Biblioteca digital

Nota de Prensa del Ministerio de Cultura: el ministro de Cultura presenta la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

El ministro de Cultura César Antonio Molina, ha presentado hoy en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, un gran proyecto de digitalización de prensa histórica en el que participan 16 Comunidades Autónomas, 49 bibliotecas y diferentes instituciones. Se incluyen casi dos mil cabeceras digitalizadas que permiten el acceso a 4.300.000 páginas. Junto al ministro han participado el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja; y el presidente de la Asociación de la Prensa de A Coruña, Manuel González Menéndez.

Muchos de las cabeceras con las que se han sucrito convenios, nacieron a finales del siglo XIX o en el siglo pasado, y todavía siguen en activo, como La Rioja¸ El Progreso de Lugo, El Mediterráneo de Castellón, Flores y abejas o Nueva Alcarria de Guadalajara. Además, el convenio firmado recientemente con la Asociación de Prensa de A Coruña permitirá el acceso a importantes cabeceras de prensa, en este caso gallegas, como el Orzán, El Noroeste, La Coruña moderna o La Hoja del Lunes de La Coruña.

Proyecto de digitalización
El proyecto de digitalización de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica permite acceder a una cabecera concreta consultándola directamente en los más importantes buscadores y, asimismo, participa en Europeana y EuropeanaLocal donde será accesible próximamente como ya lo es el proyecto Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, o proyectos como Galiciana, la Biblioteca Digital de Galicia, o Bivaldi, la Biblioteca Valenciana Digital, entre otras.

Gracias a la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica están accesibles en la red 785.763 ejemplares digitalizados que corresponden a 172 localidades y a un amplio período histórico que abarca desde 1777 a 2005. No solo las grandes ciudades y las grandes cabeceras están representadas en la base de datos, sino buena parte también de la prensa local, lo que facilita el acceso del ciudadano al documento ya que puede consultar la información, descargarla e imprimir las páginas que necesite.

El pasado día 23, el pleno del Congreso aprobó la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas y tras pasar por el Senado, donde no se esperan grandes modificaciones, entrará en vigor próximamente. Por desgracia, las consecuencias de la nueva ley en relación a las bibliotecas serán nefastas, salvo que 1) se aclaren conceptos y 2) se aumente el presupuesto dedicado a estas instituciones.

Bibliotecas digitales y on-line.

Según la definición, las bibliotecas digitales son “son colecciones organizadas de contenidos digitales que se ponen a disposición del público” pero se reduce su ámbito al préstamo dentro de aquéllas mediante terminales especializados. Por enésima vez las bibliotecas on-line quedan en el limbo legal y aumenta la confusión respecto a si realizan “comunicación pública” o “préstamo”. No nos confundamos: un DVD contiene material digital pero una biblioteca tradicional no se convierte en on-line por el mero hecho de facilitar, durante un tiempo limitado y dentro de sus instalaciones, un ordenador donde visionar aquél o, en su defecto, prestarlo.

De hecho, los legisladores abundan en la confusión cuando añaden pomposamente a sus intenciones difundir nuestro patrimonio a través de “bibliotecas digitales, con el apoyo de las nuevas tecnologías”, lo que “permitirá que los ciudadanos accedan con mayor facilidad al material cultural, contribuyendo de este modo a la sociedad del conocimiento”.  Al material de hace doscientos años o más tal vez, pero al resto no. Y algunos podrían incluirse. Ejemplo: las distintas Administraciones Públicas de este país editan todos los años cientos de catálogos de exposiciones que a los seis meses, más o menos, desaparecen para no dejar rastro porque jamás se vuelven a reeditar. Los ejemplares sobrantes acaban en la basura, en algún sótano o se regalan al primero que pasa por allí. ¿Por qué no se digitalizan y se ofrecen on-line todas las publicaciones editadas por cualesquiera administración de este país? Eso sí coadyuvaría a difundir nuestro patrimonio.

Cánon.

Los titulares de los los museos, archivos, bibliotecas, hemerotecas, fonotecas o filmotecas de titularidad pública o que pertenezcan a entidades de interés general de carácter cultural, científico o educativo sin ánimo de lucro, o a instituciones docentes integradas en el sistema educativo español remunerarán a los autores por los préstamos que realicen de sus obras en la cuantía que se determine mediante Real Decreto. La remuneración se hará efectiva a través de las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual. Quedan eximidos de la obligación de remuneración los establecimientos de titularidad pública que presten servicio en municipios de menos de 5.000 habitantes, así como las bibliotecas de las instituciones docentes integradas en el sistema educativo español.

