Pobreza

El Día de Acción Blog es un acontecimiento sin ánimo de lucro anual que tiene como meta unir a los bloggers, podcasters y videocasters del mundo, para publicar sobre un solo tema el mismo dia. La meta del Día de Acción Blog es entablar un diálogo mundial en el cual diversas opiniones e ideas de miles de personas se enfoquen en un solo tema.

El 15 de octubre, los blogs participantes publicarán una entrada, video o podcast que tratará sobre la pobreza. Además, si lo deseas podrás donar los ingresos de publicidad obtenidos durante ese día a una institución de beneficencia relacionada con la pobreza.

La ayuda europea a los países pobres:

Buena parte de las ayudas destinadas por Europa para aliviar las necesidades de lo que solemos llamar  “Tercer Mundo” no consiguen la finalidad propuesta. La mala gestión, la corrupción y la falta de control son los responsables de este despilfarro.

No pretendo exponer de forma exhaustiva tan compleja cuestión, pero me gustaría lanzar unas cuantas ideas:

Premisa: un país solo puede salir de la pobreza si cuenta con las infraestructuras necesarias, y mercados en los que vender sus productos.

Aspectos fundamentales: infraestructuras (carreteras, puertos, aeropuertos), sanidad, alimentación, servicios básicos (agua corriente, energía), vivienda y educación.

La propuesta consiste en:

  1. Determinar las necesidades concretas de cada país en los mencionados aspectos.
  2. Creación de empresas mixtas con participación de Europa y del país receptor de la ayuda.
  3. La ayuda económica actual se sustituiría por el pago a esas empresas con el fin de que pudieran ejecutar los trabajos encomendados. Los fondos no irían a parar a ningún gobierno sino directamente a dichas empresas. Éstas realizarían además una labor educativa de forma que en pocos años el país pudiera contar con obreros cualificados (albañiles, torneros, electricistas, fontaneros, etc).
  4. La labor educativa en el propio terreno se complementaría con becas para los mejores estudiantes de forma que éstos pudieran formarse, bien en su país o bien en Europa, como ingenieros, arquitectos, aparejadores, médicos, maestros, etc. Sólo una condición: los egresados volverían a su país con el fin de desarrollar allí el trabajo para el que fueron formados.
  5. Mercados: Europa abriría sus puertas a los productos de estos países. Dado que sus costes serían inferiores a los europeos, se fijaría un coeficiente que tuviera en cuenta, entre otras cuestiones, las diferencias entre salarios y prestaciones sociales.

Soy consciente de la complejidad de este asunto pero creo que he dejado claro cuáles serían las ideas fundamentales de un tipo de plan de ayuda que no se limita a dar el pez sino también a enseñar a pescar.

Ayer por la mañana tuvo lugar en Madrid la primera reunión del órgano rector del Tratado Internacional sobre los Recursos Filogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Durante la presentación se hizo hincapié en la importancia de este Tratado ya que «supone un importante avance en materia de acceso a los recursos filogenéticos, y sienta las bases para un reparto más justo derivado de la utilización de dichos recursos, incluyendo los derechos de los agricultores en la distribución de beneficios comerciales, lo que puede contribuir a paliar el hambre y la pobreza en el mundo».

Según la FAO, la conservación y la utilización sostenible de los recursos genéticos son condiciones indispensables para la seguridad alimentaria y la eliminación de la pobreza, en particular en las zonas rurales. La organización estima que en el último siglo se ha perdido el 75% de la diversidad genética de los cultivos y hoy se cultivan sólo unas 150 especies de las siete mil que solía usar el hombre. Doce de estas 150 representan el 70% del consumo humano actual.

Un balance de UNICEF sobre la nutrición infantil denuncia la muerte de millones de niños y niñas:

«Un estudio de alcance mundial dado a conocer hoy por UNICEF revela que unos 5,6 millones de niños y niñas mueren anualmente debido en parte a que no cuentan con nutrientes suficientes y adecuados. Otros 146 millones, entretanto, corren peligro de muerte prematura debido a que tienen peso inferior al normal.

La comunidad internacional se ha comprometido a reducir a la mitad el número de niños y niñas con peso insuficiente para 2015. Sin embargo, Progreso para la Infancia: Un balance sobre la nutrición advierte que a menos que el mundo tome medidas al respecto, no podrá alcanzar ese Objetivo de Desarrollo del Milenio.

Menores de cinco años desnutridos en el mundo

La desnutrición es el resultado de la ingesta alimentaria insuficiente, las enfermedades infecciosas reiteradas y la falta de atención y cuidado. La desnutrición atrofia el crecimiento y desarrollo de los niños y niñas, y en el caso de estas últimas, afecta su capacidad de dar a luz hijos saludables en el futuro.

“El hambre y la desnutrición provocan o agravan algunos de los problemas más difíciles de tratar del mundo”, afirma Ann M. Veneran, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Ambos son factores importantes del ciclo de pobreza, y afectan las posibilidades de desarrollo de niños y niñas, así como su capacidad de resistencia a las enfermedades graves”».

