Economía

Por segundo mes consecutivo, el precio de la luz ha bajado aunque se mantiene a niveles muy superiores al periodo 2018-2020. Mientras no entendamos que estamos ante un problema «político» y que debemos exigir a nuestros gobiernos una respuesta contundente, no se avanzará en la resolución del problema.

El mercado eléctrico por mor de la negligente actuación de los gobiernos europeos se mantiene en los mismos términos que antes de la crisis. Se siguen fijando los precios según el coste marginal. Esto implica que éstos dependen de la fuente de producción más cara que se utiliza en un momento dado para satisfacer la demanda. Y es precisamente el gas con su subida de precios lo que ha provocado el encarecimiento de la energía ya que el coste marginal se ha disparado. Llegamos así a situaciones surrealistas como en Noruega. A pesas de sus grandes reservas de gas y petroleo y gran capacidad para la generación hidráulica, la electricidad en ese país ha llegado casi a decuplicarse.

Las rebajas del IVA y los límites al precio del gas son pan para hoy y hambre para mañana. Solo una reforma en profundidad del mercado eléctrico podría solucionar el problema y esto pasa porque exista voluntad política para llevarlo a cabo. Y por desgracia, no hay visos de que la Unión Europea vaya a alcanzar ese gran acuerdo que reforme de forma urgente el mercado energético.

Evolución de precios en el mercado regulado

Metodología:

La fórmula para su cálculo es muy sencilla ya que solo debemos tener en cuenta dos valores, a saber, el consumo (medido en kWh) y el total de la factura (lo que pagamos). Una sencilla regla de tres y ya tenemos el PRECIO REAL, incluyendo impuestos, de cada kWh que consumimos.

A tener en cuenta: cálculos válidos para el mercado regulado con una potencia contratada de 4,600 kW, la más común junto a la de 3,3 kW. Podría existir alguna diferencia, aunque mínima, entre distintos hogares a partir de junio de 2021 ya que en esta fecha se establecieron tres períodos con precios distintos para cada uno de ellos.

Aunque este mes de octubre el precio ha bajado respecto a meses anteriores, lo cierto es que ninguna de las medidas adoptadas por el gobierno han conseguido revertir la situación. Para el mismo mes, el precio de la luz es un 52 % más cara que en 2018, un 67 % más que en 2019, un 75 % más que 2020 y un 17 % más que en 2021.

Y si nos comparamos con el resto de países de Europa, nos encontramos que en el primer semestre de 2022 España es el quinto país donde la luz es más cara. Solo nos ganan Dinamarca, Bélgica, Alemania e Italia (Fuente: countryeconomy.com)

Evolución de precios en el mercado regulado

Metodología:

La fórmula para su cálculo es muy sencilla ya que solo debemos tener en cuenta dos valores, a saber, el consumo (medido en kWh) y el total de la factura (lo que pagamos). Una sencilla regla de tres y ya tenemos el PRECIO REAL, incluyendo impuestos, de cada kWh que consumimos.

A tener en cuenta: cálculos válidos para el mercado regulado con una potencia contratada de 4,600 kW, la más común junto a la de 3,3 kW. Podría existir alguna diferencia, aunque mínima, entre distintos hogares a partir de junio de 2021 ya que en esta fecha se establecieron tres períodos con precios distintos para cada uno de ellos.

Casi acabado el verano, es hora de comprobar la incidencia en la factura de la luz de las medidas aprobadas por el Gobierno. Como puede comprobarse en los gráficos, el fiasco es incluso mayor de lo que se temían los más pesimistas. El precio de la luz no solo no baja sino que aumenta, encareciendo así de forma notable la cesta de miles de productos.

Esta subida se debe en su mayor parte al aumento del precio del gas, pero este factor no debería suponer para España mayor problema si el Gobierno fuera capaz de firmar nuevos contratos a la largo plazo con los países productores. Esta incapacidad no es solo un problema comercial sino también ideológico ya que el Gobierno considera que el gas dejará de utilizarse en los próximos años.

