Nikon

De una u otra forma todos tenemos cierta asociación entre calidad y nombre de  una marca. Para quienes disfrutamos de la fotografía, Nikon sería una de aquéllas. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la política de muchas empresas, como ahora veremos, deja mucho que desear. Veamos un ejemplo:

En 2006 vio la luz la cámara digital reflex de Nikon modelo D80. No recuerdo con exactitud cuando la compré pero hará ya unos tres años de ello. El caso es que no había tenido ningún problema hasta ayer mismo. De repente, la cámara dejó de funcionar y la única indicación era “Err” (aparecía en la pantalla superior). Tras consultar en varios foros pude comprobar cuán frecuente era el error. En la mayoría de los casos, la solución pasaba por mandar la cámara al servicio técnico.

Primer problema: Nikon solo ofrece servicio técnico en Madrid y Barcelona. No solo es necesario asumir el coste de la reparación sino también los portes correspondientes. Preguntado en el centro de Madrid si existía algún centro de reparaciones en Zaragoza, la respuesta ha sido negativa. Sin embargo, y tras una consulta al departamento de fotografía del Corte Inglés (la compré allí), me entero de que sí existe tal taller. Se llama Fotosonic (Calle Cesareo Alierta, 47. Tef: 976-29-96-48) y allí he llevado la cámara esta misma mañana.

Segundo problema: corroboro la información extraída de los foros con la proporcionada en la misma tienda. El problema es debido a un defecto en una de sus piezas y le pasa, tarde o temprano, a la mayoría de las D80. ¿Y Nikon? ¿y su política de satisfacción al cliente? Es evidente que tienen constancia del error y jamás he recibido un aviso en ese sentido (la cámara está registrada en Nikon).

Y pensar que mañana salgo para el Parque Natural del Cañón del Río Lobos…. sin cámara (salvo milagro de última hora).