Cubismo

Robert Delaunay (París, Francia, 1885 - Montpellier, Francia, 1941): Le gitan (El gitano), 1915.
Robert Delaunay (París, Francia, 1885 - Montpellier, Francia, 1941): Le gitan (El gitano), 1915.

Robert Delaunay (París, Francia, 1885 - Montpellier, Francia, 1941): Le gitan (El gitano), 1915.
Cera sobre lienzo, 100 x 73 cm.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Nº de registro: AD0059).


Robert Delaunay estuvo muy implicado en el desarrollo del cubismo en Francia con un estilo personal, denominado orfismo por Guillaume Apollinaire, que desembocaría en la abstracción hacia 1912. Durante la Primera Guerra Mundial se instaló entre España y Portugal con su mujer, la artista Sonia Terk. Juntos desarrollaron una notable actividad en los círculos de vanguardia de Madrid y Barcelona, especialmente con el grupo ultraísta, Ramón Gómez de la Serna y la compañía Ballets Russes de Sergei Diaghilev.

Durante su estancia en la península ibérica, Delaunay experimenta un retorno a la figuración, sin perder de vista el vibrante colorido y las formas abstractas de su obra anterior. Uno de sus referentes en este retorno será la obra de El Greco, con el que se familiarizará en Madrid y Toledo. En Le gitan (El gitano), inspirada en su San Sebastián, Delaunay descompone la figura del modelo a la manera cubista y lo sitúa frente a un fondo abstracto de formas geométricas propias del orfismo.

Nota: este cuadro forma parte de la selección de obras de la colección del Museo que pueden verse en alta resolución así como con distintas vistas (luz visible, luz ultravioleta, fotografía digital infrarroja, imagen radiográfica).

André Masson (Balagny-sur-Thérain, Francia, 1896 - París, Francia, 1987): Les fumeurs (Los fumadores), 1923.André Masson (Balagny-sur-Thérain, Francia, 1896 - París, Francia, 1987): Les fumeurs (Los fumadores), 1923.
Óleo sobre lienzo, 81 x 65 cm.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Nº de registro: AD06267).


Tras su traumática experiencia en la Primera Guerra Mundial, André Masson retoma la práctica artística, interrumpida durante los años de la contienda. Esta nueva etapa, desarrollada durante los primeros años de la década de 1920, estará muy influenciada por la obra de Paul Cézanne, André Derain y Juan Gris. La síntesis a la que llega Masson da lugar a un estilo cubista peculiar y decorativo en el que el uso de las formas curvas y sinuosas aporta una sensualidad que logra llamar la atención de André Breton, quien lo reclamará para que forme parte del grupo surrealista creado por él en 1924.

En 1921 Masson empieza a realizar una serie de obras con temática común. Se trata de la representación de varios hombres agrupados en torno a una mesa, iconografía tomada de una obra de Derain, Los bebedores (1913-1914), que utilizará con asiduidad entre 1922 y 1923. Estos grupos de figuras bebiendo, fumando, jugando a las cartas o a los dados podrían considerarse como memorias de su vida en las trincheras. Sobre la mesa, la presencia de una granada actúa como símbolo de la vida y de la muerte (Raúl Martínez Arranz)

Nota: este cuadro forma parte de la selección de obras de la colección del Museo que pueden verse en alta resolución así como con distintas vistas (luz visible, luz ultravioleta, fotografía digital infrarroja, imagen radiográfica).

Juan Gris (Madrid 1887–1927 Boulogne-sur-Seine): Cup, Glasses, and Bottle (Le Journal), 54.9 × 46 cm. Paris, spring–summer 1914. Met Museum.
Juan Gris: Le Journal

En 1914, a lo largo de ocho meses, Juan Gris se dedicó casi exclusivamente al medio híbrido del papier collé, creando más de cuarenta composiciones que mezclan materiales de dibujo y papeles cotidianos con pintura sobre lienzo. El Met Museum posee varias de estas obras, incluida la de la imagen, procedente de la histórica donación de la Colección Cubista Leonard A. Lauder. Dada la presencia de papel de periódico en sus obras, Gris probablemente las realizó en primavera, antes de abandonar París para pasar el verano en Collioure. En conjunto, ofrecen una extraordinaria ventana a la invención cubista del papier collé, así como a la gran habilidad e ingenio de Gris. Los papiers collés de Gris de 1914 han sido elogiados por el erudito cubista John Golding, quien escribió que "representan el clímax de la exploración de Gris de las posibilidades intelectuales del cubismo y de las nuevas técnicas que ha introducido".

