La Condesa de Vilches

Federico Madrazo (1815-1894)
La Condesa de Vilches, 1853
Óleo sobre lienzo, 126 x 89 cm.
Abajo a la izquierda, en el borde del sillón: «F. DE MADRAZO 1853»
Madrid, Museo Nacional del Prado
Procedencia: Pintado para la condesa de Vilches; 1874, segundo conde de Vilches; 1892, legado al Museo del Prado, pero en usufructo del conde de la Cimera; 1944, ingresó en el museo del Prado.


Amalia Llano Dotres (Barcelona, 1821-Madrid, 1874) casó en 1839 con Gonzalo José de Vilches y Parga (1808-1879), a quienes le concedió el título de conde de Vilches en 1848. Mujer hermosa, de ingenio y encanto, buena conversadora y excelente amazona, fue apreciada en la vida social madrileña. En su casa organizó un teatro en el que tuvieron lugar representaciones de obras, a veces traducidas del francés, en las que ella misma hacía de protagonista. Dos novelas suyas vieron la luz; una, titulada Ledia, en la publicación quincenal madrileña Revista de España, y la otra, Berta, el año de su muerte. Tras ésta, varios escritores, encabezados por Antonio Fernández Grilo, compusieron una corona poética. Los versos de Antonio Cánovas del Castillo en su memoria se publicaron en La Ilustración Española y Americana el 8 de julio de 1879. La condesa, muy vinculada a Isabel II, apoyó la Restauración y su casa fue lugar de encuentro para los monárquicos.

La retratada formaba parte del círculo de amigos del pintor, que cobró por su retrato cuatro mil reales, justo la mitad de lo que solía. Acudía a las reuniones que tenían lugar en la casa del artista, donde a veces tocaba el piano y cantaba. Sirvió también de modelo en alguna ocasión para otros retratos, como el de su hermana Matilde, según recogen las agendas del artista.

Madrazo la retrató con un vestido de raso azul con volantes cuya falda, de muy amplio vuelo, según el gusto del Segundo Imperio, se despliega en forma oval en la parte inferior de la composición, rodeando con elegancia la figura. El artista representó con habilidad los numerosos pliegues, realzados por los visos del raso. Pintó éstos con pincelada muy suelta y certera, en dirección al borde de la falda, que forma ángulos en zigzag, a la moda de 1853, Su rico chal de Cachemira bordado en oro y plata, con borde dorado y forro glasé de seda, cae del brazo del amplio sillón tapizado. El escote, bajo y amplio, deja ver la belleza de los hombros de la condesa, cuyo delicado modelado acentúa el pintor con un uso sutil del claroscuro. Sólo lleva dos brazaletes, uno de oro y otro de oro y piedras preciosas, además de una sortija, y esa discreción en las joyas, índice de la mayor elegancia en ese período, realza la belleza de los bien torneados brazos, cuidadosamente dibujados por el artista. Por medio de la luz y el dibujo se destacan sobre un fondo en penumbra, apenas definido, el terso volumen de la figura y las relucientes superficies de las joyas, los clavos dorados, la madera y las telas. El cabello, negro brillante, con casquetes que tapan las orejas, y con las trenzas dispuestas como diadema, acentúa la gracia ovalada del rostro, de encantadora expresión gracias a su mirada y a sus labios que, ligeramente abiertos, forman una leve sonrisa.

Así, el pintor trató de representar, además de la belleza, la gracia de la dama, también patente en la actitud de las manos. La izquierda sostiene con negligencia un abanico de pluma y la derecha toca el rostro con los dedos anular y meñique. Esta pose recuerda las de varios retratos femeninos de Ingres que, sin embargo, suelen utilizar el índice para apoyar el rostro, resultando la actitud aquí empleada por Madrazo más apropiada para mostrar la gracia seductora de su modelo. También Claude-Marie Dubufe, un pintor con el que le compararon los críticos franceses cuando presentó la obra, junto con otras trece, a la Exposición Universal de París de 1855, empleó con frecuencia parecidos recursos en sus retratos femeninos.

En aquella exposición el envío de Madrazo fue duramente atacado por Gustave Planche en un artículo que suscitó un pleito por difamación, cuyo fallo condenó al crítico a pagar 500 francos de multa. Respecto a este retrato juzgaba que la modelo había posado mal sentada, de modo que era imposible adivinar la forma de la rodilla derecha. Otros autores como Théophile Gautier, apreciaron la obra, mientras que About señalaba: «Se reprochará a esta pintura la suavidad y no sé qué de limpio que recuerda el aspecto de una me dalla usada al frotar». La mayor parte de los críticos franceses consideraron en conjunto los retratos, poniendo de manifiesto que el artista estaba más cercano a la influencia francesa que a la tradición española.

Al año siguiente envió la obra (bajo el título de Retrato de la Excma. Sra. condesa de V), en unión de otras cinco, a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1856. El hecho de que fuera el propio Madrazo expositor y miembro del jurado a un tiempo motivó fuertes críticas, sobre todo por la colocación de las obras. Por otra parte, la difusión que se dio al artículo de Planche provocó que algunos críticos, como Manuel Murguía, atacasen al artista con mayor dureza, mientras que otros, como Manuel Cañete, le defendían. Entre los que optaron por una postura intermedia destaca Agustín Bonnat, quien a los reparos de que era imposible adivinar la anatomía en el retrato señalaba que el pintor había pintado el vestido según era, y éste, por cuestión de moda, ocultaba las formas del cuerpo. Sin embargo reprochó a la obra «demasiada tendencia a lo bonito, y sabido es que lo bonito no es lo bello. […] la postura es rebuscada, el color es poco natural, demasiado yeso, y aun podía indicarse lo incorrecto del dibujo en las manos y brazos».

La obra perseguía ciertamente la gracia, pero tanto el colorido como la peculiar actitud de la modelo resultaban poco habituales en el retrato español del momento, por lo que debieron sorprender por su refinamiento. La pintura, igual que los retratos de Ingres, se somete a un dibujo riguroso, en el que predomina la armonía del patrón de la forma oval, manifiesto en el rostro, el abanico, la gran falda desplegada en horizontal y el respaldo del sillón, que enmarca verticalmente la figura. El óvalo se introduce, incluso, en el propio formato de la composición a través de las fingidas enjutas de los ángulos. De todos modos, en la sugerida profundidad de la estancia, en cuya pared del fondo parece adivinarse un espejo octogonal, puede percibirse un cierto eco velazqueño. Por el equilibrio de la composición, la elegancia del dibujo y la gran habilidad en el manejo de una pasta delgada que se adapta tanto a los sutiles esfumados de las carnaciones como a los límpidos (en el primer término) o velados (en el segundo) reflejos de la luz, este retrato es la obra maestra de su autor.

FUENTE: Catálogo exposición «El retrato español. Del Greco a Picasso»

21 comentarios


  1. HOLA, MI NOMBRE ÉS LAURA, Y TENGO 15 AÑOS.
    LA VERDAD QUE NO SOY MUY ENTENDIDA EN ARTE, PERO ESTUDIANDO EL ROMANTICISMO, VI QUE MADRAZO ERA UNO DE LOS MEJORES RETRATISTAS DE LA ÉPOCA, Y ME DIÓ CURIOSIDAD POR BUSCAR MÁS, PORQUE MI CALLE SE LLAMA MADAZO.
    INVESTIGANDO SOBRE ESTE RETRATISTA VÍ EL CUADRO DE LA CONDESA DE VILCHES Y ME ENAMORÉ PLENAMENTE.
    CREEO, COMO HE DICHO ANTES NO SOY MUY ENTENDIDA EN ARTE, QUE ESTE ES UNO DE SUS MEJORES QUADROS.

    LAURA LOSANA

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  2. al ver este retrato me parecio muy hermosa una mujer muy agraciada,transmite mucha alegria a diferencia fde muchos retratos de la epoca.

    me encanto

    Sandra Vasquez

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  3. Para mí entender y el de muchos este es el mejor retrato romántico español y uno de los mejores a nivel europeo. Podríamos comprobar de qué manera en los libros en los que se habla de arte general, y me refiero a universal, y en el apartado de retrato, es difícil que no aparezca una imagen suya y más difícil que no se le nombre.
    Me encanta el cuadro, es una maravilla, una gran obra maestra, lo que siento es no haber podido verlo todavía porque el Prado sigue con sus obras de ampliación y mientras lo tiene guardado (SI NO ES ASÍ QUE ALGUIEN ME CORRIJA). Esto nos llevaría a otro debate sobre la marginalidad popular hacia el arte del siglo XIX, de no ser que hablemos de Goya o Sorolla. En fin…

    Me alegro de que hayas escogido este tema, yo deseaba abrir mi blog nuevo hablando de este cuadro, espero que no te importe si te hago la competencia ;P

    Un saludo!

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    1. Vendo un cuadro de la condesa de vilches bordado a mano, con marco de pan de oro, si alguien desea ver, envienme su correo y gustosa enviaré fotos.

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  4. Yo conocí hace muchos años el cuadro y quedé enamorado, me parece uno de los cuadros donde vive la persona retratada. Hace ya 11 años que no lo veo porque estaba en el piso segundo del Casón del Buen Retiro, que se cerró hace más o menos 11 años. Espero que esté en la ampliación del Prado en condiciones adecuadas. En el Casón estaba en un sitio recoleto y silencioso que permitía su contemplación y aún el ensimismamiento, cerca estaban Gertrudis Gomez de Avellaneda y otros cuadros conocidos, pero este es para mi especial. La mirada frontal aguda pero bondadosa, la piel blanca y luminosa, la postura natural pero distinguida de la Condesa, ese apoyo de la cara en la mano, la pulsera de oro, el magnífico vestido, en fin un maravilloso retrato de tamaño ‘asequible’ ni pequeño ni grande, que irradia un encanto que a mi me atrajo desde el principio. Lo he visto muchas veces y mucho tiempo. Vivo fuera de Madrid y cuando iba por razones de mi profesión, en vez de ir a comer me iba a pasar una hora en el Casón, principalmente en la contemplación de la Condesa de Vilches.

