Política Exterior

LA PIRATERÍA SIGUE VIVA Y GOZA DE BUENA SALUD EN EUROPA

Por Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada, miembro del Consejo Político de Union Progreso y Democracia, (UPyD):

Como protesta por la visita al Peñón de Gibraltar el 4 de marzo de la princesa Ana de Inglaterra.

La semana pasada, Gibraltar fue agraciada con la presencia de la princesa Ana de Inglaterra. A su llegada, y como música de fondo, podía oírse el desconcertante trinar del estribillo de Indiana Jones. Daba un poco la sensación de estar ante la última Cruzada de los buscadores del Arca Perdida en pos del Santo Grial del antiguo Imperio Británico….

Hace tres siglos, durante la Guerra de Sucesión Española, el Almirante Rooke reivindicó Gibraltar para la reina Ana de Inglaterra, en lugar de hacerlo para el archiduque Carlos (un ejemplo de patriotismo sin escrúpulos). Desde entonces, España está reclamando la soberanía de la Plaza. Más recientemente, la ONU ha indicado explícitamente y en repetidas ocasiones que Gibraltar debe ser devuelta al Reino de España.

En la página 586, del tomo 10 de la Enciclopedia Británica de 1879, se puede leer que la ocupación británica de Gibraltar fue un “acto de piratería contrario al honor de Inglaterra”. Los tiempos del pavoneo insolente no se han olvidado del todo en Gibraltar, ya que es refugio de piratería para millares de empresas libres de impuestos que no operan localmente. Es decir, el chollo universal.

Este es un conflicto de trescientos años, ya que el Tratado de Ultrecht de 1713 solo contempla la cesión de la roca sin las aguas circundantes. También excluye el Istmo y cierra toda comunicación por tierra con el resto de España. El escandaloso saqueo protagonizado recientemente por la empresa OME cuyas embarcaciones “Ocean Alert” y Odyssey Explorer”operaron desde la Colonia, es una reciente evidencia de la flagrante violación de la jurisdicción de las aguas circundantes.

En estos momentos las cosas se están complicando mucho debido al llamado “Proyecto del Este” donde se está ganando terreno al mar, en aguas de soberanía española donde Gibraltar está robando territorio a España. En el Tratado de Ultrecht sólo se ceden las aguas interiores del puerto. Nada más. Los 380,000 m2 de superficie que se pretenden ganar suponen una descarada violación de la soberanía de España: País socio, amigo (al menos en teoría), y aliado de Inglaterra desde hace décadas. Para colmo, no existe el preceptivo informe europeo de Impacto Ambiental para un proyecto que influirá negativamente en las corrientes y mareas de las costas andaluzas. Por ello es necesario que Bruselas actúe. Seguir leyendo …