Franquismo

Están convirtiendo la desgracia, el horror y la tragedia en un mal chiste. Se me revuelve el estómago solo de pensar que alguien pueda hacer una gracia sobre el goce de una mujer violada y quedarse tan tranquilo, más aún si es una mujer la “graciosa”. ¿Se imaginan ustedes lo que hubiera ocurrido si fuera un hombre el responsable de tal comentario? Pues que ahora mismo sus testículos adornarían la sala de trofeos de las mujeres —y esperaría, por cierto, que en lugar bien visible—.

México. Por Almudena Grandes (EL PAÍS, 24/11/08):

Nota: el artículo hace referencia a la iniciativa de Bono de colocar una placa de homenaje a María Maravillas de Jesús Pidal y Chico de Guzmán, monja perseguida en la Guerra Civil. La frase atribuida a la madre Maravillas —en cursiva en el texto— es en realidad de San Juan de la Cruz — Avisos Espirituales— y no hace referencia a las monjas sino al alma. La negrita es mía.

Un tribunal ha constatado la muerte de Franco. Qué risa, dicen algunos. Yo prefiero reírme de otras cosas. “Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta”. Parece un contrato sadomasoquista, pero es un consejo de la madre Maravillas. ¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos? En 1974, al morir en su cama, recordaría con placer inefable aquel intenso desprecio, fuente de la suprema perfección. Que la desbeatifiquen, por favor. A cambio, pueden beatificar a Bono, porque la pequeña vanidad de su implante capilar es pecado venial frente a tamaña perversión. Seguir leyendo …

La decisión de Garzón de inhibirse a favor de los Juzgados de Instrucción de diversas localidades y declarar extinguida la responsabilidad penal de los acusados por su fallecimiento es una muestra de los peligros que acechan a la llamada Memoria Histórica, entre ellos el de convertirse en un instrumento de venganza en lugar de justicia.

Una observación antes de exponer los argumentos en contra de Garzón: criticar tanto su proceder como la de quienes le apoyan no implica situarse en contra de los familiares que buscan reparar el daño ocasionado por el régimen franquista. Más bien al contrario. Tan solo que la justa y deseada reparación histórica no puede provenir de otra injusticia como la que pretendía Garzón. El fin no justifica los medios.

Garzón ha pretendido pasar por encima de la Justicia y el Estado de Derecho yendo incluso contra los intereses de los denunciantes al convertir el procedimiento en una Causa General. Sorprende, no obstante, que desde distintos ámbitos se haya defendido al juez Garzón negando tal arbitrariedad y que algunos incluso hayan ido más lejos al equiparar este caso con otros en los que se investigaron Crímenes contra la Humanidad. En todos ellos los tribunales se limitaron al procesamiento de los reos por los delitos concretos que se denunciaron. Garzón, por contra, pretendía investigar TODAS las muertes y desapariciones ocasionadas por un solo bando durante la Guerra Civil y los primeros años del franquismo, y todo ello desde un único procedimiento. Eso, señores, es una Causa General. Ya solo por ello, dicho juez debería ser apartado de su puesto.

El director de Amnistía Internacional, Esteban Beltrán, defiende por su parte que «es la investigación judicial la que debe determinar la extinción de la acción penal por fallecimiento de los presuntos responsables, la existencia de otros responsables no identificados y, asimismo, la suerte que corrieron las víctimas y la naturaleza del delito». El propio Garzón le ha respondido en su último auto al «declarar extinguida la responsabilidad penal de los acusados por su fallecimiento». No hacía falta tanta alforja para tan corto viaje.

¿De verdad no sabían los denunciantes y sus abogados que la responsabilidad penal se extingue a la muerte del reo? La confusión llega incluso desde instancias jurídicas e intelectuales: «No es posible que los tribunales españoles hayan asumido su competencia para investigar y perseguir los crímenes más graves de derecho internacional cometidos en Chile, Argentina, Guatemala, China, Ruanda, Irak, Marruecos, Palestina, Austria y Alemania, en cuyas causas ha sostenido la nulidad de las leyes de amnistía o prescripción y se abstengan de investigar crímenes similares cometidos en su propio país”. ¿Son conscientes los firmantes del manifiesto que estos procesos condujeron al procesamiento de personas con nombres y apellidos?. Y vivas, cabría añadir. Ni siquiera las potencias vencedoras en la II Guerra Mundial se atrevieron a tanto: Hitler no fue juzgado por los aliados porque estaba muerto. Tampoco lo fueron los dirigentes nazis que se suicidaron antes de que comenzara el juicio. Aquí, sin embargo, algunos pretenden sentar en el banquillo de los acusados a los muertos para, acto seguido, declararse demócratas (sic).