    Que lo disfruteis como yo

    Saludos

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  5. Hola me llamo Oxana Soto Dotrés al parecer soy descendiente de la Condesa de Vilches pero tengo muy poca información sobre ella me gustaría que puedan ayudarme a conocerla mejor.
    Gracias

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  6. OTRO ENAMORADO DEL CUADRO
    Efectivamente está en la ampliación del Museo del Prado

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  7. BUENAS TARDES,
    ESTE ES UN MENSAJE PARA OXANA SOTO DOTRÉS, SOY PERIODISTA EN MADRID Y ESTOY MUY INTERESADO EN LA VIDA DE LA CONDESA DE VILCHES,POR FAVOR, SI LO DESEAS PUEDES ESCRIBIRME A MI CORREO PERSONAL: f_m_granados@hotmail.com
    MUCHAS GRACIAS

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    1. Me gustaría saber si existe alguna fotografía (ya de ella sola o en grupo) de la condesa de Vilches. Tal vez rastreando en los diarios de la época, por ejemplo el día de su fallecimiento. Sería maravilloso el poder tener una imagen de su persona distinta a la del retrato de Madrazo.

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  8. En el retrato de la condesa de Vilches lo que destaca mas es la textura de las ropas de ella,el azul purisimo con naranjas palidos para matizar,los encajes y bordados,todos ajastados a la cintura de avispa tan popular en esa epoca.
    otra cosa exquisita es la expresion de ternura que ella posee.
    el fondo bien manejado y detallado.
    la piel palidisima de la donna…

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  9. La primera vez en mi vida que fui al museo dle Prado fue a los 11 años (ya han pasado más de 15).A esa edad no se es lo suficientemente maduro como para apreciar el arte en toda su grandeza, pero este cuadro me impacto tanto que es el único recuerdo que tengo de esa primera visita. Simplemente es magnifico

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  10. hola soy italiana, no ablo muy bien l’espanol y me gustarìa saber infomationes sobre dona Amalia Llano la mujer de el retrato de Madrazo.. no puedo en palabras explicar pero ella.. no se .. es come si la habia conocida.. me gustaria conocer su estoria.. si algo tiene informaciones puede enviarmela a melenc@virgilio.it gracias i saludos

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  11. Hola,como todos vosotros estoy enamorada de ese cuadro, es realmente exquisito,y ella me fascina, en mi última visita al Prado no pude verlo y creedme que lo busqué a conciencia, y aunque ya lo conocía quería verlo en persona, pero no lo encontré, sabéis si está expuesto?, me pareció raro ya que la postal si pude comprarla, y por supuesto la tengo en un lugar especial, me gustaría saber si existe algún libro que hable de ella?, muchas gracias y saludos.

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  12. Hola, soy un pintorcillo aficionado y éste, sin lugar a dudas es mi cuadro favorito porque cuando lo ví me percaté de que es exactamente lo que yo busco hacer en mis dibujos. Es extraordinario: la viveza de los colores, la nitidez, la luminosidad que permite la presencia de deliciosos sfumatos. Rebosa finura y buen hacer. A pesar de que se trata de una aristócrata el rostro de la Condesa refleja bondad y humildad a la par que cierta sensualidad. Me encantaría poder colgarlo en el salón de mi casa. Me llama la atención el contraste entre lo meticuloso y marcado del vestido y la suavidad del rostro y manos, lo cual demuestra la maestría de Madrazo. La única vez que fui al Prado no lo encontré, espero poder verlo en persona en mi próxima visita. Un saludo a todos.

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  13. Hola, estoy muy interezada en saber mas de la historia de la Condesa, si alguien tiene información porfavor publiquien las paginas. GRACIAS, saludos desde México d.f.

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  14. Hola! Vivo en Venezuela y me encanta el Arte en general pero, especialmente, la Pintura, por lo que estoy impactada con todas las personas que aprecian el cuadro de la Condesa de Vilches (con s) a diferencia de mi apellido. Nada es casual, buscando el origen de mi apellido apareció esta obra maravillosa que ojalá este a buen resguardo en el Museo del Prado. Si puede alguien suministrarme información sobre mi origen que estoy segura es español aunque hayan cambiado la s por la z agradezcoles.

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  15. Me gustaria que me digan como subir en esta pagina un retrato de la Condesa bordado a mano y puesto en un cuadro de pan de oro y envejecido, digno de ver.

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