Incendio

El mielero regente es un ave en peligro crítico de extinción que se distribuye por los bosques y sabanas de la costa este de Nueva Gales del Sur, donde los incendios y la sequía han sido intensos. Fotografía de Joel Sartore, National Geographic Photo Ark.
El mielero regente es un ave en peligro crítico de extinción que se distribuye por los bosques y sabanas de la costa este de Nueva Gales del Sur, donde los incendios y la sequía han sido intensos. Fotografía de Joel Sartore, National Geographic Photo Ark.

Los incendios naturales arrasan flores, arbustos y árboles desde tiempos inmemoriales. Tanto es así, que al menos desde hace 400 millones de años la Tierra arde de forma sistemática y a diario —y lo sigue haciendo. Aunque pueda parecer una paradoja, sus efectos no son siempre negativos pues el fuego tiene un papel regulador en los ecosistemas y es clave para la biodiversidad. Baste mencionar un ejemplo: la sabana africana. Es una de las zonas con más biodiversidad del mundo y se quema casi por completo todos los años. Tanto animales como plantas han desarrollado estrategias para defenderse de un enemigo junto al que han evolucionado.

Sin embargo, ese tipo de incendios «salvajes» están cambiando tanto en relación a su intensidad como a su frecuencia y ello hace que sus efectos estén dejando de ser beneficiosos. Si a eso le añadimos los incendios antrópicos, el resultado es nefasto.

Creo que todos aún recordamos lo que ha sucedido hace poco en Australia. Allí, una superficie como la que ocupa Portugal sufrió unos incendios devastadores que causaron mil millones de animales de muertos y, lo que es aún peor, la posibilidad real de que bosques centenarios no sean capaces de regenerarse. Las estrategias naturales de los árboles para defenderse del fuego puede que esta vez no sean válidas ante la virulencia del fuego que les ha consumido.

The Lake Fire burns in the San Bernardino National Forest Friday June 19, 2015. By evening the fire burned over 13,000 acres and was 10% contained.
The Lake Fire burns in the San Bernardino National Forest Friday June 19, 2015. By evening the fire burned over 13,000 acres and was 10% contained.

Desde hace varios años, la sequía, el calor y los fuertes vientos se han conjugado para favorecer los incendios en California. El año pasado, por ejemplo, 82.000 personas tuvieron que ser evacuadas debido a un gigantesco incendio. No obstante, desde 1932 a 2013 se han dado siniestros casi 10 veces más grandes que aquél: Los 10 incendios más devastadores de la historia de California.

Ahora bien, incluso entre tanta destrucción el arte en forma de fotografía consigue plasmar esos momentos de fuego en imágenes que nos permiten «sentir» el dolor de los bosques y las montañas. Su autor es el fotógrafo Stuart Palley y la serie que refleja ese fuego mediante el uso de exposiciones largas se llama Terra Flamma. Podéis también seguirle en Instagram.

Parece, por fin, controlado el incendio en la zona de Riglos (Huesca). Un verdadero desastre natural porque, además de la pérdida de masa forestal, el fuego podría haber provocado la muerte de las más de doscientas parejas de buitres leonados que anidan en las paredes de uno de los mallos que se ubican junto a la población. Se da la circunstancia que – justo en estos meses, julio y agosto – las crías abandonan el nido. De hecho, el propio pueblo se ha librado de la quema por puro milagro.