Para añadir más confusión al asunto, se mencionan asimismo otros procesos supuestamente semejantes como la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep) en Argentina, la Comisión de Verdad y Reconciliación o Comisión Rettig (1990) en Chile, la Comisión de la Verdad de la ONU (1992) en El Salvador y la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) de la ONU sobre Guatemala (1997). Se olvidan quienes nos recuerdan tales actuaciones que ninguna de ellas fue un proceso penal sino comisiones creadas ad hoc.

Coincido, no obstante, en ciertas críticas a la actuación del fiscal. En contra de la opinión de éste, y como ya explique en un un artículo anterior, mantengo que Franco y sus secuaces cometieron un delito de lesa humanidad y, por tanto, no están amparados por la Ley de Amnistía.

La pelota en el tejado del Gobierno:

¿A qué espera el Gobierno para desarrollar la Ley de la Memoria Histórica? ¿cuando desarrollará, por ejemplo, lo establecido en el artículo 11 y siguientes (localización e identificación de las víctimas)? ¿acaso solo buscaban la foto? Así parece porque, una vez aprobada, se ha olvidado por completo de ella.

Es obligación del Gobierno reconducir la situación hacia vías administrativas que permitan recuperar los cuerpos de los miles de españoles que aún permanecen enterrados en las cunetas de las carreteras y caminos de este país. Los familiares no tienen por qué convertirse en detectives privados y menos aún pagar a otros por ese trabajo. La obligación del Gobierno es apoyar, ayudar y colaborar con ellos para recuperar los cuerpos de los desaparecidos. Lo escribieron en la Ley pero no lo están cumpliendo. Una y otra vez palabras huecas, promesas incumplidas y esperanzas rotas: ese será el legado de Rodríguez Zapatero a nuestra democracia.

En cuanto a crear una Comisión de Investigación orientada a descubrir lo que sucedió en tan trágicos años, creo que llegan tarde. La Historia ya ha juzgado a Franco y solo desde la mala fe o la ignorancia se puede decir lo contrario.

Nuevos artículos en el dossier monográfico de la Revista de Historia Contemporánea Hispania Nova nº 6, (2006), que lleva por título: “Generaciones y memoria de la represión franquista: un balance de los movimientos sociales por la memoria”.

Editorial:

Historia y memoria de la represión del régimen de Franco:

  • J. RODRIGO, La Guerra Civil: memoria, olvido, recuperación e instrumentación. La “memoria colectiva” es, en última instancia, rememoración pública. Y, como tal, está sujeta a articulaciones y declinaciones desde el presente. Este artículo se analiza la construcción del relato sobre el pasado traumático, la guerra civil de 1936-39, en perspectiva histórica —desde el final de la dictadura de Franco hasta la actualidad—, partiendo de las actuales demandas de rememoración y conmemoración de sus víctimas y de las pretéritas “políticas de la memoria”, cuya carencia determina, junto con otros factores que aquí se analizan, que el de la guerra civil sea el pasado del cual se realiza en la actualidad un más profuso uso público en España.

¿Política de exterminio? El debate acreca de la ideología, estrategias e instrumentos de la represión:

  • E. GONZÁLEZ CALLEJA, Sobre el concepto de represión. El artículo analiza el origen del término “represión” y su empleo por las diferentes tendencias de análisis sociológico, especialmente las teorías de la acción colectiva. Tras estudiar la evolución histórica de los instrumentos coactivos del moderno Estado nacional en el sentido de la mayor sofisticación, profesionalización y eficacia de las instituciones especializadas en el control social, se hacen consideraciones sobre algunas modalidades represivas especiales. El trabajo concluye con una evaluación de las estrategias represivas más adecuadas que puede adoptar el poder establecido, y su relación con el problema de la legitimidad política.
  • J. RODRIGO, Internamiento y trabajo forzoso: Los campos de concentración de Franco. El internamiento, el castigo, la reeducación y la reutilización de la mano de obra de los prisioneros republicanos en la Guerra Civil fue tan importante entonces como infravalorado ha sido después a la hora de forjar una imagen pública de la dictadura de Franco. En este artículo se estudia la historia del sistema concentracionario franquista y su lugar dentro de la historia de la violencia política durante y tras la guerra.
  • J. PERALTA, Sobre el exilio matemático de la guerra civil española. Estudio sobre los matemáticos que emigraron de España a consecuencia de la guerra civil, que se acompaña de pequeñas biografías de la mayoría de ellos y de un comentario sobre las razones que motivaron su marcha. El trabajo, centrado principalmente en los profesores de la Universidad de Madrid -entonces la más importante y con mayor poder de decisión-, se completa con un análisis de la situación matemática en las décadas anteriores y con unas notas acerca de las depuraciones y cambios estructurales realizados al finalizar la contienda.

