, tras este importante paso de Euskadi Ta Askatasuna, busquen la “normalización” con una falsa paz que no cambie nada y fortalezca el actual marco.
Eso será tan falso como decir que el conflicto de Euskal Herria es que ETA haga frente al enemigo por medio de la lucha armada. No habrá paz si no se asienta en los derechos de Euskal Herria. Ese es el origen, la clave del conflicto que padecemos; a Euskal Herria se le niegan sus derechos, no somos soberanos para estructurar la sociedad como nosotros deseamos.

ETA ha dado su paso, ahora es el momento de que los otros avancen en el espacio que ha surgido, y audazmente, además. Lo hemos dicho al comienzo, no es momento de tibiezas, de cálculos egoístas ni partidistas: debemos ganar Euskal Herria.

Declaración

Teniendo en cuenta todo lo anteriormente dicho, ETA, organización vasca socialista revolucionaria para la liberación nacional, hace la siguiente declaración pública ante la sociedad vasca y pone en conocimiento de la opinión pública internacional:
Siendo la construcción de Euskal Herria trabajo de los ciudadanos, hasta ahora esa tarea sólo ha recaído de una manera clara e inequívoca en la Izquierda Abertzale. Hemos tenido que recorrer un largo, duro y complicado camino, y como respuesta a esa tarea hemos padecido la represión y todo tipo de ataques. Pero gracias a ese trabajo realizado, hoy en día tenemos una oportunidad inmejorable para que en adelante, en el camino hacia la independencia de Euskal Herria, se compartan responsabilidades y esfuerzos, y se crean acuerdos para trabajar en común y nuevos puntos de encuentro. ETA, por su parte, quiere dar a a conocer que en esa nueva vía de acuerdos tiene una clara voluntad de avanzar y que está a la espera de la concreción de voluntades y esfuerzos de igual tamaño.

En este sentido, ETA hace un llamamiento público a los partidos políticos, sindicatos, asociaciones culturales, organizaciones sociales, y en general a los ciudadanos vascos para que tomen el compromiso necesario y den los pasos concretos con el fin de que esta fase que se avecina sea la de la Soberanía.

De entre todos los pasos a dar, el de mayor importancia será el poner en vía de superación la actual división institucional y estatal; para ello, desde hoy mismo hay que dar pasos efectivos para crear una estructura institucional única y soberana que englobe a Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Nafarroa y Zuberoa.

Si en este empeño se unen los diferentes agentes políticos y sociales, ante toda iniciativa que supere la actual división institucional y estatal en favor de esa estructura institucional suprema, ETA toma el firme compromiso público de reforzarla, defenderla y aplaudirla. Así, pide igual compromiso, esfuerzo y empeño a los que hasta ahora han estado lejos de esta tarea o a la hora de acercarse han sido tibios o reacios.

Las fuerzas favorables a la construcción y derechos democráticos de Euskal Herria tienen que crear dinámicas y fijar acuerdos en torno a las necesidades básicas y mínimas.

El proyecto de pueblo de Euskal Herria está enfrentado tanto al de España como al de Francia. Este conflicto que dura largos siglos nos ha enseñado que para los ciudadanos vascos no hay espacio intermedio. Avanzamos como ciudadanos vascos o desaparecemos como pueblo bajo el dominio de España y Francia. Por lo tanto, creemos que es inevitable que todos aquellos que están de acuerdo con los puntos anteriormente citados rompan amarras y acuerdos con aquellos que defienden y alientan las intenciones dominadoras de España y Francia. Es hora de apostar clara e inequívocamente por la Soberanía. Es hora de romper acuerdos y ataduras con los partidos políticos que tienen por objetivo la desaparición de Euskal Herria. En consecuencia, es hora de romper todo pacto con partidos, estructuras institucionales y represivas que tienen como objetivo el aniquilamiento de Euskal Herria y la construcción de España y Francia.

Teniendo en cuenta la situación de Euskal Herria, las posibilidades que hay y el deseo de marchar hacia la Soberanía, Euskadi Ta Askatasuna da a conocer la intención de comenzar el cese indefinido de las acciones armadas, limitando sus tareas solamente a trabajos de abastecimiento, mantenimiento de estructuras y derecho a defenderse de posibles enfrentamientos. Este alto el fuego total comenzará el día 18 de septiembre de 1998.