En cuanto al corto plazo, el mejor candidato para paliar el problema sería Argelia, pero la torpeza del Gobierno en relación al Sahara Occidental ha provocado que nuestras relaciones con dicho país se encuentren, en la práctica, rotas. En lugar de buscar un entendimiento entre las partes (Marruecos, Argelia y el Frente Polisiario), Pedro Sánchez se ha echado en brazos del rey Mohamed VI. En estos momentos, el cierre del gasoducto Magreb-Europa y la falta de relaciones satisfactorias con Argelia impide que España pueda obtener un suministro de gas a precios asequibles.

Evolución de precios en el mercado regulado. Metodología:

La fórmula para su cálculo es muy sencilla ya que solo debemos tener en cuenta dos valores, a saber, el consumo (medido en kWh) y el total de la factura (lo que pagamos). Una sencilla regla de tres y ya tenemos el PRECIO REAL, incluyendo impuestos, de cada kWh que consumimos.

A tener en cuenta: cálculos válidos para el mercado regulado con una potencia contratada de 4,600 kW, la más común junto a la de 3,3 kW. Podría existir alguna diferencia, aunque mínima, entre distintos hogares a partir de junio de 2021 ya que en esta fecha se establecieron tres períodos con precios distintos para cada uno de ellos.

Tercera entrega sobre la evolución de los precios de la luz en el mercado regulado. Creo que sobran las palabras: la subida comenzó a mediados de 2021 mucho antes de que Rusia invadiera Ucrania y por tanto no se puede achacar a este acontecimiento el alza de los precios. Las mentiras de este gobierno solo son equiparables a su incompetencia a la hora de atajar un problema que afecta por igual a personas y empresas.

Lo más grave del asunto es que España, según el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), tiene recursos en su subsuelo para abastecer al país 70 años con gas natural pero no se explotan los yacimientos existentes porque está prohibido el llamado fracking. Lo cierto es que esta técnica ha evolucionado y hoy en día, según dicho Colegio, «es viable, tanto técnica como económica y medioambientalmente, siempre que se respeten los principios de cautela y acción preventiva». Por desgracia, el Gobierno es incapaz de superar las barreras que impone una ideología absurda y contraria al mundo real en el que vivimos. Todo ello sin olvidar la hipocresía con la que nos venden la llamada «transición verde». La mayoría de los minerales necesarios para llevar a cabo dicha transición provienen de las llamadas «tierras raras» y la técnica usada para extraerlos causa un destrozo medioambiental inimaginable. Por último, y también por una razones meramente ideológicas, desechamos la energía nuclear en un momento en el que cualquier aporte energético aliviaría la factura eléctrica que pagamos todos los meses.

Solo falta por comprobar cuál será el efecto de la última medida aprobada por el Gobierno. Me refiero a la limitación del precio del gas en la subasta diaria. De momento, el ridículo ha sido mayúsculo: no solo no ha bajado, sino que el precio de la luz ha subido. Habrá que esperar al próximo recibo para comprobar si esta medida es efectiva.

La fórmula para su cálculo es muy sencilla ya que solo debemos tener en cuenta dos valores, a saber, el consumo (medido en kWh) y el total de la factura (lo que pagamos). Una sencilla regla de tres y ya tenemos el PRECIO REAL, incluyendo impuestos, de cada kWh que consumimos.

A tener en cuenta: cálculos válidos para el mercado regulado con una potencia contratada de 4,600 kW, la más común junto a la de 3,3 kW. Podría existir alguna diferencia, aunque mínima, entre distintos hogares a partir de junio del año pasado ya que en esta fecha se establecieron tres períodos con precios distintos para cada uno de ellos.

Por otro lado, debemos tener en cuenta asimismo dos fechas. En junio de 2021 el gobierno bajó el IVA del 21% al 10% y el 24 de febrero de este año comenzó la guerra de Ucrania.

