Gótico

El pavoroso incendio que ha asolado la Catedral de Notre Dame en París me ha hecho recordar el viaje que realizamos el año pasado a esa maravillosa ciudad. Las siguientes fotografías fueron tomadas el 27 de septiembre de 2018 y son solo una pequeña muestra de lo que el fuego ha destruido o ha estado a punto de hacerlo:

Pedro Berruguete – EzequíasPedro Berruguete: Ezequías, ca. 1490. Óleo sobre tabla, 94 x 65 cm. Paredes de Nava, Iglesia Museo Parroquial de Santa Eulalia.


Forma parte del banco del retablo mayor de la iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava (Palencia) —la villa natal del pintor—, que se conserva in situ. Aunque el retablo —realizado hacia 1490— no está documentado, sí consta su autor —Pedro Berruguete—, en un documento posterior que publicó Miguel Ángel Zalama en 1988. Al cambiar la advocación de la iglesia a mediados del XVI y dedicarla a santa Eulalia, los parroquianos decidieron sustituir el antiguo retablo mayor de Pedro Berruguete por uno nuevo de escultura, que se encargó a Inocencio Berruguete, familiar de Pedro. Por fortuna para nosotros, al no tener los parroquianos los tres mil ducados que costaba, el obispo de Palencia, don Pedro de la Gasea, ordenó que se hiciera uno distinto, de mucho menor coste—contratado finalmente con Esteban Jordán el 15 de diciembre de 1559—, con la imagen de santa Eulalia, y que se incorporaran a él las tablas del antiguo retablo dedicado a la Virgen: en el banco, «los tableros de los profetas de pintura que son seis, que son de berruguete el viejo», y en el cuerpo, «a de llevar tres tableros a cada lado [de la calle central] de pintura que son así mismo de berruguete el viejo», como se llamaba a Pedro Berruguete en el siglo XVI para distinguirle de su hijo Alonso.

En un artículo publicado en 1964, Angulo se refería a que la presencia de verrugas alusivas a su apellido en las obras de Pedro Berruguete era como una especie de firma que permitía identificar su mano, igual que las hojas de roble de Van Dyck, pero lo cierto es que el pintor palentino no es el único que dota de verrugas a sus personajes en esa época, aunque, evidentemente, Ezequías las muestra en su rostro. Tanto por este hecho como por ser el único de los seis reyes-profetas del banco de Paredes, que no lleva cetro, se ha sugerido que podría tratarse del autorretrato del pintor. Como ya he señalado en otras ocasiones, es imposible que Berruguete se atreviera a poner su rostro —o el de alguien conocido por sus paisanos— sobre el altar mayor, encarnando un personaje de la historia sagrada, ya que esto le habría hecho dar directamente con sus huesos en las cárceles de la Inquisición. No obstante, nada impide que los rasgos de Ezequías estén tomados de alguien que conoció en sus múltiples viajes —tanto por Italia como por tierras castellanas—, de quien pudo hacer un dibujo para utilizarlo después, en un lugar donde no le conocieran, aunque no creo que esa fuera su forma habitual de trabajar. Prueba de ello son los frecuentes cambios que Berruguete introduce en sus composiciones desde la fase del dibujo subyacente, como sucede con el rostro de Ezequías, en el que efectúa algunos cambios, en particular los que afectan a la disposición de los ojos —dibujados en un primer momento más abajo y rectificados después—, hasta el punto de transformar por completo la expresión final. Seguir leyendo …

Bartolomé Bermejo Santo Domingo de Silos entronizado como obispoBartolomé Bermejo: Santo Domingo de Silos entronizado como obispo. 1474 – 1479. Óleo sobre tabla, 242 x 130 cm.


Es la tabla central del retablo mayor de la iglesia de Santo Domingo de Silos de Daroca, Zaragoza. De acuerdo con las instrucciones del contrato, el santo aparece vestido de pontifical, con mitra, báculo y libro, y no como el abad benedictino que en realidad fue.

Está sentado en un trono gótico de rica talla dorada con siete estatuas policromadas que representan las Virtudes. Estas son, de abajo arriba: Fortaleza, Justicia y Fe a la izquierda; Caridad en el remate; y Esperanza, Prudencia y Templanza a la derecha.