El papier collé, método consistente en adherir diversos elementos de papel en una composición para romper la tradición de la representación pictórica, fue una técnica cubista inventada en 1912 por Georges Braque y Pablo Picasso. Al principio, Gris sólo lo utilizó ocasionalmente, pero fue él quien expuso por primera vez una composición de ese tipo (El lavabo, 1912, colección privada), en la exposición Section d'Or de 1912 en la Galerie la Boétie, París, donde recibió gran atención de la crítica por la "curiosa originalidad de [su] imaginación".

A diferencia de los de Braque y Picasso, cuyos papiers collés suelen ser sobrios y resistentes a la lectura, las obras de Gris se asemejan más a pinturas, con toda su superficie cubierta de papel y pintura. Planificaba cuidadosamente sus composiciones, construyéndolas con trozos de papel cortados, combinados y superpuestos —algunos lisos, otros páginas de diarios, otros papeles pintados con superficies de imitación— y luego delineaba, sombreaba y resaltaba las formas, reuniendo todos los elementos en conjuntos sintéticos. A menudo, estas obras también se inspiran en la tradición del trampantojo. Cuestionan la naturaleza de la representación mediante juegos perceptivos y psicológicos que complican la verdad y la ficción. Atento a las propiedades icónicas de sus materiales, Gris se deleitaba con estos juegos visuales. Sus composiciones en papier collé -con su oportunidad única para la rima pictórica, el truco óptico y la lectura errónea potencial- dan testimonio de su humor artístico.

Este collage representa un bodegón colocado sobre una mesa de madera con una servilleta a rayas, vasos de tallo, una botella tapada con corcho, tazas de café con cucharas y un periódico (Le Journal). A la derecha de la botella hay una bolsa de tabaco dibujada a mano con un cordel del que cuelga un toggle de imitación de madera (faux bois) cuidadosamente cortado, y un paquete de tabaco. En esta composición, Gris hace hincapié en el periódico, cuya forma plegada ocupa casi toda la anchura del lienzo. La fecha (domingo 17 de mayo de 1914) es visible, aunque varios elementos de la naturaleza muerta ocultan partes del texto. Los titulares y los fragmentos de artículos relatan, sin embargo, diversos acontecimientos: la visita de Estado de los reyes de Dinamarca, el juicio inminente de una mujer acusada de asesinato y la demostración del ferrocarril de levitación electromagnética del inventor Émile Bachelet. El bodegón, una imagen cotidiana ambientada en un bar o un café obrero, rebosa la energía del mundo moderno.

Ver The Visual Games of Juan Gris. How the artist’s unorthodox techniques fool and delight the eye. Dos notas al respecto de este sitio. Primero, le cuesta un poco cargarse así que un poco de paciencia. En segundo lugar, los textos están en inglés pero son seleccionables y pueden traducirse con cualquier traductor en línea.

María Blanchard Mujer con guitarraMaría Gutiérrez Blanchard (Santander, España, 1881 - París, Francia, 1932): Femme à la guitare (Mujer con guitarra), 1917.
Óleo sobre lienzo, 100 x 72 cm.
Año de ingreso: 1988 (procedente de la ordenación de fondos del Museo Español de Arte Contemporáneo, MEAC)
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Nº de registro: AS01051).


