Escocia

Discovered little more than a decade ago, this mysterious temple complex is now believed to be the epicenter of what was once a vast ritualistic landscape. The site’s extraordinary planning, craftsmanship, and thousand-year history are helping rewrite our entire understanding of Neolithic Britain.
Discovered little more than a decade ago, this mysterious temple complex is now believed to be the epicenter of what was once a vast ritualistic landscape. The site’s extraordinary planning, craftsmanship, and thousand-year history are helping rewrite our entire understanding of Neolithic Britain.

Un día perdido en las brumas del tiempo, en torno  al año 3200 a.C., los pastores y agricultores de las remotas islas Orcadas decidieron construir algo grande…

Tenían una tecnología de la Edad de Piedra, pero su visión iba milenios por delante. Hace 5.000 años los antiguos habitantes de las Orcadas –un verde y fértil archipiélago situado al norte de la actual Escocia– erigieron un complejo de edificios monumentales muy diferente de lo que habían construido hasta entonces.

Extrajeron miles de toneladas de arenisca fina, la tallaron y la transportaron varios kilómetros hasta un área pantanosa, en un puente de tierra situado entre dos lagos. Su trabajo de cantería fue impecable. Los impresionantes muros que levantaron no tienen nada que envidiar al que unos 3.000 años después construirían los centuriones romanos en otra parte de Gran Bretaña, el Muro de Adriano.

[Seguir leyendo el artículo de Roff Smith, traducido a nuestro idioma, en la versión española de National Geographic. El reportaje completo que incluye fotos, vídeos y otro material en la versión inglesa]