Transporte

Hace unos días, el presidente del Gobierno [español] anunció a bombo y platillo que, en caso de ganar las elecciones, destinaría 9.200 millones de euros a la rehabilitación energética de unas 500.000 viviendas. La tarta se repartiría de la siguiente forma: 1.000 millones en subvenciones directas y 8.200 en créditos blandos.

La medida, a priori positiva, se torna sin embargo ineficaz a poco que escarbemos en el problema. En primer lugar, tenemos una división de las fuentes de los gases invernadero: emisiones energéticas (energía, industria, transporte, edificios y otros) y no energéticas (deshechos, agricultura y uso tierras). La primera es responsable del 65% de dichas emisiones y en ella nos detendremos para explicar por qué la medida propuesta por el gobierno es absurda y va contra el sentido común.
Emisiones energéticas (año 2000)
Del gráfico, un sencillo y útil diagrama de Pareto, podemos deducir que Energía, Industria y Transporte son los responsables del 80% de las emisiones de gases invernadero y, por lo tanto, convendría actuar en dichos ámbitos para lograr una verdadera reducción de aquéllos. El corolario es asimismo obvio: medidas para reducir la contaminación producida por los edificios resulta ineficaz por cuanto su influencia es irrelevante.

El resultado de la medida propuesta por el gobierno conlleva el despilfarro de ¡¡¡ 9.200 millones de euros !!!! Como escribía Pérez-Reverte en su último artículo, «Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado».

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Movilidad urbana en ZaragozaEl carril bici es una de esas propuestas que prácticamente todos los partidos políticos incluyen en sus programas electorales, pero también es una de las promesas que antes se olvidan. A diferencia de otras ciudades, como Amsterdam, la bici no ha cuajado como medio alternativo de transporte en ninguna de nuestras grandes ciudades. Este fracaso no debe achacarse sólo a la falta de las infraestructuras adecuadas, sino principalmente a la falta de interés de los ciudadanos por reivindicarlo. Su uso, cuando se dispone de él, se restringe al recreativo y lúdico, especialmente los fines de semana. En Zaragoza, por ejemplo, su diseño se ideó pensando sólo en tal uso, pero tan deficiente que muchos tramos no sirven sino de adorno. Así sucede en el Paseo de Echegaray y Caballero donde el ciclista se encuentra, al alcanzar el Puente de Santiago, con un cruce sin paso y, por lo tanto, abocado a desmontar y cruzar el puente para continuar la marcha. Eso, cuando no encuentra obstáculos insalvables como sucedió este fin de semana pasado al quedar el paso interrumpido por unas casetas, tal y como puede comprobarse en la fotografía.

No se trata, ni mucho menos, del problema más acuciante de Zaragoza en relación con la movilidad urbana ya que tenemos el dudoso honor, por ejemplo, de ser la ciudad de España donde se requiere más tiempo para aparcar [Vía AEGAZ] o, aún más grave, que, según dicho estudio, el uso del coche para desplazarse al lugar de trabajo o estudio e ir de compras nos sitúa en cabeza del pelotón.

Por desgracia, el futuro no se presenta halagüeño. El alto precio de la vivienda en Zaragoza y el insuficiente número de viviendas de protección oficial en el área metropolitana han propiciado un desplazamiento de la construcción hacia los pueblos cercanos a Zaragoza. Esto conduce a una forma de ciudad, la denominada “dispersa”, que, según los estudios, es el modelo que provoca un mayor uso del automóvil. Aunque la influencia del uso del suelo y densidad de la población en el transporte aún se discute, la mayoría de las investigaciones muestran una reducción importante de la utilización del automóvil cuando se combina alta densidad y usos combinados del suelo. Justo el camino contrario tomado en nuestra ciudad.

Y no digamos las vías de circunvalación —”cinturones”—, cuyo uso se ha convertido en una tortura diaria debido a su ineficaz diseño. En teoría, se trataría de vías rápidas con dos claros objetivos: facilitar el paso de quienes se dirigen a otro destino, evitando que deban atravesar la ciudad; y permitir el acceso a distintas zonas sin necesidad de pasar por el centro urbano. Este último no se alcanza porque, como ya hemos dicho, su diseño es nefasto: se encuentra poblado de numerosas rotondas y semáforos, cuya única aportación ha sido la de favorecer los accidentes, y con la velocidad limitada a ¡50 Km/h!

Cerramos esta breve visión de la movilidad urbana en Zaragoza con un ejemplo de ineficacia y derroche del dinero público (1,2 millones de euros): la rotonda construida en la A-23 —la autovía que une Zaragoza con Huesca— y conocida como “la de la MAZ” será desmontada y sustituida por un paso inferior. Tras numerosos accidentes y atascos diarios, las protestas vecinales han conseguido lo que parecía imposible, a saber, que Fomento y el ayuntamiento reconocieran su error. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Se trata de un «documento virtual creado por la Unidad de Transporte de la CEPAL para lectores que están investigando sobre el transporte marítimo y puertos en América Latina y el Caribe. En el Capítulo 1 se incluyen Perfiles Marítimos Nacionales de los 33 países de América Latina y el Caribe. Se muestran estadísticas básicas y la importancia que tiene cada país en el mundo en los principales subsectores marítimos portuarios. El Capítulo 2 contiene Perfiles Sectoriales Regionales donde se visualiza en qué países de América Latina y el Caribe se concentran los diferentes subsectores marítimos portuarios. En el “cruce” de estos dos capítulos, el lector encuentra información más detallada sobre los principales subsectores en cada país. En el Capítulo 3 informamos sobre publicaciones de la CEPAL y de otras entidades que se pueden obtener por correo electrónico o en internet. Los Anexos incluyen información y herramientas de utilidad para investigadores del tema marítimo portuario en América Latina y el Caribe. No existe una edición impresa del Perfil Marítimo, ya que la información se está continuamente actualizando».

Actualización 26/10/2016: los recursos desaparecieron en su momento y solo pueden consultarse en Internet Archive: Wayback Machine. En CEPAL hay todavía una página donde consultar algunos datos.