Siendo el objetivo de todos el que se respete la realidad de Euskal Herria, sus derechos, y las decisiones tomadas en libertad, siendo el deseo y objetivo de ETA que la sociedad vasca tome sobre sí toda responsabilidad en lograr la independencia de Euskal Herria, y llenos de esperanza pensando que la respuesta que recibamos sea del tamaño del paso que hemos dado, queremos decir que los pasos y acontecimientos que se den de aquí en adelante marcarán el carácter definitivo de ese cese.

GORA EUSKADI ASKATUTA!
GORA EUSKADI SOZIALISTA!
JO TA KE INDEPENDIENTZIA LORTU ARTE!
Euskal Herrian, 1998ko irailean
Euskadi Ta Askatasuna
ETA

41 comentarios


  1. Vitruvi: L´entrada nº 3132 requereix molt d´estudi i reflexió. Ara mateix no puc dir res.

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  2. Mediterráneo no ha dicho ‘el derecho de los vascos a decidir su futuro en libertad’, lo que ha dicho es ‘LA INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA’, o sea, que ya lo ha decidido él por todos. Yo voy a hacer lo mismo con estos pronósticos:
    Resultado ficticio de una votación a favor de la autodeterminación
    – Navarra: que no
    – Álava: que no
    – Vizcaya: fifty/fifty
    – Guipúzcoa: que sí
    – País vasco-francés: ni de coña (eso si llegaran a votar)
    Y de verdad os digo que ojalá se produjera tal referéndum porque me parece que mis pronósticos no andarían muy lejos de la realidad. Cuando alguien te da la martingala con respecto a algo sólo hay dos soluciones, o concedérselo o quitarle la excusa y el referéndum cumpliría estas dos premisas.
    Por cierto, ¿cuál debería ser el porcentaje de votos necesario? ¿2/3?

    Konde, no he podido averiguar lo de los pueblos, países sí, 192.

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  3. Hermano. Yo no soy quién para decidir por los vascos, porque no soy vasco, ni aragonés, ni etc. etc.. Yo sólo he querido decir, que no decidir, sin tapujos lo que todo el mundo piensa y/o pensamos, pero que a mí es de natural el expresarlo y decirlo, pero nunca el decidirlo, porque no soy quién. también te digo, en mi parecer que si Extremadura, o cualquier otra CA quisiera ser independiente yo no tendría ningún motivo de oposición personal ni territorial en ello.
    Tampoco acierto a saber lo que votarían las provincias enumeradas, porque este no es asunto de mi incumbencia. Yo no soy vasco.
    saludos.

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  4. Mediterráneo, ya sé que no eres quién ni que lo has dicho para sentar cátedra pero he aprovechado tu comentario para hacer el mío, simplemente. No creas que el resultado electoral andaría muy lejos de lo que he puesto (tomando como referencia los 2/3)

    Que nos incumba o no (seamos o no vascos) no lo diría tan a la ligera, nunca se sabe.

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  5. La lista tiene que ser plana (e imagino que larga) para que la pueda leer correctamente en mi TFT. El oprimido pueblo visigodo soy yo mismo y todo aquel que se sienta como yo. (¿Acaso importa el número de miembros?) El idioma es irrelevante. No obstante, si te atreves con otro alfabeto que no sea el occidental contarás con mi admiración durante, al menos, diez minutos.
    ——————————-

    Hermano, pueblo no quiere decir país. Países está claro los que son, pueblos ya no tanto porque pueblo es algo subjetivo. La cuestión es cómo se pueden otorgar derechos a algo cuya existencia depende de una interpretación. ¿De verdad no existe el pueblo visigodo? Dadme veinte años y el control sobre el sistema educativo que os voy a maravillar.
    ——————————-

    ¿Os daís cuenta de lo preciso que es dar derechos a los ciudadanos y lo irreal que es darlo a los pueblos? EStá claro que yo soy un ciudadano pero a qué pueblo pertenezco. ¿Y si resulta que no pertenezco a ninguno? Los pueblos no tienen derechos, los derechos son exclusivos de los ciudadanos. ¿Les quitamos los derechos a los ciudadanos para dárselos a los pueblos? Los judíos no pertenecen al pueblo alemán, los republicanos no pertenecían al pueblo español (y perdón por el recurrente ejemplo). Otros dirán que sí: ¿y por qué sí o por qué no?

