Islam

Mosque of Yazd (Mohammad Reza Domiri)

La luz que se filtra por las celosías ilumina los exquisitos azulejos que decoran la cúpula de la Mezquita del Viernes en Yadz, ejemplo de la arquitectura persa. Construida en el siglo XII, es una de las mezquitas más antiguas aún en uso (Fuente imagen).

Mezquita de Nasir Al-Mulk, en Shiraz (Mohammad Reza Domiri)

La luz inunda la sala de oraciones a través de las vidrieras de vivos colores de la Mezquita de Nasir Al-Mulk, en Shiraz (Fuente imagen).

Fotografías de Mohammad Reza Domiri.

Arcos entrelazados. Mezquita de Córdoba.
Arcos entrelazados. Mezquita de Córdoba.

Historia

Añadidos tres capítulos en Liberalismo y romanticismo en tiempos de Isabel II:

Arte

Hemos pasado al nuevo formato el trabajo El Islam: desde Bagdad hasta Córdoba. Las edificaciones de los siglos VII al XIII.

Anillo de matrimonio octogonal
Anillo de matrimonio octogonal

Los siglos VII al IX fueron para Bizancio una época convulsa. El Imperio no solo fue testigo de luchas fratricidas sino también de presiones externas. Los Persas al este, bulgaros y eslavos en el norte, y el Islam hostigando sin cesar las provincias africanas pusieron a prueba la resistencia del Imperio Romano de Oriente.

Estos días, The Metropolitan Museum rescata para nuestro deleite un buen número de piezas de arte de los mencionados siglos: Byzantium and Islam. Age of Transition (se acceden a ellas a través de la sección “Exhibition Themes”).

Lustre tile. Iran, from Takht-i Sulayman. 1270-80
Lustre tile. Iran, from Takht-i Sulayman. 1270-80

El museo nacional de diseño del Reino Unido, el Victoria and Albert Museum de Londres, inauguró el pasado mes de julio una nueva galería para exhibir su enorme colección de arte islámico.

Como ya tuvimos ocasión de mencionar, existe un sitio —Discover Islamic Art— donde podemos también conocer el arte islámico. En varios idiomas aunque el español no se encuentra entre ellos y eso que el museo cuenta, entre otros, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional.

Portada de El JuevesPara quienes crean que la “guerra de las caricaturas” forma parte de una conspiración judeo-masónica o que simplemente se trata de una guerra cultural o religiosa, tal vez debieran leer el artículo publicado hoy en el New York Times —At Mecca Meeting, Cartoon Outrage Crystallized (PDF)—. En él, sus autores desmenuzan los acontecimientos desde la publicación de las caricaturas por el diario danés Jyllands-Posten hasta los graves incidentes de los últimos días. Se describen, por ejemplo, las andanzas de una delegación de musulmanes daneses por Oriente Próximo, llevando consigo caricaturas ofensivas que no habían sido reproducidas en Jyllands-Posten —una manipulación que también fue denunciada por dicho periódico— y propagando el rumor de una supuesta iniciativa del gobierno danés para prohibir el Corán. En el artículo aparece también un elemento hasta ahora desconocido como es la supuesta orquestación de una campaña anti-occidente aprovechando la publicación de las mencionadas caricaturas, a cuyo frente se situarían Irán y Siria secundados por Arabia Saudí, y que se habría gestado en diciembre pasado con ocasión de la cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica. En la declaración final se hace mención expresa de esta problemática que es interpretada como una campaña contra los musulmanes en Dinamarca y en todo el mundo.

Volviendo a Europa, la magistral portada de El Jueves revela, en un solo golpe visual, la víctima de esta “batalla”: la Libertad de Expresión. No basta que ésta esté tutelada por el sistema jurídico; también es necesario que no haya temor. ¿Quién se atreverá ahora a criticar al Islam? ¿Y al Dios cristiano? ¿Prohibiremos el carnaval de Cádiz si las chirigotas ofenden a los católicos? ¿Pediremos a Canal+ que elimine de las Noticias del Guiñol los guiñoles del Papa Benedicto XVI y del Obispo de Bilbao? Según nuestro presidente, Rodríguez Zapatero, sí ya que las manifestaciones que puedan ofender a los creyentes deben ser rechazadas «desde un punto de vista moral y político». Pues nada, instauremos de nuevo la censura previa y todos tan contentos.

Actualización. El País se hace eco de la noticia: Los países islámicos coordinaron su repulsa a las viñetas de Mahoma en un encuentro en diciembre (PDF)

caricatura1Islam, Estado y Democracia

¡¡¡Matad a quienes insultan el Islam!!!

Las principales caraterísticas de un Estado islámico que se pueden deducir del Corán son las siguientes: 1) ninguna persona, clase o grupo, ni siquiera toda la población del Estado en su conjunto, puede reclamar la soberanía. Solamente Alá es el verdadero soberano, todos los demás son simplemente sus súbditos; 2) Alá es el verdadero legislador y la autoridad de la legislación recae sobre Él. Los creyentes no pueden recurrir a una legislación totalmente independiente ni pueden modificar una ley que Alá haya dictado, aunque el deseo de efectuar dicha legislación o de cambiar las leyes divinas sea unánime; y 3) un Estado islámico debe, en todos los aspectos, estar asentado sobre la ley dictada por Alá por medio de Su Profeta.— Abul A’la Maududi (En K. Ahmad (ed.), From Islam: Its Meaning and Message, Londres, 1976). Maududi (1903-1979) fue uno de los principales líderes religiosos de Pakistán desde 1947 hasta su muerte.