Según el mismo contrato, las vestimentas eclesiásticas del santo debían estar realizadas con oro en relieve. Al contravenir esta cláusula, Bartolomé Bermejo consiguió dotar a su figura de mayor fuerza y monumentalidad.

El marco es original y los largueros góticos son un depósito del Museo Arqueológico Nacional de Madrid (Texto extractado de: Pintura española del Románico al Renacimiento, Museo Nacional del Prado, 2010, p. 35).

El Museo del Prado presenta una muestra antológica (9 de octubre de 2018 al 27 de enero de 2019) que permite admirar por primera vez en toda su dimensión el virtuosismo técnico y el sugestivo universo visual de Bartolomé Bermejo, un maestro de origen cordobés que desarrolló su actividad profesional en los territorios de la Corona de Aragón.

Plano de La Catedral Gótica-Mudejar de La SeoZaragoza se convirtió en sede arzobispal en 1318, desgajándose de la archidiócesis de Tarragona. Era obispo de nuestra ciudad Don Pedro López de Luna, quien, ante el ascenso, decidió modernizar la fábrica arquitectónica de la catedral. La vieja iglesia de estilo románico se había terminado a fines del s. XII, y 120 años después se veía «baja y oscura». Con el paso del tiempo se había desarrollado en el norte de Francia un nuevo estilo ­el Gótico­, que con nuevas fórmulas y adecuadas técnicas levantaba templos más airosos y, sobre todo, más luminosos. Justo lo que deseaba el ahora arzobispo Don Pedro. La catedral románica se derribó excepto los ábsides semicirculares que eran de piedra muy bien escuadrada (sillares). Sobre ellos se levantó un segundo cuerpo para darle altura, pero ya en ladrillo. Los albañiles que construyeron la catedral gótica de Zaragoza no eran franceses, sino de por aquí, e incluso muchos de ellos moros (1), pues se habían especializado en este oficio. Por eso el estilo gótico fue aquí interpretado desde una óptica propia, que en arte denominamos mudéjar.

Bóvedas góticas de la Catedral Gótica-Mudejar de La SeoEl fondo del valle del Ebro carece de piedra, por lo que hay que traerla de bastante lejos. La alternativa es cambiar de material constructivo, y sustituir el sillar por el ladrillo. Esta pieza de arcilla cocida tiene un tamaño más pequeño lo que lo convierte en más manejable, al tiempo que permite hacer con él toda una serie de dibujos en relieve que palian la monotonía y pobreza visual del material. Estos elementos decorativos se disponen en resalte buscando su complemento natural: la luz del sol, que subraya con negras y perfiladas sombras los dibujos geométricos tomados del viejo fondo del arabesco musulmán. Una vez alcanzada la altura deseada para la cabecera se planteó el resto del edificio: un transepto (2) y un cuerpo de tres naves, siendo la central más ancha y alta que las dos laterales para solventar así el segundo de los problemas. Aprovechando la mayor altura de la nave central se abrieron ventanas en sus muros laterales por donde entraba la luz natural, tamizada con vidrieras al menos desde 1447. Sin embargo a la cabecera no llegaba esa luz y seguía quedando oscura. Por eso se planteó construir un cimborrio (3) sobre el crucero (4). Don Pedro no lo llegó a ver. Se terminó 31 años después de su muerte, en 1376, siendo arzobispo Don Lope Fernández de Luna (cuyo sepulcro se encuentra en la parroquieta). No debió de ser muy bueno, pues se vino abajo en 1403.
Las obras continuaron y el aragonés Benedicto XIII, el papa Luna, mandó hacer un nuevo cimborrio, en forma de tiara papal, que duró hasta finales del s. XV. En ese momento se construirá el actual. En tiempos de Don Alonso de Aragón (1478-1520) el cuerpo de las naves fue ampliado a cinco. De las tres anteriores sólo se conservó la central. Las cuatro nuevas alcanzaron una gran altura, casi igual a la central, por lo que la iglesia adquirió un aire de gran salón.
Como quiera que al aumentar a cinco naves (más las capillas laterales), la iglesia quedaba más ancha que larga, en época de Don Hernando de Aragón, entre 1547 y 1550, se le añadieron dos tramos más en los pies, con el consiguiente desplazamiento de la portada de la Pabostría a su posición actual.