Segunda entrega sobre la evolución de los precios de la luz en el mercado regulado. La fórmula para su cálculo es muy sencilla ya que solo debemos tener en cuenta dos valores, a saber, el consumo (medido en kWh) y el total de la factura (lo que pagamos). Una sencilla regla de tres y ya tenemos el PRECIO REAL, incluyendo impuestos, de cada kWh que consumimos.

A tener en cuenta: cálculos válidos para el mercado regulado con una potencia contratada de 4,600 kW, la más común junto a la de 3,3 kW. Podría existir alguna diferencia, aunque mínima, entre distintos hogares a partir de junio del año pasado ya que en esta fecha se establecieron tres períodos con precios distintos para cada uno de ellos.

Por otro lado, debemos tener en cuenta asimismo dos fechas. En junio de 2021 el gobierno bajó el IVA del 21% al 10% y el 24 de febrero de este año comenzó la guerra de Ucrania.

Presentamos a continuación la evolución de los precios de la luz en el mercado regulado. La fórmula para su cálculo es muy sencilla ya que solo debemos tener en cuenta dos valores, a saber, el consumo (medido en kWh) y el total de la factura (lo que pagamos). Una sencilla regla de tres y ya tenemos el PRECIO REAL, incluyendo impuestos, de cada kWh que consumimos.

A tener en cuenta: cálculos válidos para el mercado regulado con una potencia contratada de 4,600 kW, la más común junto a la de 3,3 kW. Podría existir alguna diferencia, aunque mínima, entre distintos hogares a partir de junio del año pasado ya que en esta fecha se establecieron tres períodos con precios distintos para cada uno de ellos.

Por otro lado, debemos tener en cuenta asimismo dos fechas. En junio de 2021 el gobierno bajó el IVA del 21% al 10% y el 24 de febrero de este año comenzó la guerra de Ucrania.

 

Recetas económicas para una crisisNo soy economista y mis conocimientos sobre la materia se limitan a los conceptos más manidos en este mundillo: PIB, renta per cápita, impuestos directos e indirectos, demanda agregada y poco más. Sin embargo y al igual que todos ustedes, formo parte de una pequeña empresa a la que llamamos «familia». Las hay de distintas clases y tamaños pero todas ellas comparten los mismos tipos de gastos e ingresos.

Por el lado de los ingresos contamos con los salarios y las transferencias del sector público (prestaciones de desempleo, pensiones, ayudas familiares, etc). Por el lado de los gastos, el consumo de bienes y servicios finales (alimentación, ropa, electricidad, etc) y los impuestos. La diferencia, en caso de ser positiva, es el ahorro.

La empresas, por su parte, presentan un esquema muy parecido. Los que las familias gastan en bienes y servicios finales son sus ingresos a los que se les suma las subvenciones y ayudas proporcionadas por el sector público. En el lado contrario, sueldos, impuestos y consumo de bienes y servicios finales.

En medio de ambas organizaciones se encuentra el sistema financiero que capta el ahorro para después ofrecer recursos para la inversión a las empresas y préstamos a las familias para su consumo. Y por supuesto, el sector público cuyos ingresos dependen de los impuestos mientras que los gastos comprenden las transferencias a las familias y a las empresas, servicios productivos (v.g. contratar personal), y bienes y servicios finales.

Con la declaración del Estado de alarma este flujo de ingresos y gastos se ha deformado y el Gobierno presenta como solución el aplazamiento de las deudas (y no de todas) pero esto solo conseguirá diferir en el tiempo el problema. Supongamos que esta situación se prolonga durante dos meses: ¿y si borramos del mapa económico ese tiempo para todas las familias y para la empresas afectadas?

Dejamos de pagar durante ese tiempo la hipoteca, el alquiler y los impuestos, y eliminamos el IVA de la electricidad, el agua, la basura, Internet,... medidas todas ellas aplicables tanto a las familias como a las empresas. No solo eso sino que además se reduciría de forma proporcional los impuestos directos anuales en aquellos apartados afectados por el confinamiento. Con ello reducimos el gasto al mínimo imprescindible de forma que sacrificamos una parte muy pequeña de nuestro ahorro.

