La historia de un grumete alrededor del mundo

El grumete Martín de Ayamonte desertó de la nao Victoria, anclada en la isla de Timor, la noche del 5 de febrero de 1522. Con él iba Bartolomé de Saldaña. Tenían miedo. A las penurias que habían diezmado durante más de dos años la expedición que había partido de Sevilla al mando de Magallanes en busca de la Especiería, se sumaba ahora un regreso imposible: la ruta planteada por Juan Sebastián Elcano, que aunaba a los peligros de cualquier travesía la osadía de navegar por aguas portuguesas. Si el escorbuto, el hambre o los nativos no acababan con ellos, lo harían sus adversarios en la lucha por él control de las islas Molucas. El joven marino no imaginaba que la nao escaparía del negro final que él le auguraba y culminaría la peligrosa travesía, convirtiéndose en la primera embarcación en dar la vuelta al mundo. Ni mucho menos que su nombre, uno más de una tripulación inicial de unos 250 hombres, terminaría 500 años después por abrirse un hueco en la historia.

Historia de Martín de AyamonteEs Tomás Mazón, artífice de la web rutaelcano.com, quien ha traído a Martín de Ayamonte a la historia y a la actualidad, rescatándolo de un documento archivado en la Torre do Pombo de Lisboa. Curiosamente fue Martín de Ayamonte quien terminó siendo apresado por los portugueses y trasladado a Malaca, donde hubo de dar cuenta de su presencia en Timor. Sus respuestas, y con ellas la relación de un viaje fascinante, se encuentran en un documento que había pasado desapercibido hasta 1933, año en que fue descubierto por el historiador luso Antonio Baiao. Desde entonces, afirma Mazón, solo se ha publicado en tres ocasiones, en Chile, Portugal y Francia.

Traducido ahora al castellano por Tomás Mazón, Braulio Vázquez Campos, del Archivo General de Indias, y Cristóbal Bernal Chacón, experto en paleografía y en la historia de la expedición, el documento se publica íntegramente, por primera vez en España, y con libre acceso a través del portal rutaelcano.com para que pueda contarse entre las fuentes oficiales de la primera circunnavegación del globo. El valor de la confesión de Ayamonte es destacar el protagonismo de Elcano al evaluar la ruta que se iba a seguir. En ella se constata algo que hasta ahora solo se suponía, y es que, como afirma el periodista e historiador Ramón Jiménez Fraile en el boletín especial «La Primera Vuelta al Mundo» editado por la Sociedad Geográfica Española, «Elcano habría impuesto su voluntad frente a su maestre y piloto, ambos griegos, a la hora de proseguir sin tregua su ruta de vuelta a Sevilla».

Y el resto, ya es historia.

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