Indulgencia

Indulgencia: dícese de la facilidad con la que determinados medios de comunicación disimulan los pecados del ínclito Polanco y de sus protegidos. A las pruebas me remito: el 5 de febrero del presente año, José Blanco (PSOE) anunció un boicot contra Telemeadrid en virtud del cual, los socialistas ya no participarían en los programas de dicha televisión autonómica. Una semana más tarde los socialistas baleares adoptaban la misma medida en relación con la televisión autonómica IB3. Al margen de las razones esgrimidas por ambas federaciones socialistas, nadie podrá negar la evidencia ya que dicho boicot fue anunciado en sendas ruedas de prensa. Por si alguien tuviera dudas acerca del alcance de la extorsión, Polanco lo dejó muy claro durante la Junta General de Accionistas (22/03/07): a la pregunta de un accionista sobre la participación del periodista Herman Tertsch en Telemadrid, respondió que tal “contradicción” ya estaba resuelta. ¡Y de qué modo! Todo apunta a la pronta salida de El País de dicho profesional.

Pero la junta aún dio más de sí cuando Polanco arremetió contra el Partido Popular y le acusó de desear una guerra civil. Al día siguiente el Partido Popular reaccionó anunciando que dejaría “de atender todas las convocatorias de entrevistas, tertulias y programas del Grupo Prisa y demás empresas controladas por Jesús Polanco” [Leer comunicado íntegro]. Nos encontramos, por tanto, ante un boicot de la misma naturaleza que el protagonizado por los socialistas madrileños y baleares. No les pareció así a los responsables de El País que se despacharon con un duro editorial contra el PP. Mientras la respuesta de éste era considerada como un chantaje, los boicots de las dos federaciones socialistas no fueron objeto de crítica alguna por parte de tan “objetivo” medio de comunicación. Si la primera supone un ataque a la libertad de expresión, también la segunda por mucho que la disfracen alegando que se trata de una medida contra una televisión pública que “el PP utiliza en beneficio propio”. Por supuesto, los graves insultos con los que Polanco obsequió al Partido Popular tampoco fueron merecedores de un juicio negativo por parte de El País.

No obstante, el inicial planteamiento del PP ha derivado hacia turbias aguas. El anuncio de la retirada de publicidad institucional o la negativa de responsables públicos a responder las preguntas formuladas por periodistas del grupo PRISA supera con creces lo admisible. Por graves que consideremos los exabruptos de Polanco —y lo son—, jugar con el dinero público y con la responsabilidad hacia los ciudadanos de los servidores públicos a cuenta de una disputa entre un partido político y un grupo de comunicación, es un error muy grave. En cualquier caso, la imparcialidad del grupo PRISA queda de nuevo entredicha a la vista de la diatriba de su “jefe”.

105 comentarios


  1. Yo no he entrado en el debate sobre si es correcto o no su uso, vitruvi. Simplemente constato que el término ‘Comunitat Valenciana’ (también ‘Comunidad Valenciana’) ha ido arraigándose hasta desterrar cualquier otro; exceptuando, claro, el simple ‘València’ o ‘Valencia’. Que eso de que por la calle se oye ‘País Valencià’ hace tiempo que pasó a la historia (siempre hay ámbitos en que sí, claro, pero insisto: cuatro gatos que lo emplean de una manera consciente a sabiendas de que su empleo supone una reivindicación). Jamás dije yo que no fuese correcto su uso.

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  2. En cuanto al enlace sobre la audiencia, ¿qué es eso, un jpg? ¿Y la noticia? ¿la fecha? ¿qué pasa aquí?

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  3. Solo decir que en España es una verguenza el periodismo ratero y mentiroso,las mafias a la carcel.

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