EEUU

En EEUU todo es grande: los coches, la gente, las montañas, las ciudades y, cómo no, el metro. Hablamos del proyecto East Side Access que conectará Long Island y New York’s Grand Central Terminal a través de un enorme túnel que pasará por debajo del East River. Se espera que esté acabado para 2019 y que alrededor de 160.000 personas se beneficien de él. Aquí tenéis un vídeo donde se se muestran las galerías del túnel.

Túnel del metro en Nueva York
Túnel del metro en Nueva York

Repasando las últimas noticias me encuentro con una sorpresa mayúscula: Megaupload ha sido cerrado por el FBI y varios de sus directivos arrestados. La denuncia fue interpuesta en Eastern District of Virginia y el hecho de que algunos servidores de la mencionada empresa estén en Ashburn (Virginia) ha dado cobertura legal a la intervención del FBI.

Se les acusa de violar los derechos de propiedad intelectual. No hay duda de que Megaupload es el más popular entre los sitios de intercambio de archivos (música, películas, etc) pero no es menos cierto que ha sido muy alabado por el sector audiovisual por la rapidez con la que atendía a sus demandas ya que borraba los contenidos en cuanto tenía conocimiento de alguna infracción.

Por otra parte, Megaupload almacena también millones de GB en documentos que nada tienen que ver con el motivo del cierre. De hecho, se usa para guardar documentos personales o para que algún amigo pueda descargarse contenidos legales que “pesan” demasiado como para mandarlos por correo.

La medida adoptada es a todas luces desproporcionada y afecta a cientos de millones que personas que no han cometido delito alguno y que ahora comprueban atónitos que no pueden acceder a sus documentos.

Un sitio en Internet ha sido cerrado y no ha sido necesario un juicio. Esta es la pavorosa realidad. La cuenta atrás para Internet ha llegado a Occidente.

Nota en relación a la Ley Sinde: la primera medida a tomar en cuanto se ponga en marcha no puede ser otra sino denunciar a todos los buscadores, incluyendo a Google. Todos ellos enlazan contenidos protegidos por las leyes de propiedad intelectual y obtienen pingües beneficios por ello. ¿No es eso lo que persigue la mencionada Ley?

Parece increíble pero el “sueño americano” sigue atrayendo votos o, al menos, así lo cree el candidato Obama. Vean si no, el vídeo protagonizado por el candidato demócrata en el que, por cierto, solo habla en español. Aunque se trata de una filtración, Ed O’Keefe afirma en The Washington Post que se trata, a falta de algunos retoques, de la versión que finalmente se lanzará:

Símbolo de la religión Wacca: una estrella de cinco puntas rodeada por un círculo
Símbolo de la religión Wacca: una estrella de cinco puntas rodeada por un círculo

Y si no, que se lo cuenten al gobierno de EEUU: las viudas de dos soldados han presentado una demanda porque no se les ha permitido usar el símbolo pagano representativo de la religión Wicca en el cementerio militar.

Como ya se pueden imaginar, existe una disposición acerca de los símbolos permitidos en tales cementerios que no incluye el susodicho.

Victoria Criado, Brett Huneycutt y Rudy Adler nunca imaginaron que un proyecto para filmar un documental sobre la inmigración en la frontera de México y EEUU acabaría en otro muy distinto: en lugar de filmar, se dedicaron a repartir cámaras desechables en Arizona, Nuevo México y Texas tanto a los inmigrantes como a los voluntarios Minutemen (los que vigilan e informan a las patrullas fronterizas). El resultado: Border Film Project.

Hoy, en El PAÍs, el escritor Jordi Soler retrata los miedos y obsesiones de los norteamericanos en un artículo —los vigilantes— que no tiene desperdicio alguno. Proyectos como The Minuteman Project o la vigilancia mediante webcam de la frontera con México quedan a la altura del barro si los comparamos con la incitaiva tomada por el Departamento de Justicia del Estado de California. Se trata, en concreto de una página que permite situar e identificar a los delincuentes sexuales: California Sex Offenders Registry (en varios idiomas, incluido el español).

Gracias a la ley de Megan, este sitio propociona información detallada sobre miles de delicuentes sexuales y permite búsquedas por nombre, dirección, ciudad, código postal, condado, escuela y parque. Un mapa ayuda a situar a los delicuentes sexuales más cercanos a nuestra residencia, a una escuela o a un parque concreto mediante unos cuadrados azules. Al pulsar en uno de ellos el resultado es un nuevo marco con información detallada, incluida la fotografía, del delincuente.

¿Le gustaría a usted, como padre, conocer estos datos? ¿Incrementa la seguridad conocerlos? ¿Cómo afecta a los delincuentes su identificación pública?

La primera frase del documento presentado el pasado día 16 de marzo, en el que se recoge la estrategia nacional de seguridad de Estados Unidos no deja lugar a la duda: «America is at war». Aunque se recalca la importancia de la vía diplomática, la estrategia de “guerra preventiva” se mantiene: «No descartamos el uso de la fuerza antes de que ocurran ataques, incluso cuando no hay certeza sobre la hora y el lugar del ataque enemigo». La justificación es exactamente la misma que se utilizó para invadir Iraq: «Cuando las consecuencias de un ataque con armas de destrucción masiva son potencialmente tan devastadoras, no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras graves peligros se materializan». Tampoco importa mucho porque si no existen, las inventan y solucionado. Por cierto, ¿les suena eso de «no descartamos…»?
“Eje del mal”: Irán —declarado enemigo número uno—, Corea del Norte, Siria, Cuba, Bielorrusia, Burma y Zimbabue. A Hugo Chávez se le califica de «demagogo”, Fidel Castro tampoco se libra de las críticas —«dictador en contra de EEUU»— y en tono más condescendiente se señala la falta de libertades en Rusia y China.

Mientras tanto, Iraq se desangra en una guerra civil alimentada por el odio al invasor estaodunidense y en la que factores étnicos y religiosos sirven de justificación para las matanzas que día tras día se suceden. Bush, sin embargo, se muestra optimista y afirma que «La victoria en Irak hará a ese país más seguro y ayudará a sentar las bases de la paz para las generaciones venideras». Las venideras ya veremos, pero las actuales están pagando un precio desorbitado gracias a los garvísimos errores cometidos por EEUU en la posguerra.