Movimientos y asociaciones por la recuperación de la memoria histórica: balances y perspectivas:

  • I. FERNÁNDEZ DE LA MATA, La memoria y la escucha, la ruptura del mundo y el conflicto de memorias. Desde una perspectiva antropológico-social, el artículo se centra en la experiencia de sufrimiento (y su gestión) de quienes quedaron definidos como perdedores o vencidos desde los inicios de la rebelión militar de 1936 en lo que dio en llamarse “zona nacional”. El drama vital de la represión franquista, junto a una largamente pospuesta atención a las víctimas, ha generado graves conflictos personales que aparecen a la hora de recuperar estas memorias, haciendo necesario desarrollar unametodología específica para la recogida y análisis tanto de los recuerdos como de lo olvidado.
  • J. A. MORENO, La memoria defraudada: notas sobre el denominado proyecto de Ley de Memoria. El texto presenta un análisis somero del Proyecto conocido como “Ley de Memoria Histórica”, aprobado por el Consejo de Ministros en julio pasado. En él se lleva a cabo, por un lado, una enumeración de las principales medidas, al mismo tiempo que se plantea un juicio crítico, desde una perspectiva jurídica, que invita a pensar en las insuficiencias del citado proyecto. El artículo termina con un conjunto de propuestas para mejorar el proyecto de ley presentado por el actual Gobierno socialista.

Testimonios de víctimas de la represión franquista:

  • F. FERNÁNDEZ-BUEY, Memoria personal de la Fundación del SDEUB. Este artículo, escrito por uno de los protagonistas del Sindicato Democrático de los Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB), analiza los motivos del surgimiento de los sindicatos libres en España. Narra cómo se organizó la Asamblea Constituyente del SDEUB, celebrada en el convento de los padres capuchinos de Sarrià (Barcelona) el 9 de mayo de 1966. Analiza los principales documentos que allí se aprobaron. Se detiene en la respuesta represiva de la Dictadura franquista. Y, por último, analiza las causas de la crisis de aquella organización democrática de los universitarios antifranquistas catalanes.

Notas y debates:

Antes de entrar en la noticia —la condena internacional del régimen franquista—, permítanme expresar la opinión sobre dicho régimen con la finalidad de evitar equívocos e interpretaciones sesgadas. Recurro para ello a un texto que escribí en 2002:

«El régimen de Franco construyó una nación basándose en la dicotomía buenos españoles/malos españoles para, de esta forma, justificar la victoria de la mitad de sus miembros sobre la otra mitad y, de paso, elevar la miseria y la humillación al estatus de virtudes nacionales. Encontró además en la Iglesia el apoyo necesario para establecer otra dicotomía (españoles espirituales/extranjeros materialistas) y, así, mantener enlatado a todo un país durante muchísimos años. Una vez tomada la decisión de emprender la modernización económica y buscar la integración europea, el propio anacronismo del Estado actuó como freno pues los aires europeos ponían en peligro su razón de ser. Cualquier intento de acercarse a Europa fue cercenado por las élites dominantes y, especialmente, por la Iglesia Católica cuyo objetivo principal consistía en convertir a España en una nación imperialista de guerreros y santos. En el terreno interno fueron excluidas sistemáticamente todas aquellas orientaciones y medidas políticas contrarias a la supervivencia de la dictadura en cualquiera de sus aspectos. Exclusión ésta que se realizó a través de toda una serie de mecanismos: estructurales (limitaciones derivadas de la propia estructura institucional del Estado), ideológicos (cualquier idea democrática era excluida por no ser ideológicamente coherente con la lógica interna de la dictadura), de procedimiento (las reglas y las normas de las instituciones oficiales favorecieron la ideología nacionalcatólica, tendiendo a excluir cualquier otra) y de represión (aplicada sin reservas e institucionalizada desde la guerra civil). De esta forma se hizo aparecer los intereses particulares de la clase dominante como universales, como idénticos a los de la colectividad en conjunto y, al mismo tiempo, se encubrieron las contradicciones sociales. Finalmente dichas clases proclamaron lo que puede denominarse la naturalización del presente de forma que se viera el estado vigente de cosas como algo «natural», ocultando su carácter relativo e histórico, y por tanto susceptible de ser reemplazado por otro. La realidad era muy distinta».

