Guerra

Refugiados sirios esperan comida en una cocina benéfica de una ONG en un campamento cerca de Azaz, Siria (23 de octubre de 2012). Foto de Manu Brabo, Associated Press.
Refugiados sirios esperan comida en una cocina benéfica de una ONG en un campamento cerca de Azaz, Siria (23 de octubre de 2012). Foto de Manu Brabo, Associated Press.

National Geographic trae a Madrid la primera exposición en solitario del fotoperiodista Manu Brabo, ganador del premio Pulitzer 2013.

«Un día cualquiera» es un recorrido fotográfico por las guerras, conflictos y revoluciones que han marcado el inicio del siglo XXI en Oriente Medio: Libia, Siria, Egipto, Irak… También, en palabras del propio Bravo “de sus consecuencias más visibles en territorios mucho más cercanos y esas pequeñas islas de paz que ofrece el día a día de tantos millones de personas obligadas a sobrevivir al infierno en la tierra”.

A través de esta exposición, Manu Brabo busca “dotar al espectador de información y elementos de análisis que ayuden a comprender las tragedias que azotan hoy en día la región y que están condicionando, en gran medida, las políticas y miedos de una ya de por sí convulsa Europa”.

«Un día cualquiera» podrá visitarse en el museo La Neomudejar del 3 de noviembre al 3 de diciembre de 2017. El trabajo por el que este periodista fue galardonado con el premio Pulitzer 2013 lo podéis ver aquí.

La guerra que se aproxima a nuestros hogares: ¿apoyará el presidente del Gobierno español a Obama en la guerra de Afganistán? ¿participarán nuestros soldados en misiones de combate? El idilio Europa (España)-Obama pronto saltará por los aires. Durará el tiempo que tarde el recién elegido presidente de EEUU en descubrir la hipocresía europea (y española). El apoyo europeo no irá más allá de los gestos simbólicos y se mantendrá sólo en tanto en cuanto EEUU siga realizando el trabajo sucio.

Afghanistan's Korengal Valley

U.S. Army Spc. Kyle Stephenson grimaces from the sound of outgoing shots during a firefight October 28, 2008 in the Korengal Valley in eastern Afghanistan. American forces from 2nd Platoon Viper Company of the 1-26 Infantry had occupied a strategic mountaintop when they were fired upon by Taliban insurgents. (John Moore/Getty Images). Más fotografías en The Big Picture: Afghanistan’s Korengal Valley.

Si me dieran a elegir entre morir en Darfur o en Iraq, no lo dudaría: escogería sin dudarlo la segunda opción. Puestos a dejar este mundo, mucho mejor sabiendo que mi recuerdo perduraría en España cada cierto tiempo, justo cuando se aproximaran unas elecciones o cuando las encuestas no fueran favorables al Gobierno. Los neoconservadores norteamericanos organizaron una guerra ilegal, injusta y de catastróficas consecuencias para Oriente Medio; la ONU, una vez consumados los hechos, demostró su incapacidad para gestionar una crisis de tal magnitud y acabó legitimando la invasión de Iraq; los ingleses dieron pruebas fehacientes de por qué son los más fieles amigos de EEUU; y Aznar, en el apogeo de su mesianismo, apoyó y defendió la intervención norteamericana. Una decisión, por cierto, de la que el PP no sabe como escapar, incapaz de reconocer el craso error cometido y de rendirse ante la evidencia de la sangría que asola a Iraq y del fracaso de la gestión «aliada» una vez finalizada la invasión. La izquierda, por su parte, no pierde oportunidad de recordar la «foto de las Azores» y encabeza cada cierto tiempo manifestaciones en contra de «la madre de todas las guerras». Ni una sola palabra sobre Darfur, Afganistán, Zimbabwe,…; ante la falta de responsabilidad de EEUU en estos conflictos y los escasos beneficios electorales, mejor callar. Medio mundo se desangra ante la indiferencia general de la sociedad, el silencio de la derecha y la hipocresía de la izquierda pero, ¿qué más da? ¿a quién le importa? El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

Nota: Otegui queda libre al retirar el fiscal, es decir el Gobierno, la acusación. ¿Y la contrapartida?¿tal vez un nuevo comunicado de ETA? ¿el PP volverá a convocar otra manifestación? ¿se presentará Batasuna a las próximas elecciones?

Siglo de todos los excesos y de todos los progresos pero también de todos los horrores, el siglo XX ha transformado profundamente el mundo y la humanidad. Hoy, con la perspectiva de más de medio siglo desde el último gran conflicto, ha llegado el tiempo para los historiadores de concebir una memoria más objetiva de las dos guerras mundiales y de la Guerra Civil Española, las cuales, cada una a su manera, han marcado profundamente la Europa del siglo pasado.

Si tiene usted pensado visitar Londres, es posible que pueda acercarse al Imperial War Museum donde actualmente se expone «La Guerra Civil Española: sueños y pesadillas». La exposición – que recoge objetos provenientes de museos, archivos, y colecciones privadas de Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Francia y España – se centrará en las experiencias personales de soldados y de civiles, y el impacto de la guerra en artistas, escritores e intelectuales. Por otra parte, la BCC acaba de publicar una entrevista con Orlando y Phyllis Rodríguez, los padres que perdieron a su hijo en el atentado del 11 de septiembre y que escribieron una carta al presidente norteamericano. En dicha carta mostraban sus temores acerca de la conveniencia de la guerra: Los civiles afganos son como mi hijo.

Actualización 12/OCT/2016: el recurso online de la exposición ya no existe. Podemos, no obstante, acceder al fondo fotográfico del mencionado museo en Collections listing for «SPANISH CIVIL WAR».

Por si alguien no tuvo suficiente con la tele: The Gulf War. Esta otra guerra, la hipanoamericana de 1898, no fue retransmitida en directo, como la del golfo, pero acabó, al menos para nosotros, como el rosario de la aurora; Cuba, Puerto Rico y Filipinas se emanciparon respecto del dominio español, y lo peor de todo: supuso el nacimiento de Estados Unidos como potencia mundial

  • El ingenio humano a disposición de la guerra: Musée des Blindes
  • Atlas de Historia de Aragón: Contiene 144 mapas históricos y otros tantos textos explicativos adaptados para su manejo informático. Asimismo facilita orientación bibliográfica y búsqueda onomástica a través de dos índices particulares (toponímico y antroponímico, con acepción en ambos casos de nombres antiguos y modernos). Es ésta, sin duda, un buen ejemplo de las posibilidades que ofrece Internet en el ámbito de la cultura y la educación. Lástima que la tacañería de los rectores educativos – al menos, los españoles – impida que, páginas como la comentada, sean la norma común.