Precolombino

El periódico El Comercio informa, en su edición de ayer, del descubrimiento de veinte tumbas correspondientes a otros tantos habitantes de Sicán en el Santuario Histórico Bosque de Pomac (Perú). De todas ellas, destaca la de un personaje de alto rango:

«El individuo fue colocado sentado, con las piernas cruzadas y se trataría de un gobernante porque se le halló una corona metálica, ofrendas de cerámica de singular colorido, un pectoral de cuentas de chaquira (Spondylus), un kero y dos tumis elaborados con tumbaga (una aleación de cobre, plata y oro).

Lo sensacional de este hallazgo es que uno de los cuchillos ceremoniales mide 35 centímetros y tiene labrada la representación del dios Sicán o Naylamp sentado. Esto constituye un nuevo hito porque se trata de un objeto de similares características al conocido tumi, que fue saqueado de un sitio arqueológico conocido como huaca Las Ventanas del mismo Santuario Histórico Bosque de Pomac hace unos 70 años.»

La Cultura Mochica no deja de deparar gratas sorpresas y hallazgos sorprendentes. Al descubrimiento de un templo donde se realizaban sacrificios, se unen ahora los datos proporcionados por la momia de una mujer que vivió hace 1.600 años entre los mochica. Según el arquólogo Régulo Franco, se podría tratar de una soberana pues se la sepultó con honores dignos de un reina. Su cuerpo, por ejemplo, fue untado con cinabrio, envuelto con tela de algodón y enterrado debajo de varios estratos de adobe.

El buen estado de conservación de “La Señora de Cao” —así se le ha bautizado— ha permitido a los especialistas proporcionar información preliminar acerca de la vida de este personaje. Hasta la fecha, se sabe que su edad al momento de la muerte oscilaba entre los 25 y 30 años de edad y que tuvo un hijo. La buena preservación de su piel ha permitido apreciar una serie de tatuajes en sus antebrazos, tobillos y dedos con representaciones de serpientes y arañas. Además, los especialistas realizaran los análisis correspondientes a los otros individuos hallados junto al entierro principal, con la finalidad de conocer las características de la vida (en cuanto a dieta, filiación genética, actividades que realizaron, etc.) y las causas de la muerte de estos individuos [Seguir leyendo en Arkeos].

Enlaces relacionados: El mausoleo de la gobernante (Fuente: El Comercio) :: El Señor de Sipán ::

La momia tatuadaPhoto shows the face of a mummy from ancient Moche culture that was discovered in TrujilloTattooed hand of a mummy from the ancient Moche culture in TrujilloPeruvian archaeologist inspects the tattooed arm of a mummy from ancient Moche culture in Trujillo

Fuente imágenes: Spiegel.

Yaganes

Los Yagán habitaron los canales y costas sudoccidentales de Tierra del Fuego, entre la entrada del Canal Beagle por el Norte; hasta Bahía Aguirre por el Este; la península de Brecknock por el Oeste; y hasta el Cabo de Hornos por el sur. Actualmente estos territorios forman parte de Argentina y Chile. El término “Yagán” tendría su origen de la abreviación que hizo el misionero anglicano Thomas Bridges, del nombre que esta etnia daba a un sector del canal Murray, y que de acuerdo a Bridges era una zona habitual de asentamiento, llamada “Yashgashaga”.

El libro de Guaman Poma: El 14 de febrero de 1615, desde Santiago de Chipao en la provincia de Lucanas en el sur de los Andes peruanos, Felipe Guaman Poma de Ayala informó al rey Felipe III de España que acababa de terminar de escribir una «crónica o historia general». Contenía, dijo, todo lo que le había sido posible aprender en sus ochenta años acerca de la historia andina y el gobierno español en los Andes. La crónica de Guaman Poma tenía dos propósitos principales: dar al rey una relación de la sociedad andina antigua desde el comienzo de los tiempos hasta el reinado de los Incas e informar al monarca acerca de la profunda crisis en la que se encontraba la sociedad andina como resultado de la colonización española. Al confiar en la imagen visual como medio más persuasivo de comunicación, Guaman Poma organiza su libro de mil doscientas páginas en torno a casi cuatrocientos dibujos, hábilmente creados por su propia mano

Choqequirau

Choqequirau, asentamiento inca ubicado en las laderas occidentales de la cordillera de Vilcabamba sobre el río Apurímac, encierra un simbolismo particularmente significativo. Para los pobladores de su región representa el último bastión de resistencia indígena durante la conquista; para los viajeros extanjeros del siglo XIX era parada obligatoria, a pesar de la enorme dificultad de acceso; para la flora y fauna del área es un santuario que alberga a diversas especies en vías de extinción.

Este trabajo, que cuenta con una investigación inédita del arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras, textos de Walter Wüst y fotografías exclusivas de Renzo Uccelli, busca capturar para el Perú de hoy la fuerza del pasado de Choqequirau y de su entorno ecológico para ponerlo al servicio de las nuevas generaciones de peruanos.

Fundado en 1926, el Museo Larco exhibe de manera cronológica galerías impresionantes que muestran un panorama excepcional de 3000 años de desarrollo de la historia del Perú precolombino. Presenta la más fina colección de oro y plata del antiguo Perú, así como la famosa colección de arte erótico, uno de los atractivos turísticos más visitados en el Perú. En relación con la Red destaca un excelente catálogo on-line en el que se muestran ¡35.000 piezas!.

Mono Sedente (Azteca)Mono sedente (Azteca). ca. 1200-1521
Piedra volcánica, 36,4 x 22,9 x 25,4 cm.
Procedencia: Pierre Matisse, Nueva York
Museum of Art, Rhode Island School of Design, Providence, Mary B. Jackson Fund 43.545

Las imágenes tridimensionales de piedra que se sostienen de pie por sí mismas no fueron numerosas antes del período posclásico (ca. 1200-1521), pero durante esta etapa surgió una nueva tradición que se centraba en la representación de deidades, humanos y animales. Aunque en raras ocasiones se despojan por completo de su apariencia cúbica o en forma de columna, estas piezas muestran un nuevo sentido de la observación en sus superficies convexas y detalles naturalistas que rompen con el concepto arquitectónico más severo de la escultura de épocas anteriores. Las características humanas y animales se fusionan en esta interpretación de un mono con grandes aretes en forma de hojas. Su postura, sentado con los pies cruzados y las rodillas levantadas, recuerda la de las esculturas contemporáneas de figuras humanas. Los animales son muy importantes en la mitología azteca y usualmente se les representaba de manera sencilla. En el calendario azteca, el signo del mono, también llamado Ozomatli, era gobernado por Xochipilli-Macuilxóchitl, dios de la música, la danza y los festivales. Se creía que los varones nacidos bajo el signo del mono tenían buen carácter, eran felices y sociables y probablemente serían músicos, bailarines o artesanos. Es posible que las esculturas de este tipo se colocaran junto a imágenes más elaboradas de deidades en santuarios y templos.

Fuente: catálogo de la exposición “El Imperio Azteca”. Museo R. Guggenheim Bilbao, 15 de marzo – 18 de septiembre, 2005

Machu Picchu. Collcas
Collcas

Después de casi un siglo de su descubrimiento arqueológico, gracias a estudios recientes de los archivos documentales del siglo XVI, existen buenos argumentos para suponer que la ciudadela de Machu Picchu fue -como las pirámides de los faraones de Egipto o la tumba del emperador Chin Shi Huan de China- el lujoso y bien cuidado mausoleo del inca Pachakuteq, el fundador y primer emperador del Tawantinsuyu.