Aplaudo, por tanto, la condena al régimen franquista aprobada por la Comisión Permanente de la Asamblea Parlamentaria y sus recomendaciones, entra las que destacan las siguientes: insta al gobierno español a erigir monumentos en memoria de las víctimas del franquismo, a convertir el Valle de los Caídos en una gran exposición como homenaje a los presos que lo construyeron, y a crear una comisión de investigación sobre los delitos del franquismo y presentar un informe al Consejo de Europa; propone también declarar como día internacional de condena contra el franquismo el 18 de julio de 2006, ya que en esta fecha se cumplen 70 años del golpe de Estado. Estas recomendaciones están basadas en el informe Brincat.

Por desgracia, iniciativa tan laudable se ve enturbiada por la demagogia, el cinismo y la hipocresía de su principal promotor, el español Luis María de Puig, presidente del Grupo Socialista. Durante el debate sobre los crímenes del comunismo, dicho Grupo, por boca de Lluis María de Puig, pidió la devolución del informe a la Comisión de Asuntos Políticos, debido a la “falta de análisis” y a que puede dar lugar a “interpretaciones incorrectas y nefastas”. Gracias también al Grupo Socialista, no salió adelante el proyecto de recomendación a los gobiernos de los Estados miembros del Consejo de Europa para el que eran necesarios dos tercios de los votos. Tampoco salió adelante la iniciativa de crear, junto a la Unión Europea (UE), un Museo europeo en memoria de las víctimas de los regímenes comunistas totalitarios, con sede en Bruselas, o el lanzamiento de campañas nacionales de sensibilización sobre “los crímenes cometidos en nombre de la ideología comunista”. A quien condena la represión ejercida por regímenes totalitaristas de «derecha» y al mismo tiempo justifica la de los regímenes totalitaristas de «izquierda» (o viceversa) se le debería condenar, al menos desde un punto de vista moral y ético, como cómplice de Crímenes contra la Humanidad.

  • Urquijo, M.: La memoria negada: la encrucijada de la vía institucional en el caso del Gobierno Vasco y las víctimas del franquismo. El artículo se inicia con una reflexión sobre la doble negación de la memoria del antifranquismo y las limitaciones de las actuaciones de compensación a las víctimas del franquismo realizadas por los poderes públicos. A continuación se centra en el análisis de la falta de una política de memoria en el País Vasco y la manifiesta incapacidad demostrada por el Gobierno Vasco en la política de compensaciones.
  • Matilde Eiroa San Francisco, M.: Represión, restricción, manipulación: estrategias para la ordenación de la sociedad y del Estado. La política de exterminio y el objetivo que persiguió se sustentaban en la firme intención de los militares sublevados el 18 de julio de 1936 de acabar con los disidentes de la ideología ultra conservadora que pretendían imponer, disidentes que hacían peligrar sus privilegios y sus haciendas. En estas páginas trataremos de demostrar que Franco y los grupos que apoyaron al Régimen, diseñaron un conjunto de acciones encadenadas en el tiempo y en la temática que, analizadas en su totalidad, conforman una gran estrategia de dominación que rigió la sociedad y el Estado.
Hispania Nova: revista de Historia Contemporánea

«Cuadernos de Ruedo Ibérico» era una revista de oposición política al franquismo cuyo primer número fue publicado en París en el verano de 1965 por la editorial Ruedo Ibérico, la cual había sido constituida en el París de 1961 por un grupo de exiliados españoles capitaneados por el anarquista José Martínez Guerricabeitia (1921-1986). Además de la historia de la revista, «Proyecto Filosofía en español» pone a disposición de los internautas los cuatro primeros números.