Instantáneas del Metropolitano

En su retablo videográfico Stop Motion Studies #7, el artista norteamericano David Crawford registra con su cámara la convivencia diaria de usuarios anónimos del metro.

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«Me gustaría saber cuántas horas de mi vida han transcurrido en los trenes del metro». El artista y profesor californiano David Crawford, neoyorquino de adopción y temporalmente residente en Suecia, se ha ido apropiando, en cada uno de sus viajes en el metropolitano, de los colores, las miradas y los pensamientos intuidos de sus pasajeros. Pero, a pesar de ser una congregación heterogénea de almas errantes e hiperactivas, el subway neoyorquino no era suficiente para representar la riqueza de imágenes y situaciones que él había observado en ese entorno. Por ese motivo, se dedicó a recoger instantáneas de los metros de Boston, Nueva York, París y Londres para formar, así un retablo videográfico y subterráneo: Stop Motion Studies #7, incluido en el Artport del Museo Whitney en el pasado mes de marzo. La herramienta utilizada para registrar los gestos de los usuarios es una cámara digital -capaz de tomar imágenes estáticas y en movimiento- y un ordenador, con el que Crawford ha clasificado y etiquetado cada secuencia con descripciones como una pareja besándose, un niño observando, una boca de metro, unos adolescentes…

«Siempre he visto Nueva York -probablemente la ciudad que más me ha inspirado- como un experimento social imposible que acaba funcionando, y supongo que los vagones y andenes del metro son el lugar donde ese experimento se hace más inmediato», explica Crawford en una entrevista telefónica.

«Hay una creencia popular que asume que la gente de esa ciudad no es amable, o que es indiferente. Pero, cuanto más tiempo pasas en el metro, más percibes una conciencia profunda entre los ciudadanos de que todas las personas que toman el metro son, de alguna manera, interdependientes», afirma Crawford al exponer el origen de su obra. «Esta relación marca la distancia entre el contexto urbano y el suburbano, donde todo es diferente», señala. En el primero predomina el aislamiento, mientras que en el segundo -y aquí radica, quizá, la clave de Stop Motion Studies #7- la gente «se beneficia de esa experiencia compartida en la cercanía de personas de diferentes culturas y clases sociales».

David Crawford pone como ejemplo de esa interacción cómo, en un momento dado, «alguien tropieza o se cae y, de repente, todo el grupo reunido en ese vagón es capaz de dejar a un lado aquello en lo que está concentrado y demostrar que está conectado entre sí».

Intervención. “Me resulta interesante comprobar cómo provoco, al fotografiar a los pasajeros, una crisis que hace que se cuestionen qué ocurre a su alrededor, que unos se sientan incómodos mientras otros bromean”, asegura el artista. Esa intervención, según Crawford, será luego mediada por el grupo, conformando un estímulo inesperado que generará diferentes respuestas en cada microsociedad «elegida al azar» en un entorno subterráneo.

Por Juan Gonzalo (Descubrir el Arte, mayo 2003).

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