Vía UNIFEC. Leer el informe completo (PDF)

El último informe de la UNICEF —Estado mundial de la infancia 2005— pone los pelos de punta: mil millones de niños y niñas sufren a causa de una o más formas de privación extrema. El estudio concluyó que más de 1.000 millones de niños y niñas –más de la mitad de toda la población infantil de los países en desarrollo– sufren por lo menos una forma de privación grave. El hecho de que uno de cada dos niños esté privado incluso de las mínimas oportunidades en la vida es un dato alarmante. (más…)

He recogido del archivo algunos argumentos que, a mi modo de ver, muestran claramente la escasa correlación entre la «pobreza en la Tierra» y el terrorismo islamista.

Son los siguientes:

  • Antonio Elorza, catedrático de Pensamiento Político de la Universidad Complutense de Madrid: «El terrorismo es, consecuentemente, cabría deducir, una forma de violencia brutal cuyo único origen posible reside en la pobreza de millones y millones de hombres, en esa injusticia provocada por la desigualdad. Lo que sucede es que tal pensamiento es plenamente equivocado y hará luego inevitable la confusión en la línea política a adoptar. ¿Qué situación de pobreza está detrás de ETA?, ¿son Bin Laden y Al Zauahiri prototipos de jornaleros desamparados?, ¿es la revuelta palestina, y en su seno el terror, producto de la explotación económica, o más bien del sentimiento de encontrarse políticamente aplastados por Israel? Hay excepciones que confirman la regla, caso de Sendero Luminoso en Perú, pero incluso entonces el motor del desencadenamiento del terrorismo reside en la adaptación de la ideología maoísta. En una palabra, los movimientos terroristas no son la expresión de la injusticia económica, aunque eso suene muy bien y nos exima a continuación de pensar, sino formas de violencia vinculadas a una concepción radical de la lucha política y a unos fundamentos doctrinales que legitiman su estrategia. Otra cosa es el apoyo social que luego recaben. No entender esto y refugiarse en el populismo fácil es tanto como errar de medio a medio el camino a seguir».
  • Joseph S. Nye, ex subsecretario de Defensa estadounidense y decano de la Kennedy School of Government de Harvard: «Los partidarios [de la ayuda al desarrollo para combatir el terrorismo] afirman que es una herramienta crucial para “drenar los pantanos”. Pero los escépticos dudan de que la pobreza esté en la raíz del terrorismo. Señalan que la mayoría de los terroristas que atacaron Estados Unidos en septiembre de 2001 eran ciudadanos de clase media, procedentes de un país relativamente rico. Si tenemos que esperar a que la ayuda al desarrollo saque al mundo de la pobreza para responder al terrorismo, para entonces estaremos todos muertos». El mismo autor, no obstante, subraya que los grupos terroristas «están guiados por pervertidos sin problemas económicos que (como Osama Bin Laden) señalan las injusticias del mundo para reclutar seguidores».
  • Javier Elzo, catedrático de Sociología en la Universidad de Deusto: «Aun manteniéndose la correlación entre pobreza y terrorismo, los terroristas no provienen de las capas sociales más desfavorecidas. Además, su nivel de formación académica es incluso superior no sólo al de los demás delincuentes (lo que basta con preguntar a los que conocen la realidad de las cárceles, las nuestras incluidas), sino también al de la media poblacional. La correlación entre pobreza y terrorismo es, incluso, más débil que la que hay entre terrorismo y ausencia de Estado de derecho en general y libertad de expresión en particular».
  • Inocencio Arias, diplomático, ex embajador de España ante la ONU y presidente del Comité contra el Terrorismo de Naciones Unidas: «es cierto que la comunidad internacional debe eliminar las injusticias que se arrastran desde hace décadas, pero es también ilusorio encontrar en la pobreza la causa principal del terrorismo. Hay países paupérrimos del planeta que no lo sufren y otros ricos que lo padecen desde hace años. El origen de los autores del 11 de Septiembre no casa con esa afirmación: son procedentes de familias desahogadas y bastantes de ellos de un país próspero».
  • Gustavo de Arístegui, diplomático y diputado del PP por Ciudad Real: Para aquellos que se empeñan en afirmar, con un simplismo ciertamente alarmante, que con resolver los problemas de desigualdad y pobreza, así como el conflicto árabe-israelí, se habrían cerrado las fuentes que alimentan de irritación y de odio al islamismo, ignoran que hay muchos otros factores que tienen el mismo o mayor peso que éstos en la conformación de la violenta ideología islamista radical. Los factores tienen peso distinto en función de cada país. No parece lógico pensar que al monstruo que asesinó a 200 personas en Bali le importase mucho lo que ocurre en los Territorios Ocupados».
  • Xavier Sala i Martín, profesor de economía en la Universidad de Columbia (EEUU): «Está de moda entre los expertos de nuestro país concluir que, para erradicar el terrorismo islámico, hay que “entender sus raíces” y de que, entre ellas, la más importante es “la pobreza económica que impera en Oriente Medio y norte de África (OMNA)” […]. Ni sus economías son las más deterioradas del mundo ni los niveles de pobreza que tienen son los más alarmantes. Su renta per cápita es muy superior a la de, por ejemplo, el África subsahariana. Es más, las prácticas islámicas del “zakat” y “sadaqa”, que inducen a los ricos a dar un porcentaje de su riqueza a los pobres, proporcionan unas redes de seguridad que no sólo hacen que las desigualdades sean mucho menores que enel África subsahariana o América Latina, sino que las tasas de pobreza también sean inferiores. Menos del 1% de los ciudadanos de OMNA viven con menos de un dólar al día (4% en América Latina y 50% en el África subsahariana). Es más, la tasa de pobreza ha bajado del 10% al 1% en OMNA desde 1970. Todo un éxito si lo comparamos con América Latina, donde se mantenía constante, o África negra, donde subía del 35% al 50%. La lógica conclusión es que si la pobreza fuera el elemento decisivo, los terroristas vendrían de Malawi, Lesotho o Haití. Pero no. Resulta que vienen de una región mucho más rica del mundo: el OMNA. ¿Cómo puede ser?, se preguntarán ustedes. Pues seguramente porque la causa última que lleva a los locos de Al Qaeda a matar indiscriminadamente no es la situación económica de los ciudadanos. Con eso no quiero decir que debamos dejar de luchar contra la pobreza en el mundo o a favor del progreso económico del OMNA. ¡Ni mucho menos! Esas luchas deben continuar, pero por humanitarismo, no para satisfacer a Bin Laden».
  • Edurne Uriarte, Catedrática de Ciencia Política Universidad Rey Juan Carlos:«Dado que a estas alturas se da por supuesto un mínimo de conocimiento sobre Al Qaeda, la teoría de las causas es sorprendente por lo que tiene de ignorante. Porque se refiere a la pobreza y a la opresión y sugiere que Al Qaeda es el producto de sociedades pobres y de gobiernos opresores. Pasa por alto que dos países centrales en la creación de Al Qaeda, Egipto y Arabia Saudí, ponen en cuestión la tesis de la pobreza, y que el problema de los gobiernos dictatoriales de los países árabes y musulmanes es que, en opinión de Al Qaeda, son demasiado liberales. Los defensores de la teoría de las causas parecen desconocer por completo los discursos y textos de los líderes del terrorismo fundamentalista. Porque éstos no se construyen alrededor del concepto de desigualdad o de opresión política, ni mucho menos reivindican la democracia y la libertad. Al Qaeda nació y emprendió lo que considera la guerra santa porque desea construir sociedades basadas en estrictos principios islámicos en los que la influencia occidental haya sido completamente erradicada. Por eso sus enemigos son los propios sectores aperturistas y liberales de las sociedades musulmanas y los países occidentales que tienen alguna presencia, política, económica o cultural, en esos países».

