La Cortesana

10_23Van Gogh escribió en 1888: «envidio a los japoneses por la enorme claridad que las cosas tienen en su arte. Su obra parece tan fácil como respirar y con algunas líneas precisas son capaces de dibujar una figura, como si fuera tan sencillo como abrocharse el abrigo».

La línea precisa de la cortesana demuestra que van Gogh había estudiado detenidamente el arte de los grabados japoneses. Para este cuadro se había basado en un grabado del artista japonés Kesai Eise (1790-1848), que ilustró en 1886 la cubierta de la edición especial de la revista Paris Illustré.

Con la ayuda de un tramado, copió y amplió a la señora japonesa. Para el marco de La cortesana, Van Gogh dibujó una ancha orla con un estanque de nenúfares y tallos de bambú. Es posible que las grullas y las ramas sean referencias a la profesión de la mujer retratada: la «grue» (grulla) y la «grnouille» (rana) eran símbolos frecuentes de las prostitutas en Francia.

La Cortesana. París, verano de 1887. Óleo sobre lienzo. 105,5 x 60,5 cm.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *