Aviación

34 días de estado de alarma34 días en estado de alarma, una medida excepcional, y a nadie parece importarle. ¿Hemos vuelto al siglo XVII? Molière escribía por entonces “Aquí primero cuelgan a un hombre y luego lo juzgan”.

La indiferencia, casi obscena, de la sociedad civil hacia los asuntos públicos deja el paso libre a tics totalitarios. En el futuro, algún intelectual recordará las palabras de Boris Pasternak: “Así que era necesario enseñar a la gente a no pensar y no formarse opiniones, obligarla a ver lo que no existía y sostener lo contrario de lo que resultaba obvio para todos”. Lástima que para entonces ya será tarde…

Leo y no salgo de mi asombro: miles de afectados por la huelga salvaje de los controladores se querellarán contra éstos. No acaba aquí pues se pide para ellos penas de cárcel.

Solo espero que esos mismos afectados y el resto de ciudadanos interpongan otra denuncia contra el Gobierno por declarar el “Estado de Alarma” sin ningún tipo de base legal. En el Decreto se dice: «Al amparo de lo dispuesto en el artículo 4 apartado c. en relación con los apartados a) y d) de la L.O. 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio, se declara el estado de alarma con el fin de afrontar la situación de paralización del servicio público esencial del transporte aéreo».

Veamos lo que indica dicha Ley Orgánica en su artículo 4, apartado c: «Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, […], Y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo».

Si aún sé leer en español, el apartado “c” establece dos condiciones y ambas deben cumplirse:

  1. paralización servicios públicos…
  2. concurrencia de al menos una de las circunstancias contenidas en el artículo

¿Y a qué otras circunstancias se agarró el Gobierno?

  1. Apartado a) Catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud.
  2. Apartado d) Situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.

¿Dónde están las calamidades o las desgracias públicas equiparables a una inundación, incendio o accidentes de gran magnitud? En ninguna parte. Cualquier posible riesgo se neutralizó al cerrarse el espacio aéreo.

¿Se produjo desabastecimiento de productos de primera necesidad? En absoluto. Tampoco era previsible que sucediera.

¿Por qué entonces el Gobierno adujo las razones contempladas en los apartados c) y d)? Porque así se aseguraba la aplicación del artículo 12.dos que dice: «En los casos previstos en los apartados C) y D) del artículo cuarto el Gobierno podrá acordar la intervención de empresas o servicios, así como la movilización de su personal, con el fin de asegurar su funcionamiento. Será de aplicación al personal movilizado la normativa vigente sobre movilización que, en todo caso, será supletoria respecto de lo dispuesto en el presente artículo.»

En resumen: la declaración del Estado de Alarma se realizó sin base jurídica y se forzó la situación a través de la normativa sobre movilización para que los militares pudieran intervenir ya que la mera puesta en marcha de la alarma no les habilitaba a ello. Una normativa, por cierto, bastante confusa de la que no se deduce directamente que los civiles deban ponerse bajo el mando de militares en el caso que nos ocupa.

Este Gobierno, no solo nos lleva a la bancarrota, sino que además se salta la Ley cuando le da la real gana. Mientras tanto, el populacho pidiendo las cabezas de los controladores.

Actualización, 15/12/10: muy interesante el artículo de Pablo Lópiz Cantó, licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Zaragoza: Estado de Alarma.

Actualización, 16/12/10: Josep Ramoneda explica en El País por qué la prórroga es peligrosa y perniciosa de una forma llana: Normalizar la excepción.

Comprendo la indignación de todos cuantos se encuentran atrapados en los aeropuertos españoles, pero deberían preguntarse quién es el responsable de esta situación. Las condiciones laborales han formado parte de la batalla entre controladores y AENA desde hace mucho tiempo y al Gobierno no se le ha ocurrido otra cosa que modificar aquéllas justo hoy, horas antes de comenzar el puente. Blanco solo ha pretendido con ello echar un pulso a los controladores sin importarle las consecuencias. De momento, solo ha conseguido cerrar prácticamente el espacio aéreo español y ahora pretende militarizarlo.

Podríamos pasar horas debatiendo si las exigencias de los controladores son excesivas o no, pero lo cierto es que los controladores han plantado cara ante lo que ellos consideran un abuso. El resto de los trabajadores deberíamos tomar buena nota de ello ante las reformas que se avecinan.

ACTUALIZACIÓN (22:17:00):

Esta tarde he encontrado un comentario de Rafael Simancas en su blog donde se aludía a una serie de “privilegios” que supuestamente pretendían obtener los controladores. Ni corto ni perezoso he insertado un comentario donde le pedía que aclarase de dónde había obtenido dichas reivindicaciones. La respuesta del político socialista ha sido la de borrar mi comentario. Creo que sobran los comentarios.

ACTUALIZACIÓN (22:50:00)

Se puede decir más alto pero no más claro: A ver si nos entendemos.

ACTUALIZACIÓN (06/12/10, 1:26:00)

¿Os habéis fijado que Zapatero ha pasado desapercibido en esta crisis? Cuando se produjo el cambio de ministros aduje que se trataba de un “golpe de estado” del aparato del partido. Zapatero seguía en su puesto pero el auténtico presidente era Rubalcaba. Empiezo a creer que no era mala mi teoría.

ACTUALIZACIÓN (06/12/10; 21:19:00)

Tras buscar en Internet explicaciones rigurosas y plausibles, solo he encontrado de momento una carta abierta de un controlador publicada en ABC.

Madera, muselina, alambres y un sencillo motor que pone en marcha una transmisión similar a la de una bicicleta no parecen los elementos de una revolución tecnológica. Pero los hermanos Wilbur y Orville Wright tenían grandes esperanzas en su biplano cuando lo enfrentaron a los vientos del Atlántico que soplaban sobre las dunas de Carolina del Norte el 17 de diciembre de hace cien años. Compárelo después con otros modelos más avanzados.

Pioneras de la aviación: Dolors VivesEl estrépito de las bombas de 1936 impidió que Dolors Vives, la segunda mujer piloto de España, oyera el eco de las hazañas de Earhart. En un coqueto despacho de su casa barcelonesa, esta pionera nacida en Valls en 1909, me cuenta que, para ella, la aviación se reducía a las actividades del Aereo Club Popular de Barcelona, aeródromo que cofundó y donde se hizo piloto en 1934. «Después de la guerra civil se acabó el volar – dice-, pero me queda el recuerdo de aquella época en los libros y las fotos.» Fueron sólo unos pocos años surcando los aires, como piloto civil y en la retaguardia bélica, pero «no los cambiaría por nada».

Por Judith Mora en National Geographic, Enero 1998

La voz de Mari Pepa me llega clara desde Londres a través del teléfono. La primera mujer piloto española vive en el Reino Unido desde que se exilio tras la guerra civil. «La guerra acabó con mis sueños -dice- y ya nunca más he tenido contacto con la aviación.» Confiesa que le hubiera gustado emular a Amelia Earhart, pero « eran otras circunstancias ». Nacida en Barcelona en 1913, se convirtió en piloto en 1931 y, tras una época como aviadora civil, fue movilizada para pilotar en la retaguardia republicana.

Por Judith Mora en National Geographic, Enero 1998