La democracia coloca en el mismo plano la impiedad y la fe. La idea democrática forma parte de las innovaciones intelectuales nefastas que obsesionan la conciencia de las gentes. La ensalzan de la mañana a la noche, y olvidan que se trata de un veneno mortal cuyo fundamento es impío. Es por lo que me he decidido a coger la pluma, para poner de manifiesto lo que este vocablo, importado del mundo de los infieles, esconde de creencias corrompidas y concepciones licenciosas, que hieren al Islam en lo más profundo destilando sus ideas falsas entre la juventud musulmana en particular y las gentes en general […] — Alí Belhach (El-Mounquid, núm. 23. Citado en Elorza, A., Umma, Madrid, 2002). Belhacha, nacido en 1956, es uno de los principales teóricos del Frente Islámico de Salvación.


Actualización (07/02/06): otros, mientras tanto, ocultan su integrismo (o lo intentan): Danish paper rejected Jesus cartoons. Caricaturas de Mahoma, sí; de Jesucristo ni hablar, que los lectores pueden sentirse ofendidos.

Islam y LibertadesLa semana pasada Arabia Saudí, Kuwait y Libia retiran sus embajadores en Copenhague, la Organización de la Conferencia Islámica muestra su disconformidad y media docena más de países se suman a la condena… ¿Por qué? ¡Por unas viñetas!

Todo comenzó en septiembre del año pasado cuando el diario Jyllands-Posten publicó unas viñetas que fueron consideradas inaceptables por el mundo islámico. La negativa del gobierno danés a pedir disculpas y la difusión por Oriente Próximo de unos dibujos ofensivos contra el Islam atribuidos al mencionado periódico, han enrarecido aún más el ambiente.

El suceso no tendría la mayor importancia si no fuera por lo que subyace, a saber, la incapacidad del Islam para aceptar el mundo moderno sin renunciar a su propia identidad. Rechazar la razón para analizar la realidad y sustituir aquélla por el Corán y la sharia los convierte en prisioneros de su castillo ideológico, donde religión, sociedad y política se superponen formando una muralla infranqueable a conceptos ‘occidentales’ como la ‘democracia liberal’ o la ‘libertad de expresión’.

ACTUALIZACIÓN: Caricaturas: no cesa la polémica (02/02/06). Y en algunos países europeos las imposiciones religiosas desde el Estado recuerdan tiempos pasados: Polémica por crucifijo en Italia.

El 9 de diciembre arranca este Museo Virtual donde se supone podrán verse los artefactos culturales —objetos, monumentos, yacimientos,…— más importantes de la cultura musulmana y meditarránea. Nace a iniciativa del Museo Sin Fronteras (MWNF) y ha contado con el apoyo de la Unión Europea. Teniendo en cuanta que se han gastado 3.345.000 euros, espero que lo ‘virtual’ sea una realidad y podamos ver on-line las obras.

No es mi intención exponer un análisis detallado de los sistemas políticos en los países musulmanes porque, entre otras razones, existen estudios ya realizados que pueden servirnos perfectamente. Probablemente, uno de los más completos es el confeccionado por la organización Freedom House: el último publicado es del año 2005 y aporta datos muy interesantes. Como aquí nos interesan los países musulmanes, me he tomado la libertad de señalar en la tabla por países los que pertenecen a la Organización de la Conferencia Islámica. El resto de comparativas pueden leerse en la página dedicada al mencionado informe. Aunque hacen referencia al informe publicado en el año 2004, es también interesante el mapa que muestra gráficamente el grado de libertad en todo el mundo y el apartado donde se puede buscar información por países.

Las conclusiones son más que evidentes: la implantación de la democracia en los países musulmanes no sólo no avanza sino que retrocede en algunos de ellos (Afganistán, Comoros, Egipto, Guinea-Bissau, Jordania, Malasia, Marruecos, Níger, Qatar y Turquía). Para quien no se fíe de este informe puede recabar datos de la ONU, en concreto del Human Development Report que ofrece una herramienta muy útil para este menester.

Quienes abogan por democratizar las sociedades musulmanas deberían tener en cuenta que éstas no comparten nuestros modelos políticos y sociales. Sirva de botón de muestra las críticas realizadas por los países musulmanes a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y la sustitución de ésta por otra propia en 1990 (!), la llamada «Declaración Universal de los Derechos Humanos en el Islam». En ella destacan principalmente las continuas referencias a la sharía -fuente ingente de desigualdades- aunque curiosamente muchas de ellas se omiten en la versión francesa e inglesa y varias expresiones han sido convenientemente edulcoradas. Además, muchos capítulos finalizan con la expresión restrictiva «a menos que la sharía no disponga algo distinto». Tal es así que, por ejemplo, cuando Arabia Saudí se adhirió a la «Convención sobre los derechos del Niño» y a la Convención internacional para la eliminación de todas las modalidades de discriminación racial emitió una reserva: que las cláusulas de los tratados no contradijeran la ley islámica. Y no es, ni mucho menos, el único caso. ¿Se imaginan ustedes que al final de los artículos de nuestra Constitución se incluyera «a menos que la Biblia no disponga algo distinto»? También deberíamos preguntarnos si admitiríamos bien en el preámbulo, bien en sus disposiciones finales alguna referencia al Derecho Canónico como el contenido en los artículos 24 y 25 de la Carta musulmana: «Todos los derechos y los deberes estipulados en esta declaración están sujetos a los preceptos de la Sharía islámica» y «La Sharía Islámica es la única fuente de referencia para la aclaración o interpretación de cualquiera de los artículos del presente documento». Mucho me temo que nuestros valores occidentales, especialmente los laicos, no pueden exportarse al mundo musulmán así sin más. Enfrentadas o no, Occidente e Islam son dos civilizaciones muy distintas, cuando no opuestas, en creencias, valores y derechos.