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  6. Konde, entras en un terreno difícil, porque cada término ha de ser definido con precisión para no ser mal intrpretado.

    En lo del pueblo visigodo tienes razón, y creo que con el control del sistema educativo en 20 o 40 años podrías inventar la nueva nación visigoda.

    Donde dices países, yo prefiero hablar de Estados-nación, y donde dices pueblos, prefiero hablar de naciones. Ambas pueden coincidir o no. Las primeras sstan bien cuantificas, pero como vemos a lo largo de la historia no son perennes. Las segundas se forman (se inventan) en un proceso histórico (esto no es peyorativo). Quizás el rasgo fundamental es la conciencia de pertenencia de sus ciudadanos, pero existe alguna excepción aceptada.

    El País Vasco es una nación en este sentido. No es un Estado-nación, pues una pare de esta está en España y otra en Francia.

    La diferencia entre este planteamiento (alguien que lo ha expuesto magistralmente es el maestro de historiadores catalán Josep Fontana) y el de los “nacionalistas” es que estos últimos creen necesario que cada nación forme su propio Estado-nación. Frente a ellos, hay otros tipos de reivindicaciones. Por un lado los nuevos “nacionalismos federalistas” que ven un futuro más estable en los estados pluriracionales asimétricos; o aquenos “no nacionalistas” que creen en los estados plurinaciones no asimétricos, donde el único parámetro es el de los ciudadanos iguales en derechos y obligaciones.

    Todas estan formas (todas) pueden revestirse de democracia o no.

    Saludos

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  7. Julián, últimamente estás brillante.

    Supongamos que aceptamos el liberalismo individualista que alguien ha propuesto, en el que el único objeto de derechos es el “ciudadano”. Este ciudadano, en ejercicio de sus derechos individuales, puede organizarse con otros ciudadanos con intereses comunes y crear un estado de ciudadanos libres?

    Supongamos que si.

    Lo primero que deberiamos abolir es la constitución, que dice que la soberania reside en el “pueblo” español. Sin duda la redactó un nacionalista exacervado.

    Para ser prácticos propongamos un método de organización que nos permita librarnos de la lacra de la histórica que arrastramos y que ha configurado las fronteras actuales, al margen de la voluntad de los ciudadanos.

    Tomemos como unidad mínima territorial al Municipio. Los municipios colindantes deberian agregarse libremente en mancomunidades o comarcas para satisfacer de forma eficiente sus necesidades immediatas (transporte urbano, residuos, alumbrado…) Estas comarcas se agregarian a su vez en entidades territoriales superiores (regiones?) que respondieran a otros tipos de necesidades (planes territoriales de urbanismo, infrastructuras de comunicaciones, escolares, sanitarias….) y así sucesivamente hasta llegar a un gobierno único mundial. O sea, que la división territorial responderia por un lado a la voluntad de los ciudadanos y por otro a la eficiencia en la gestión.

    De hecho no me he inventado nada, las comunidades autónomas se formaron de una forma parecida, por agregación de provincias.

    Por supuesto para conseguir esto se deberia renunciar a la idea de estado-nación, incluso a la de Nación española. Estais dispuestos?

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  8. Julián, ¿y en qué momento se forma la nación vasca? No existe historicamente la nación vasca ni existe ningún proceso de formación de la misma. La única nación, que desde el proceso centralista de los Borbones sería, además, una nación estado es España. Todas las concesiones políticas en este sentido no hacen más que dar validez a los desvaríos mitológicos de unos cuantos nacionalistas exacerbados (valga la redundancia).