El flujo económico se rompe quedando el Estado como único garante del sistema. Mantendría tanto las transferencias a las familias (prestaciones de desempleo, pensiones, ayudas familiares) como a las empresas (subvenciones) y seguiría gastando en bienes y servicios finales así como en servicios productivos. Como es obvio, sus ingresos se reducirían de forma notable y sería entonces cuando el Banco Central Europeo debería acudir en ayuda del país mediante la compra de deuda. Sencillo, efectivo y práctico.

Nota: probablemente, nada de lo dicho tenga sentido y estoy seguro de que los economistas se llevarían las manos a la cabeza si leyeran esta peregrina idea pero... ¿y si tengo razón? Hasta los caballitos del diablo me mirarían asombrados.

Aspectos económicos de la secesiónLa Fundación "Manuel Giménez Abad" de Estudios Parlamentarios y del Estado Autonómico, dentro de su programa de actividades para el 2013, ha organizado el Diálogo titulado, "ASPECTOS ECONÓMICOS DE LA SECESIÓN".

Fecha: Viernes, 27 de septiembre de 2013, a las 17,30 horas
Lugar de celebración: Palacio de la Aljafería, Zaragoza

François Vaillancourt, profesor de Economía de la Universidad de Montreal DIALOGA CON Jesús Ruiz-Huerta, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
Modera: Julio López Laborda, Catedrático de Economía Pública de la Universidad de Zaragoza.

Imprescindible inscripción previa gratuita hasta completar el aforo de la sala, la cual pueden realizar a través del Boletín de Inscripción de la página web de la Fundación.

Baterías que se 'mueren' a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

Rodado en Cataluña (Catalunya) , Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, "un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios".

El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación, hace uso de imágenes de archivo poco conocidas; aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente. Seguir leyendo ...

La nueva señal en autopistas, autovías y carreterasAbro la edición digital de El País y me encuentro de bruces con la noticia: El Gobierno reduce la velocidad máxima en autovías y autopistas a 110 kilómetros por hora. No puede ser me digo. Es imposible que alguien con sentido común tomé esa decisión.

¡Ah! ¡claro! La idea ha partido de Miguel Sebastián, el mismo que, tras perder las elecciones municipales en Madrid, decidió que lo suyo no era sentarse en los bancos de la oposición y como premio recibió el cargo de ministro de Industria, Turismo y Comercio.

Solo hay dos posibles explicaciones: o el ministro es tonto o es tonto. No hay más.

Aún cuando la situación no deja de ser preocupante, solo un repunte mantenido en el tiempo pondría en graves apuros a la economía española. Y no me refiero a una o dos semanas sino a meses para que el efecto fuera grave.

En segundo lugar, las precipitaciones en la toma de decisiones nunca son buenas. Imaginen, por ejemplo, que dentro de un mes o menos la OPEP llega a un acuerdo en el sentido de aumentar su producción de petróleo. De hecho, las presiones de EEUU a sus aliados árabes, Arabia Saudí en especial, irán aumentando conforme se agudice la crisis. Nos podremos encontrar, por tanto, con una bajada de precios en fechas próximas, justo cuando nuestro Gobierno haya gastado millones de euros en las nuevas señales.

Y no hablemos ya de la galopante especulación de las empresas petroleras o las aerolíneas en los llamados mercados de futuro del petróleo. O del modo con que se fijan los precios de los carburantes o de los impuestos que conllevan.

Con ineptos e incompetentes como el ministro Sebastián no caben remilgos de ningún tipo. Las elecciones anticipadas no son solo necesarias sino urgentes.

Actualización: al parecer se van a usar pegatinas para las señales. Es de risa :-)

Epitafio: la medida tomada por el Gobierno solo puede significar que la economía española está mucho peor de lo que nos cuentan. ¿Estamos a punto de entrar en bancarrota?