Atentados julio 2005 Londres

El último informe elaborado por el comité parlamentario encargado de investigar el atentado perpetrado en Londres hace hincapié en la falta de recursos para explicar por qué, al igual que en España, varios terroristas —entre ellos el líder de la célula Mohammad Sidique Khan— pudieron llevar a cabo la acción delictiva a pesar de estar siendo investigados.

Ningún servicio de seguridad cuenta con recursos ilimitados y, por ello, la asignación de prioridades a una u otra cuestión resulta fundamental para lograr una eficaz labor policial. Tanto en España como en Inglaterra no se prestó la debida atención al terrorismo islamista y las consecuencias ya las conocemos.

Últimos informes publicados:

Días después de la masacre del día 7 y tras otro atentado fallido, la policía londinense disparó a matar contra un individuo sospechoso de portar una mochila con explosivos. Dicho individuo -Jean Charles de Menezes- recibió siete balazos en la cabeza a consecuencia de los cuales falleció al instante. El problema es que De Menezes no era un suicida y no llevaba bomba alguna. Sin embargo, los ingleses -según las últimas encuestas- apoyan mayoritariamente la medida de disparar a matar cuando se sospeche que se trata de un terrorista suicida. Para abrir el debate he seleccionado el punto de vista de Haim Watzman: Cuando te toca disparar primero. (Publicado en THE NEW YORK TIMES el 28/07/05 y reproducido por EL MUNDO al día siguiente). Seguir leyendo …

A las 20,30 de ayer, día 13, la Agencia EFE informaba de los resultados del Consejo extraordinario de ministros de Justicia e Interior de la UE y entre sus resoluciones destaca la propuesta de retención de datos de comunicaciones. En primer lugar es necesario aclarar que dicha propuesta no es nueva pues se viene tratando en el seno del Consejo de Ministros desde hace más de un año. En segundo lugar, el alcance de la propuesta no afecta al contenido de los e-mail o de las llamadas telefónicas. En concreto se trataría de guardar un registro durante determinado tiempo de la información relativa al usuario y el receptor, lugar de la conexión o aparato utilizado. Es decir, quién llama a quién, desde dónde lo hace y a través de qué medio.
     El archivo en sí mismo bien pudiera conculcar la inviolabilidad de las comunicaciones aunque la cuestión es harto discutible. Pero si el acceso de la policía al mencionado registro no requiere una orden judicial previa, ya no cabe discusión alguna: la propuesta sería sencillamente ilegal y atentaría directamente contra nuestros derechos.
     Menos problemática me parece la decisión francesa de suspender temporalmente la libre circulación de personas que prevé el acuerdo de Schegen. O no es preocupante si es realmente «temporal» ya que se trata de una medida que suele tomarse habitualmente con ocasión de grandes acontecimientos deportivos -v.g. Juegos Olímpicos- o políticos -v.g. cumbres del G-8-. Inglaterra no necesita dar esta paso porque, al igual que Irlanda, no firmó este acuerdo y tampoco afecta a los países recientemente integrados ya que sus fronteras internas no desaparecerán hasta el segundo semestre de 2007. No obstante, llama bastante la atención el hecho que sólo un país haya tomado esta determinación pues muestra la actual descoordinación de los países europeos integrados en el mencionado acuerdo y las discrepancias en el seno de la Unión Europea sobre la efectividad y oportunidad de las medidas antiterroristas a tomar en una situación de crisis como la actual.

Estimado Sr. Blair: detener y sentar en el banquillo a los responsables del brutal atentado de hoy es, sin duda, una propuesta digna pero desgraciadamente no evitará nuevos ataques. Y no lo evitará porque no hablamos de meros delincuentes cuyos fines se limitan a obtener dinero sino de psicópatas fanáticos capaces de matar a cientos o a miles de personas sin pestañear. Pero no se preocupe: lo peor aún está por venir. Le llamarán asesino y le responsabilizarán de los atentados por su participación en la guerra de Iraq. Le culparán por la pobreza y la incultura existente en medio mundo porque ambas plagas se deben al ‘colonialismo’ practicado por Occidente en general y por Inglaterra en particular. Si es necesario, desempolvarán los libros de Historia para recordarle el activo papel de su país en el comercio de esclavos o en cualquier otra tropelía aunque haya acaecido hace varios siglos. Finalmente será invitado a participar en una ‘Alianza de Civilizaciones’ para llevar la democracia al mundo entero y, de paso, erradicar la pobreza de un plumero. Por supuesto, ninguno de los que así razonan caerán en la cuenta que usted ni ha colocado los explosivos ni los ha hecho detonar. Pero eso da lo mismo: lo único importante pasa por encontrar razones que justifiquen lo injustificable. ¡Y así nos va!
      Por otra parte quisiera destacar su prudencia en relación con la autoría del atentado porque contrasta con la alegría con que los dirigentes españoles señalaron a ETA como responsable de la masacre en Madrid. La realidad demostró su equivocación y su torpeza. Yo también lo seré porque, al margen de esta cuestión, lo único realmente importante es el respeto a las víctimas y a sus familiares. Desde España, mi más sentido pésame a todas ellas.