    Más que peyorativo, decir que la formación de las naciones es un proceso histórico, me parece una perogrullada. Aunque, entiendo perfectamente que este hecho, el que las naciones y/o carácteres nacionales provengan del siglo XIX, no sea aceptado por esos mismos nacionalistas que buscan datar su existencia en el pasado más remoto posible y por eso lo tengas que recalcar. Por si acaso.

    A tus dos opciones yo añadiría una tercera. La de los que viendo las naciones como un proceso creen que han sido superadas por una realidad transnacional (o globalizada).

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  9. Vitruvi, la ciudadanía, lo que tú llamas «liberalismo individualista», proviene de los griegos. E imagino que ya sabrás que estos son anteriores, incluso, a la datación que hacéis de vuestras nacionales. Tal vez me equivoque pero me da la sensación de que llamándolo «liberalismo individualista» buscas asemejarlo al neoliberalismo económico (¡fíjate: económico!) para desprestigiar una de las ideas políticas más hermosas que existen: todos somos ciudadanos y, por lo tanto, todos somos iguales en derechos y obligaciones.

    Si eres ciudadano es porque perteneces a una sociedad y esta te otorga unos derechos. Cualquier grupo de personas, con o sin intereses comunes, pueden montarse (o, al menos, intentarlo) un estado de ciudadanos libres. El problema, Vitruvi, tal como yo lo veo, reside en el lugar en donde vas a crear tu estado de ciudadanos libres. ¿Dónde lo harás? ¿En el hiperespacio o en el planeta tierra? ¿Queda algún trozo que no pertenezca ya alguna otra sociedad? Me temo que llegas un poco tarde. A no ser, claro, que conquistes algunos territorios.

    En la constitución se habla de pueblo español porque este es el único que hace referencia a todos los ciudadanos españoles ya que, al contrario de los nacionalismos periféricos, es incluyente. Yo también hubiera preferido, por más precisa, la expresión «ciudadanos españoles» a la de pueblo español. Aunque también me parece que en este caso y dentro de su contexto son equivalentes.

    Las configuración de las fronteras nacionales también forma parte del proceso de creación nacional. No obstante, no puedo si no darte la razón es que estas han sido configuradas al margen de la voluntad de los ciudadanos y a favor de la voluntad o en nombre de los pueblos.

    No entiendes, Vitruvi, que el proceso de comunidades humanas cada vez más grandes proviene de la necesidad y que si volvemos a empezar desde el principio acaberemos de nuevo en donde estamos. Puede que no se llamase España y se llamase Pepito. ¿Cuál es la diferencia?

    ¿Por qué en vez de perder el tiempo intentando volver al pasado no miramos hacia el fututo para intentar dilucidar lo que realmente se nos viene encima?

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  10. Buenísimo! mira que habias empezado bien… Lo único que tenias que hacer era ser consecuente con tu planteamiento inicial, pero en tu obsesión por desacreditar al los nacionalismos distintos al tuyo lo único que haces es contradecirte.

    Muy curiosa tu concepción de pertenencia de la tierra a las “sociedades” en la línea, por ejemplo, del nacionalismo serbio. O sea, que estas dando derechos sobre la tierra a las “sociedades” cuando defendias que el único objeto de derechos es el “ciudadano”.

    te recuerdo que al “nacionalismo incluyente”, cuando no cuenta con la voluntad de los incluidos, se le conoce cómo Imperialismo.

    Repasa un poco la historia y verás que la configuración de las fronteras no tienen nada que ver ni con los ciudadanos ni con los pueblos. Algunas se trazaron en virtud de matrimonios entre monarcas, negocios entre ellos, compensaciones, guerras… por no entrar en el tema de África.

    Mi propuesta era de futuro, pero veo que teneis cierta dificultad en desprenderos de la “idea” de España. Arquetípico de los nacionalismos…

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  11. Lamento haberme torcido. Tienes razón, escribí sociedades pero estaba pensando en Estados. El territorio de un estado y, en coherencia, el derecho a la propiedad del ciudadano.

    Las épocas Imperiales, aunque ahora se hable metafóricamente de un imperialismo económico pasaron a la Historia hace más de trescientos años. Pero aún así no entiendo por qué me lo recuerdas. ¿La España actual es imperialista? Espero que no lo digas en serio.