En 1916, cuando María Blanchard se instala definitivamente en París, la ciudad ya no era la misma que había conocido en anteriores estancias junto a Diego Rivera. La Primera Guerra Mundial había trastocado todos los aspectos de la vida y un retorno al orden, una vuelta al clasicismo y la tradición se había instalado en el arte. El cubismo no fue ajeno a esa tendencia y fue abandonando la experimentación que le había caracterizado desde sus orígenes, buscando en sus creaciones mayor legibilidad y claridad formal. En París, Blanchard entraría en contacto con algunos de los representantes más importantes de este nuevo estilo conocido como cubismo sintético: Juan Gris y Jean Metzinger, a los que conoció a través de Jacques Lipchitz, y André Lothe. Con todos ellos coincidió en la galería L’effort Moderne, dirigida por el marchante Léonce Rosenberg y abanderada del nuevo estilo.

Esta pintura corresponde al momento de colaboración y amistad entre Blanchard y Juan Gris, en la que, como él, actualiza un tema clásico de la tradición pictórica francesa, el del personaje con instrumento musical. La artista compone la figura a partir de un entramado bidimensional de planos geométricos coloreados sin conexión aparente. La síntesis a la que llega es extrema, no hay volumen ni perspectiva y solo precisos detalles como dos cuerdas de guitarra, un ojo o tres dedos ayudan a reconocer la figura representada.

Nota: este cuadro forma parte de la selección de obras de la colección del Museo que pueden verse en alta resolución así como con distintas vistas (luz visible, luz ultravioleta, fotografía digital infrarroja, imagen radiográfica).

Salvador Dalí (Figueras, Girona, España, 1904 - 1989): Autorretrato cubista, 1923.Salvador Dalí (Figueras, Girona, España, 1904 - 1989): Autorretrato cubista, 1923.
Óleo y collage sobre cartón pegado a madera, 104 x 75 cm.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Nº de registro: AS11131)
Expuesto en: Sala 203.01 - Madrid, ciudad múltiple.


Salvador Dalí entra en contacto con el cubismo a partir de 1922, durante su etapa de estudiante en Madrid, gracias a las lecturas de la revista L’Esprit Nouveau que le conseguía su tío desde Barcelona. Durante los poco más de cinco años en que realiza obras cubistas, Dalí experimenta con los diferentes estilos, influencias y técnicas que se habían sucedido en los quince años de vida del movimiento, aunque será más afín a los postulados del purismo, la versión más reciente del cubismo.

Su Autorretrato cubista de 1923 es un buen ejemplo para evidenciar ese cruce de influencias. Así, Dalí inserta en su retrato-máscara, de estética africana, una composición heredera del cubismo analítico que Picasso practicaba hacia 1910, a la que suma la técnica de papier collé, introducida por este último junto con Braque en 1912 —Raúl Martínez Arranz.

Nota: este cuadro forma parte de la selección de obras de la colección del Museo que pueden verse en alta resolución así como con distintas vistas (luz visible, luz ultravioleta, fotografía digital infrarroja, imagen radiográfica).

Juan Gris (1887-1927): Homenaje a Pablo Picasso, 1912.Juan Gris (1887-1927): Homenaje a Pablo Picasso, 1912.
Óleo sobre lienzo, 93,3 x 74,3 cm.
Inscripción abajo, a la derecha: «Hommage á Pablo Picasso / Juan Gris»
Chicago, The Art Institute of Chicago, Gift of Leigh B. Block, 1958.525.


José Victoriano González, llamado Juan Gris, viajó a la capital francesa en el otoño de 1906. En el invierno o en la primavera del año siguiente, el pintor Daniel Vázquez Díaz, a quien había conocido en Madrid en 1903, le presentó a Picasso. Éste le consiguió un estudio en el sótano del mismo edificio del Bateau-Lavoir en el que el malagueño tenía el suyo propio. Conoció entonces a Guillaume Apollinaire, a André Salmón y a Max Jacob. En 1907, Picasso le presentó a Georges Braque y a Maurice Raynal, a quien retrató en 1911. Asistió en esos años al nacimiento del Cubismo.

Juan Gris pintó esta obra entre enero y febrero de 1912 y la expuso, con otros dos lienzos, en el Salón des Indépendants. Para Apollinaire, que reseñó la exposición el 25 de marzo en L´Intransigeant, este envío representaba lo que podía titularse «Cubismo integral» y narraba la anécdota de un pintor checo (que resultaría ser Bohumil Kubista) que había permanecido largo tiempo meditando ante esa obra hasta que cerraron las salas.

