Medio ambiente (Continuación)

  • La agricultura sostenible, mucho más que una tendencia: El objetivo de alcanzar un planeta sostenible, capaz de acomodar los menesteres básicos de sus habitantes, conservando a su vez los recursos que permitirán la supervivencia de las generaciones, es más que una tendencia que disfruta de la aceptación general. Es una necesidad perentoria.
  • Cambios catastróficos en los ecosistemas: La dinámica de los ecosistemas suele alternarse entre dos estados estables. Variaciones en la disponibilidad de recursos o en las poblaciones de consumidores de estos recursos inducen la transición entre un estado u otro, pero los sistemas de gestión basados en esta bioestabilidad no siempre funcionan.
  • Los moluscos como indicadores: Un estudio demuestra que algunos organismos utilizados como bioindicadores de la concentración de metales pesados no pueden predecir con fiabilidad la calidad alimentaria de otros organismos. La concentración de metales en los moluscos, por ejemplo, depende de las características de cada especie que, a su vez, varían con el metal analizado.

Convención sobre el Cambio Climático (Buenos Aires, 6 al 17 de diciembre de 2004). Esta conferencia destaca por ser la primera en realizarse después de la aprobación del Protocolo de Kioto -falta su ratificación- y se espera que de ella salgan compromisos fructíferos para la regeneración del Medio Ambiente. Podrán encontrar amplia información en el sitio preparado a tal efecto por Argentina y también en la versión española de United Nations Framework Convention on Climate Change, incluido el texto completo del Protocolo de Kioto.

En relación con este acontecimiento, les dejo un artículo de Klaus Töepfer (director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) sobre las relaciones entre la economía y el Medio Ambiente: El Protocolo de Kyoto y la revolución industrial.

La Cumbre de Río de Janeiro en 1992 fue el inicio de una nueva etapa para el medio ambiente. A partir de ese momento, la concienciación de los efectos de las actividades humanas sobre la vida en la Tierra se hicieron evidentes y surgieron numerosos proyectos encaminados a buscar modelos de desarrollo más acordes con las capacidades de nuestro planeta.

Una de las iniciativas que nacieron en ese momento, y que ha tenido mayor éxito a nivel nacional, ha sido CONAMA, el Congreso Nacional del Medio Ambiente, surgido como un proyecto integrador que incluyera varios aspectos de temática ambiental para ser tratados desde diferentes vertientes como la económica, la social, la científica, la cultural, etc. [Vía Ecotropía].

La Agenda 21 Local es el compromiso de los pueblos y ciudades con el desarrollo sostenible, un programa universal para hacer compatible el progreso con el respeto al medio ambiente.

Tras un largo proceso, en 1992 casi doscientos paí­ses acuerdan en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro suscribir un acuerdo general de carácter histórico, la llamada Agenda 21, un plan de acción hacia la sostenibilidad. Pero pronto las ciudades asumen el protagonismo de trasladarlo a su ámbito y en 1994 se celebra en la ciudad danesa de Aalborg la Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles que aprueba la llamada Carta de Aalborg, el documento fundacional de la Agenda 21 Local. La importancia de este acuerdo es tal que puede afirmarse que hay un antes y un después de la Carta de Aalborg para el medio ambiente urbano, en la medida en que sus contenidos han influido decisivamente en las políticas de estado, los programas polí­ticos y, lo que es más importante, en el despertar de las comunidades locales hacia la sostenibilidad.

En junio de 2004, la Conferencia Aalborg +10 hizo balance de la primera década de aplicación de la Agenda en Europa y aprobó un nuevo documento, Construyendo el Futuro, que marcará el devenir de la gestión pública de la sostenibilidad en los próximos años. Los 21 objetivos que se propone alcanzar son, probablemente, el marco de actuación más claro y ambicioso que los municipios se hayan planteado nunca en esta materia.

La Agenda 21 Local forma ya parte del lenguaje cotidiano y de la política local. España, además, ha sido una de las grandes referencias internacionales en la implantación y desarrollo de los principios de Aalborg, gracias al papel que durante estos años han jugado los ciudadanos, las organizaciones ecologistas y los gobiernos locales de cientos de municipios en la última década (ver Ciudades A21).

La Agenda 21 Local es, además, un extraordinario precursor de la innovación en la gestión pública toda vez que su adopción requiere buscar acuerdos sociales, racionalizar procesos, introducir criterios de calidad y ofrecer nuevos estándares en la prestación de servicios.

La reducción del uso de combustibles sólidos y la mejora en los sistemas renovables de obtención de energía se encuentran entre los principales retos a los que deberá hacer frente la ciencia del siglo XXI. En la revista Renewable Energy se ha publicado, recientemente, un estudio que analiza las estrategias que podrían implementarse en una isla japonesa para intentar lograr la emisión cero en los sistemas de obtención energética de la isla. El estudio, dirigido por el doctor Takami Kai de la Universidad de Kagoshima, se ha realizado en la isla de Yakushima (Japón), al norte del océano Pacífico. En este territorio, de aproximadamente 500 km2 de superficie, viven unas 14 000 personas que dependen de la aportación de combustibles fósiles para satisfacer sus demandas energéticas [Seguir leyendo en Ecotropía].

  • Astronautas Microscópicos: Los humanos no pueden ir al espacio sin llevar miles de billones de microbios con ellos. Un experimento a bordo de la EEI intenta averiguar cómo se comportan estos organismos en órbita.
  • Invernaderos para Marte: Cuando los humanos viajen a la Luna o a Marte, probablemente llevarán plantas con ellos. Los investigadores intentan descubrir cómo funcionan los invernaderos en otros planetas.
  • Una posibilidad escalofriante: Al interrumpir una enorme corriente marina, la fusión del hielo del Mar Ártico puede desencadenar un grave descenso de las temperaturas de Europa y Norteamérica

Durante las últimas semanas, la opinión pública sensible a los problemas ambientales ha prestado una cierta atención a un artículo periodístico publicado por la revista Fortune donde se menciona el interés del Pentágono americano sobre las consecuencias sociales y políticas del problema del cambio climático, especialmente por lo que se refiere a los cambios rápidos del clima.

Efectivamente, hasta la década de los noventa el punto de vista dominante sobre los cambios climáticos se había planteado considerando que si el vertido a la atmósfera de los gases causantes del efecto invernadero era gradual, las transformaciones que experimentaría el clima también lo serían. Así parecía deducirse a partir del análisis de los climas del pasado donde los cambios periódicos en las características orbitales de la Tierra alrededor del Sol y las oscilaciones del funcionamiento del astro eran las causas de la sucesión de períodos glaciales e interglaciales [Seguir leyendo en Ecotropía]

En la actualidad existen varias evidencias que indican la existencia de un calentamiento global. Éste se manifiesta en diferentes formas y a diferentes escalas. En prospecciones realizadas en Alaska se observa cómo la temperatura del suelo en los primeros 50 a 100 metros presenta una marcada desviación hacia el calentamiento con respecto al gradiente más profundo, sugiriendo un calentamiento superficial a lo largo del siglo pasado de entre 2 y 4ºC [Seguir leyendo en Ecotropía].