    Y, en efecto, algunas fronteras se trazaron en virtud de pactos y otras en virtud del derecho de conquista. ¿Pero no son esos hechos los que toman las mitologías nacionalistas para explicar y demostrar la existencia de pueblos y naciones pretéritas? ¿No hablan las mitologías nacionales de defensas heróicas del sitio, del pueblo luchando contra el invasor?

    Como le he explicado a Julián, no tengo ninguna dificultad para desprenderme de la idea de España. Lo que me resisto a aceptar es su disolución en naciones más pequeñas pues lo considero un paso atrás.

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  12. tendrias que definir mejor què entiendes por “pequeñas”

    te refieres a la cantidad de territorio? por lo que preferirias ser cómo Rusia antes que cómo Luxemburgo?
    O por el número de “ciudadanos” por lo que preferirias la India a Noruega?

    Entonces, segun tu planteamiento, no tendrias ningún problema en diluir la idea de España en una entidad mayor cómo Europa, en la que la mayor representación parlamentaria corresponderia a Alemania y Francia. la capital Bruselas, el idioma oficial seria el Inglés, y España una provincia periférica dónde pasar las vacaciones.

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  13. Desde luego Vitruvio casi elaboras en tu último comentario un ideal de futuro “Estado”. Lo del idioma oficial el “inglés” no lo veo muy claro. Tal vez haya otro que hable un mayor número de europeos (como idioma materno, me refiero). :-D

    Konde, creo que me has interpretado muy bien. Me preguntas en qué momento se forma la nación vasca. Yo no he estudiado este fenómeno, pero podríamos decir, como la catalana, que entre finales del siglo XIX y comienzos del XX (Es lo que podemos encontrar en la mejor producción historiofráfica sobre este particular). Ello desde el presupuesto de que una nación lo es cuando los ciudadanos que residen en ella tienen conciencia de serlo. Con ello, como puedes deducir, ni critico ni contradigo tu apreciación sobre la nación española, que coincide tambien con la de la mejor historiografía al respecto.

    Comparto plenamente el final del comentario 3158. Pero creo que la transformación de nuestra sociedad indica un camino diferente: El reconociminto de un estado plurinacional (reitero el concepto nación = cociencia de ser nación) unido mediante la fórmula de la federación. La batalla del futuro puede estar en los “grados de asincronia”.

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  14. No he dicho «pequeñas», he dicho «más pequeñas». Y como me digas ahora que Cataluña no es más pequeña que España te voy a mandar a hacértelo de mirar. :-)

    Decía que estando a favor de la disulución de todas las naciones no puedo aceptar el hecho de que se disuelva una para que se formen otras 17 (o las que sean) porque me parece un paso atrás.

    Siguiendo mi razonamiento no tendría ningún problema en diluir la idea de España (porque como dices es sólo, al igual que el resto de todas las naciones, una idea) en algo mayor llamado Europa en la que tampoco existiría Alemania ni Francia porque acabamos de diluir todas las naciones europeas. Y, sí, tampoco tendría ningún problema en diluir Europa en algo llamado Hemisferio Norte (por poner un nombre) que pudíeramos diluir en algo llamado Humanidad. Todo ello, lo sé, es un horizonte muy utópico pero puestos en utopías prefiero la mía a la del PNV o a la del PP.

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  15. Julián, si hablamos de «grados de asincronía» me temo que no hablamos de Federación sino de Confederación. «Grados de asincronía» me parece un eufemismo complicado para referirnos a lo que toda la vida se han llamado privilegios (etimológicamente leyes privadas o particulares). Por lo menos yo lo entiendo así.

    Ahora bien, ¿voy a tener unos privilegios u otros dependiendo de la nación de España en la que viva, o en la que haya nacido? ¿Y de qué clase de privilegios estamos hablando? ¿Y a dónde nos conducirían esos privilegios? De momento, fuesen cuales fuesen estaría, claro que habríamos roto con el concepto de igualdad entre todos los españoles. ¿Estaríamos volviendo entonces, en algunos aspectos, a una sociedad de clases? Hay muchas preguntas y las respuestas me resultan inquietantes.

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