La II Guerra Mundial y el homenaje a los republicanos

Los festejos del 60º aniversario de la derrota del nazismo han tenido como protagonista principal a Putin, el cual no ha tenido reparo alguno en adjudicar a la extinta URSS (y a Stalin) todo el mérito de la victoria “aliada”. Nadie pude negar la valentía de los millones de soviéticos muertos durante la II Guerra Mundial pero buena parte de ellos, especialmente en el tramo final de la guerra, se debieron a la estrategia estalinista. Para Stalin lo importante era llegar antes que ingleses y norteamericanos y no le importó en absoluto sacrificar cientos de miles de vidas para lograr este objetivo. Conseguida la victoria, domeñó unos cuantos países (Polonia, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, …) y mientras en Europa Occidental las economías se recuperaban con paso decidido y firme, las sometidas a la URSS se hundían en la pobreza y en la miseria. En el ámbito interno, Stalin fue probablemente el mayor genocida de la historia: millones de personas fueron asesinadas o “reubicadas” de forma tan sistemática y brutal que las cámaras de gas de Hitler fueron un juego de niños comparadas con estas prácticas. Intentar rehabilitar a Stalin, como ha hecho Putin, muestra bien a la claras las intenciones despóticas y totalitarias del actual inquilino del Kremlin. Por su parte, Zapatero acudió al campo de concentración de Mauthausen (Austria), donde se convirtió en el primer presidente español en rendir homenaje a los republicanos muertos en dicho campo. Actitud que sin duda le honra, pero advirtamos cuan poco conflictivo resulta este gesto. No ocurre lo mismo con Francia donde, tras acabar la guerra civil española, los republicanos se vieron sometidos al encarcelamiento y a las humillaciones mas vergonzosas que puedan imaginarse, incluidas deportaciones masivas a Mauthausen. Sin embargo, Zapatero ni los menciona ni exige a Francia una disculpa oficial. ¿Por qué no visita los campos de internamiento franceses? ¿teme acaso enemistarse con Francia? ¿el homenaje a los republicanos acaba allí donde la diplomacia aconseja? Aznar jamás trató de recuperar la memoria histórica de quienes se enfrentaron al franquismo porque, equivocadamente, nunca consideró a la II República merecedora de elogio y aprobación. En el caso de Zapatero me pregunto si es pura hipocresía diplomática-electoralista o simplemente es que no se atreve a lidiar miuras. Por la memoria de los españoles que combatieron el franquismo, nada me alegraría más que ver refutada la tesis sobre el comportamiento de Zapatero. En cuanto al PP, simplemente no espero nada en este sentido.

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