Mientras aquí discutimos sobre conceptos metafísicos -nación, nacionalidades, región, …- el Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF acaba de publicar un informe sobre la pobreza infantil en los países ricos cuyas conclusiones deberían, cuando menos, hacer sonrojar a muchos de nuestros políticos: “La proporción de niños que viven en situación de pobreza en el mundo desarrollado se ha incrementado en 17 de las 24 naciones de la OCDE que disponen de datos. Independientemente del instrumento aplicado para medir la pobreza, la situación de los niños ha experimentado un deterioro en la última década”. España aparece en el furgón de cola y, como decía al principio, los políticos, mientras tanto, empeñados en averiguar el sexo de los ángeles.

El título no es una metáfora. Estas fotos tratan sobre esclavos. No sobre individuos que viven como esclavos, trabajando duramente por una paga miserable, ni sobre gente de hace 200 años. Trata de los 27 millones de personas que en el mundo son compradas y vendidas, retenidas en cautividad, maltratadas y explotadas por dinero. Tratan de los esclavos del siglo XXI.

Esclavos del siglo XXI. Fotografía: Jodi Cobb
Fotografía: Jodi Cobb

Sus padres lo enviaron a un taller de mecánica en Porto-Novo, la capital de Benín, para que aprendiera un oficio. Ahora el chico trabaja todo el día, sin descanso ni retribución. No puede salir a la calle sin pedir permiso: cuando desobedece lo castigan con una paliza. Según Kevin Bales, director de «Free the Slaves» (Liberar a los Esclavos), una asociación radicada en Estados Unidos, esta mezcla de dominio total y explotación económica determina la esclavitud moderna. Los siervos de hoy no están sujetos a la posesión legal, sino a lo que Bales denomina «la autoridad inapelable de la violencia».

El enorme y desigual alcance del desarrollo humano en el mundo queda reflejado en los asombrosos progresos de algunas zonas mientras otras permanecen sumidas en el estancamiento o en un retroceso abismal. El equilibrio y la estabilidad para todo el mundo precisa del compromiso de todas las naciones, ricas y pobres, y de un pacto global para el desarrollo que permita hacer llegar a todas las personas la ampliación de las numerosas posibilidades existentes: Informe Sobre Desarrollo Humano 2003.

El pasado día 16 se celebró el «Día Mundial de la alimentación» y las perspectivas para una pronta solución no son precisamente halagüeñas. Más información en la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación, sitio web sobre el agua de la FAO (en inglés), Telefood y Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA).