Flores

Les fleurs de Giverny
Casa de Monet en Giverny. Fotografía: Miguel Moliné.

Claude Monet vivió en su casa de Giverny durante cuarenta y tres años, de 1883 a 1926. Cuando la visité, el pasado mes de octubre, no pude menos que envidiar al pintor por su magnífica vivienda y sus maravillosos jardines. En lugar de obtener una visión general del sitio, preferí centrarme en las flores pues muchas de ellas mostraban, a pesar de las fechas, todo su esplendor. Una vista extraordinaria que el pintor podía contemplar desde su dormitorio todas las mañanas. Estas son solo alguna de ellas:

Flower Men (Ken Hermann)

Hace unos años, estando en la India en viaje de trabajo, aproveché un día libre para visitar el mercado de flores de Mullick Ghat, en Kolkata. Es uno de los más grandes de Asia, un laberinto de puestos que fue inaugurado hace más de un siglo y al que acuden a diario unos 2.000 vendedores. Cada mañana llegan hasta aquí camiones con las flores de temporada.

Su ambiente frenético y caótico me sedujo por completo, pero lo que más me fascinó fue el modo en que los vendedores lucen la mercancía. Viriles, incluso rudos, portaban las flores con una delicadeza extrema. Había un tipo que parecía llevar un vestido de flores. Intrigado por ese contraste masculino-femenino, regresé al cabo de dos años para tomar una serie de retratos.

En la India las flores se usan para todo, desde fiestas privadas y públicas hasta rituales religiosos. La variedad es enorme: hibiscos de vivos colores, rosas de intenso carmesí, ramos de jazmín, lotos fragantes, magnolias… Pero decidí fotografiar solo las especies que los floristas llevaban encima.

En principio pensé incluir ambos sexos en la serie fotográfica, pero las mujeres a quienes pedí permiso eran reacias a que las retratase, de modo que me centré exclusivamente en los floristas hombres.

Muchos de ellos solo hablan bengalí. Algunos están ahí ilegalmente, y me costó ganarme su confianza. Pero al cabo de unos días mi ayudante y yo conectamos con un lugareño que hablaba bengalí e hindi. Con su ayuda fue más fácil que nos diesen su consentimiento para acercarnos a ellos.

Como el mercado estaba demasiado abarrotado para conseguir los encuadres limpios que a mí me gustan, fotografié a los hombres en la orilla del río Hugli, un afluente del Ganges. Tomaba las fotos entre las 12 y las 3 de la tarde, para captar la mezcla cetrina de la luz del sol y el esmog. También usé un filtro de estudio para suavizar la potente luz del mediodía.

En el transcurso de ocho días fotografié a unos 55 floristas. La mayoría de los retratos nos llevaban 10 o 15 minutos. No parece mucho, pero hacía tanto calor que nos abrasábamos. Al terminar la jornada tenía que volver al hotel para cambiarme de ropa, porque literalmente chorreaba sudor.

Mi obra pretende dejar atrás los estereotipos. Hay quien piensa que en la India solo hay miseria y sufrimiento. Este proyecto, una serie de hermosas imágenes tomadas en un entorno tan áspero como inesperado, es mi manera de demostrar que no es así.

Texto de Ken Hermann.


Podéis ver 28 fotografías del proyecto Flower Men en su página.

Si existe un país donde las flores ocupen un lugar especial, ese es sin duda Holanda. No solo sus campos y mercados (como el Bloemenmarkt de Ámsterdam o el de Aalsmeer) son famosos y sirven de reclamo a miles de turistas sino que hay un desfile que los supera. Se trata del “Corso Zundert” que, como todos los años, se celebra el primer fin de semana de septiembre.

Fue nada menos que en 1936 cuando veinte pedanías se pusieron de acuerdo para organizar un concurso de “carrozas” y lo que comenzó siendo un desfile de bicicletas y carromatos tirados por caballos se ha convertido en algo gigantesco. Alrededor de la parada no falta artesanía, restaurantes, música y mucha diversión.

Para que se hagan una idea del tamaño y complejidad de las “carrozas de flores” les dejo dos imágenes:

Corso ZundertCorso Zundert