Si nuestras bibliotecas ya carecían de los medios necesarios para cumplir sus objetivos, ahora sus dificultades para prestar el servicio que se espera de ellas será poco menos que imposible. Para más inri, algunas informaciones apuntan a las editoriales como las grandes beneficiarias de este canon, lo que hace aún más injustificable su aplicación. El problema, por otra parte, proviene de Europa, en concreto de la Directiva 92/100/CEE pero el Gobierno debería soslayar esta imposición mediante la exposición de argumentos que permitan las pertinentes excepciones, tal y como se contempla también en la mencionada directiva.

Como en el sitio propuesto hoy tenemos una excelente introducción, “copio y pego”:

«La Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid ha creado la Biblioteca digital Dioscórides, cuyo principal objetivo es ofrecer acceso público a un fondo bibliográfico histórico, de gran valor para la historia de la ciencia y de las humanidades. De esta forma facilita la disponibilidad de sus recursos, a la vez que contribuye a la conservación de su colección bibliográfica para favorecer el conocimiento y la creatividad de futuras generaciones. Libros donde se reflejan pensamientos, actitudes y creencias de diferentes épocas. y donde también queda reflejada la historia de nuestra Universidad, pueden ser consultados directamente página a página desde Internet junto con la descripción bibliográfica completa del Catálogo de la Biblioteca.

Los fondos digitalizados que aquí se ofrecen son una parte pequeña del fondo bibliográfico histórico que reúne la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la UCM, pero suficientemente representativa del alto valor bibliográfico y científico de las colecciones conservadas en esta Biblioteca. Todas las disciplinas, que han configurado la Universidad actual están representadas, lo que nos ha permitido formar colecciones atendiendo no sólo a su materia, sino también a sus características formales. Estas colecciones no son cerradas y se incrementan diariamente con la incorporación de nuevos textos.La Biblioteca digital Dioscórides facilita la navegación al lector, ofreciéndole la posibilidad de realizar sus búsquedas desde el catálogo de la biblioteca, CISNE, o directamente sobre el catálogo de libros digitalizados. Desde el registro bibliográfico solicitado, se enlaza con las imágenes del libro mediante la opción Acceso al recurso electrónico: Libro completo.

Una vez se ha accedido en modo imagen al libro, aparece a la izquierda de la pantalla la guía interna de cada libro, desde donde se pueden recuperar de forma directa las partes diferenciadas de cada uno de ellos: encuadernación, preliminares, portada, páginas, láminas, índices y colofón.

Un aspecto a destacar de la Biblioteca digital Dioscórides, es la posibilidad de recuperar de forma independiente las láminas o grabados de los libros digitalizados por autor, materia y período cronológico en una consulta independiente en la Base de datos de Grabados. Con esta información se van realizando unos índices de autores y materias referidos a los grabados de los libros que se incorporan a nuestra base de datos.

La Biblioteca digital Dioscórides ha sido posible gracias a un proyecto de colaboración entre la Biblioteca de la Universidad Complutense con la Fundación Ciencias de la Salud y los laboratorios GlaxoSmithKline

¿Es hoy el día de los Santos Inocentes? ¿Será verdad que una biblioteca española participará en el proyecto Google Library Project? Al parecer, así es: los cientos de miles de libros (libres de derechos de autor) de la biblioteca de la Universidad Complutense serán accesibles a través de Google Books Search. Toda la información —plazos, alcance, condiciones,… — en la página de dicha biblioteca.

Según un respetable periódico, una web permite acceder a los fondos de los archivos andaluces lo cual es sin duda motivo de alegría. La noticia especifica que «los fondos históricos de algunos de los más importantes archivos públicos andaluces pueden ya consultarse en Internet» e indica la dirección —www.juntaandalucia.es/cultura/archivos—. Una lástima que ésta sea errónea; la verdadera es otra. Tal vez, el periodista no hubiera cometido tal equivocación si hubiera utilizado eso que todos conocemos como enlace o vínculo (estamos hablando de la edición digital) pues un simple clic le habría bastado para comprobar la dirección. Y también una lástima que no haya forma humana de acceder a los mecionados archivos. O al menos, yo he sido incapaz. O tal vez sea que a estas horas, la una de la madraguda, la cabeza ya no me da más de sí. Si algún samaritano fuera tan amable de indicarme cómo diablos se hace, se lo agradecería.

FUENTE: Suplemento Babelia (21 de mayo de 2005). Texto y enlaces por Josep M. Sarriegui.

Algunas novedades digitales de última hora y diversas bibliotecas online que almacenan lo mejor de la creatividad literaria y ensayística de todos los tiempos.

