Reforma Laboral

Zapatero, mientras la crisis azotaba nuestra economía, se dedicó a mirar hacia otro lado y solo al final, coaccionado por Merkel, tomó algunas medidas. El resultado lo conocemos todos: un país en la más absoluta ruina. A Rajoy le cabe el mérito de identificar los verdaderos problemas. Es tan solo un primer paso ya que fijar los objetivos es condición necesaria pero no suficiente para resolver aquéllos.

Un ejemplo: la reforma laboral. Es dudoso que resuelva la maraña de contratos, la temporalidad o la excesiva rotación. A corto plazo sus efectos serán nefastos y a medio y largo plazo aún está por comprobar su efectividad.

¿Y si buscamos la sencillez?

  • Un solo tipo de contrato: indefinido (fijos y fijos-discontinuos). Indemnización creciente.
  • Despido objetivo de trabajadores con contrato indefinido: libre o regulado según los parámetros que a continuación se exponen.
  • Límite de despido libre: media de trabajadores por día en el último año. No se tiene en consideración las sustituciones (baja por enfermedad, vacaciones, etc.)

Imaginemos una empresa que comienza el año 2011 con 50 trabajadores. Contrata a 5 más el 1 de agosto debido al aumento de la demanda. En octubre  las ventas bajan y en diciembre, al persistir la mala situación, el empresario considera necesario despedir a parte de la plantilla para reducir costes. Pues bien, el procedimiento sería el siguiente:

1) Despido libre: calculamos el número de trabajadores por día en el último año: ( ( 50 x 365) + ( 5 x 150) ) / 365, lo que nos da 52,05 y que redondeamos al valor entero inferior, es decir, 52. El empresario en este caso podría despedir sin ningún tipo de autorización administrativa a 3 trabajadores (número total de trabajadores – media).

2) Regulación Tipo I: Pérdidas o descenso de ingresos por ventas o servicios (> 20%) en los últimos tres meses. El empresario podrá solicitar a la Administración una reducción de jornada para toda la plantilla.

  • Dicha reducción será como máximo del 10 % de la jornada laboral de cada trabajador.
  • Renovación: mensual. En caso de no proceder así, la reducción quedaría anulada de forma automática.
  • La contratación de un nuevo trabajador anula la autorización.
  • Máxima duración: tres meses.. Tras finalizar dicho periodo, el empresario podrá solicitar una prórroga de tres meses o el paso a la Regulación Tipo II.
  • Por último, el empresario puede anular esta medida en cualquier momento (solo sería necesario comunicarlo a la Administración).

3) Regulación Tipo II: Pérdidas o descenso de ingresos por ventas o servicios (> 20%) en los últimos seis meses. El procedimiento es el mismo que en el punto anterior a excepción de la máxima reducción de jornada que pasa al 30 %. Tras este periodo, debe solicitarse la Regulación Tipo III.

4) Regulación Tipo III: Pérdidas o descenso de ingresos por ventas o servicios (> 20%) en los últimos nueves meses:

  • En una primera fase, la Administración autorizaría a una reducción de jornada del 50% durante tres meses.
  • Transcurrido ese tiempo, el empresario podrá solicitar el despido de los trabajadores que considere necesario.

5) Los tipos de regulación son lineales, es decir, no se puede solicitar el Tipo II si antes no se ha aplicado el Tipo I; o el III sin pasar primero por el I y el II.