Picasso aparece representado como lo que para Gris era ante todo: un pintor, con su paleta en la mano. La monumentalidad de la figura, la gran anchura de su torso, la rigidez del abrigo y de los botones, que tiene algo de militar, y su construcción a través de pocos planos, señalado por líneas que a menudo se cortan formando ángulos casi rectos, dan al personaje un carácter de solidez que es acorde con el claro papel de jefe de filas que por entonces desempeñaba ya en el Cubismo. En cambio, en la cabeza, la multiplicación de los planos y los ángulos mucho más agudos que forman, especialmente en los ojos, la nariz y la boca, sugieren una actividad lábil y un ingenio creativo. No se trata de un estudio de figura, sino de un verdadero retrato en el que pueden verse, a pesar de la descomposición de los planos, los rasgos personales del efigiado. La relación compositiva con el retrato de Gertrude Stein por Picasso, seis años anterior, apuntada por Rosenthal, sería acorde con el carácter de homenaje, explícito en la inscripción del lienzo, que tiene la obra y también, quizá de manera inconsciente, con el hecho de que la propia Stein apreciara mucho la pintura de Gris.

Como indica Cooper, los dibujos que Gris realizó entre 1909 y 1911 ponen de manifiesto la personal peculiaridad de la aproximación de Gris al Cubismo. A la influencia de Cézanne se suma la del Cubismo analítico de Picasso, muy clara, y que el pintor viene a asumir en su inscripción. Otros artistas, como Jean Metzinger y Henri Le Fauconnier, habían trabajado también los años precedentes con figuras descompuestas en ángulos, pero en Gris aparece perfectamente unificado el conjunto gracias a la luz, que desempeña un papel fundamental. Por otra parte la utilización de la rejilla de planos le permite conseguir que el cuadro sea «una arquitectura plana y coloreada-, como preconizaría años después en su texto Posibilidades de la pintura.

En enero de 1912 André Salmón había saludado a Gris en una reseña como «discípulo de Picasso». Sin embargo, la adscripción de Gris al Cubismo inquietó al pintor malagueño, que fue injusto con él más de una vez, como le recordó Gertrude Stein. La propia Fernande Olivier declaraba que Gris, recibido como amigo por Picasso en su atelier, «estudió los trucos del Cubismo y se sirvió de ello con una especie de inteligencia pero sin arte», dicterio tras el que se percibe cierto recelo del propio Picasso, admirado, en el fondo, ante la lúcida investigación de su compatriota. Una vez fallecido Gris, le diría a Kahnweiler, que fue marchante y amigo de ambos artistas: «Es hermoso, un pintor que sabía lo que hacía».

Fuente texto: Catálogo exposición El retrato español. Del Greco a Picasso.

Señoritas de AvignonLas Señoritas de Avignon (1907), un cuadro pintado por Pablo Picasso (Málaga, 1881 - Mougins, 1973) cumplen cien años y el MoMA lo celebra por todo lo alto con una exposición —Picasso's Demoiselles d'Avignon at 100— que acoge, junto al mencionado cuadro, otros cincuenta y cuatro trabajos del famoso artista malagueño. El cuadro tiene su miga ya que, al margen de pasar desapercibido en su época e incluso de ser poco apreciado, se le considera un punto de inflexión en la pintura contemporánea y origen del cubismo.

No podremos en esta ocasión contar con una exposición virtual pero el MoMa cuenta en su sitio con un lugar dedicado a mostrar el trabajo de restauración llevado a cabo durante varios años.

Les Loisirs sur fond rouge, 1949. Donation Nadia Léger et Georges Bauquier, 1969. Musée national Fernand Léger, Biot. Inv. 9601
Les Loisirs sur fond rouge, 1949. Donation Nadia Léger et Georges Bauquier, 1969. Musée national Fernand Léger, Biot. Inv. 9601

En el Musée National Fernand Léger podemos contemplar una selección de las obras de este artista que, en la estela del cubismo, reflexionó sobre grandes temas de la modernidad y la vanguardia: el maquinismo, la velocidad y la guerra.