  • http://onlinebooks.library.upenn.edu/: Conectada con otras sedes de acceso a libros virtuales, la de la Universidad de Pensilvania es una de las mayores bibliotecas online del mundo. Sus fondos están ordenados por autores, títulos y temas. En inglés, novedades acerca de la incorporación de libros a la red.
  • www.sol-e.com/: El proyecto SOL (Servicio de Orientación a la Lectura), de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, usa Internet para recomendar libros a jóvenes según la edad. Tiene un banco de recursos para profesionales y cada semana aconseja libros a familias y educadores.
  • http://ciudadseva.com/secciones/bibliotecas-digitales-publicas/: Directorio de bibliotecas digitales presentes en la red, una forma sencilla de acceder libre y legalmente a libros para los que ya no rigen los derechos de autoría o cuentan con luz verde para su distribución.
  • www.tiflolibros.com.ar/: se define como “la primera biblioteca digital para ciegos de habla hispana”. Para poder descargar libros hay que estar registrado. Usa un formato de lectura (.tfl) apropiado para personas con discapacidades visuales y explica cómo lee un ciego en una computadora.
  • gallica.bnf.fr: La cultura francesa también tiene sus espacios en una red mayoritariamente anglosajona. La Bibliothèque Nationale de France brinda 70.000 títulos y una fonoteca.
  • www.cervantesvirtual.com/portales/clasicos_en_la_biblioteca_nacional/: acceso libre al manuscrito del Cantar de Mío Cid y a ediciones primigenias del Quijote, así como a otros autores imprescindibles, son algunas de las opciones que permite el nuevo portal Clásicos de la Biblioteca Nacional.

Hace ya varias semanas que Google anunció su intención de crear una gran biblioteca virtual con la colaboración de numerosas instituciones, todas ellas por cierto del mundo anglosajón. En España aún andamos en pañales en esta clase de recursos pero tampoco podemos negar el esfuerzo de algunas instituciones por recuperar el tiempo perdido. Pueden comprobarlo ustedes mismos si acceden a las siguientes direcciones: Biblioteca Virtual de Cervantes, Biblioteca Valenciana Digital, Biblioteca Virtual Galega (en gallego) y Biblioteca Virtual Joan Lluís Vives.

También las hay forasteras: Project Gutenberg (inglés), Bibliothèque Èlectronique de Lisieux (francés), Oxford Text Archive (inglés), Athena (francés e inglés), ABU, La Bibliothèque Universelle (francés), Progetto Manuzio (italiano), Projecto Versial (portugués), Bibliotheca Augustana (latín), The Perseus Digital Library (inglés). El idioma señalado entre paréntesis hace referencia al idioma en el que se encuentra escrita la página y no al de los libros que incluyen. La mayoría de éstos están en inglés o francés pero no faltan los españoles, como en la Bibliotheca Augustana, o los griegos, como en Persus. Otras son temáticas como Versial, proyecto dedicado exclusivamente a la lengua portuguesa. En fin, den ustedes una vuelta por estas páginas y seguro que encuentran algo interesante. Para finalizar un vaticinio: si los políticos no meten sus narices en la Red, ésta acabará convirtiéndose -si ya no lo es- en la mayor biblioteca gratuita del mundo; eso sí, el español no ofrece, por el momento, correspondencia entre el número de hablantes y los contenidos en la Red. Desafortunadamente, las letras inglesas y francesas nos ganan por goleada.

El pasado 1 de abril fue puesto en funcionamiento el proyecto Archivos Españoles en Red (AER) del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Pionera en el mundo hispanoamericano, la iniciativa servirá para poner en Internet a disposición libre y gratuita de investigadores e interesados por la Historia más de 12 millones de imágenes digitalizadas de los fondos que conservan los depósitos documentales estatales (Archivo General de Indias, Archivo Histórico Nacional, incluida su Sección Nobleza; Archivo General de Simancas, Archivo de la Corona de Aragón, Archivo General de la Administración, Archivo Histórico Provincial de Álava, Archivo Histórico Provincial de Vizcaya, Archivo Histórico Provincial de Guipúzcoa, Archivo General de la Guerra Civil Española y Archivo de la Gran Chancillería de Valladolid).

Este sitio web, promovido por la Bilblioteca del Centro Pompidou de París, se define a sí mismo como “el primero totalmente virtual consagrado a explorar el impacto de Internet en la lectura, la escritura y la difusión del saber”. Entre otros contenidos y servicios, reproduce una decena de interesantes entrevistas con grandes teóricos de la escritura como Chartier, Sperber o el propio Umberto Eco. En francés.

Actualización [MAY 2015]: es una lástima pero el sitio text-e.org ha desaparecido.