FUENTE: Historia de cuatro ciudades (Ed. Ayuntamiento de Zaragoza-Caja Inmaculada, 2001)
(1) El nombre de moros era el que se les daba en la época, y no el de mudéjares.
(2) Transepto. Nave transversal situada entre la cabecera y el cuerpo de las naves.
(3) Elemento arquitectónico de forma poligonal que se dispone sobre el crucero para iluminar la cabecera de la iglesia.
(4) Espacio cuadrado en el centro del transepto, resultante del cruce de éste con la nave central del cuerpo de las naves.

Cimborrio de La SeoMuro mudejar de la Catedral Gótica-Mudejar de La Seo

Creo que hasta ahora nuca había ofrecido enlaces sobre este estilo por lo que va siendo hora de remediarlo:

  • Artistas de este período (Artcyclopedia): a partir de los enlaces se puede encontrar la relación de imágenes que ofrecen los museos donde se exponen sus obras.
  • Portfolio of Villard de Honnecourt, 1230-35 (Ross Woodrow, University of Newcastle, Australia): reproducción digital del «libro de bocetos», una publicación de 33 páginas de pergamino que explican las técnicas empleadas en los talleres de arquitectura de la época. En este manual, inicialmente destinado a sus alumnos, aparecen también técnicas para representar la figura humana y motivos animales y vegetales. El recurso ha desaparecido de la mencionada universidad pero he encontrado un PDF donde pueden verse sus páginas.
  • The Salisbury Project (Marion Roberts, McIntire Department of Art, University of Virginia, Charlottesville, Virginia): se trata de un proyecto digital dirigido a profesores y estudiantes que incluye imágenes, artículos y bibliografía sobre la catedral y la torre de Salisbury.
  • Painting of the International Gothic (Web Gallery of Art): estudio bastante completo sobre el estilo gótico en la pintura.
  • Gothic and gothic art (Artlex): the name given to the style of architecture, painting, and sculpture which flourished in western Europe, mainly France and England, between the 12th and 15th centuries.
  • Planos de Saint-Sernin (Toulouse) y la Catedral de Amiens (Rice University, Humanities Electronic Studio Project).
  • xeter Cathedral Keystones & Carvings: Catálogo razonado de las esculturas y sus policromías (Avril K. Henry and Anna C. Hulbert).
  • Arquitectura Gótica (Jeffery Howe, Boston College): la parte más interesante se encuentra en los enlaces a varias catedrales que están en la parte inferior de la página. Casi más interesante es la página Histroy of Gothic Architecture con abundantes imágenes.
  • La Catedral de León: página oficial.

Exposición en el «Victoria & Albert Museum» de Londres que reúne cerca de 300 tesoros artísticos (*) de una época narrada por Shakespeare en La tragedia del rey Ricardo III.

(*) Recurso desaparecido. Solo disponible en Web Archive.

Heraldic glass. About 1537-1542

Heraldic glass. About 1537-1542

These panels are part of a series commissioned by Sir Edmund Knightley for the great hall at Fawsley. The heraldry stresses his own ancestry but also the more aristocratic pedigree of his wife, a sister of the Earl of Oxford. Glass of this detail and complexity could only be made by the most skilled workshops.

Stained and painted glass
Formerly at Fawsley Hall, Northamptonshire
With the arms of Sir Edmund Knightley impaling De Vere; also the shield of De Vere impaling De Quincey

Glasgow Museums: The Burrell Collection

Catedral de ReimsCatedral de Reims. Siglo XIII. Reims.

La luz es un elemento formal básico en la configuración definitiva de un interior arquitectónico. La luz ha sido utilizada como valor simbólico o, simplemente, como definidora de formas y espacios. En las catedrales góticas, a menudo con la ayuda de las vidrieras de color, la luz actúa como elemento desmaterializador de los muros, de los límites físicos reales, creando una ilusión de artificialidad.

En España, la Catedral de Burgos representa una de las más hermosas obras góticas de este país, aunque congenian en ella también otros estilos.