La inmigración en Aragón

La Fundación Bernardo Aladrén organiza una jornada de debate sobre la inmigración para mañana, día 26, en el Salón de Actos de UGT-Aragón de la ciudad de Zaragoza (c/ Joaquín Costa 1).

El objetivo es abordar, desde diferentes perspectivas, la situación actual de la inmigración en España y en Aragón. En un momento especialmente sensible, en el que todos los medios informativos atienden este fenómeno de forma prioritaria, la sociedad española muestra una especial preocupación por la forma en la que la inmigración afecta a nuestra vida. Sin embargo, las cifras que se manejan en torno a la inmigración dicen cosas muy diferentes: en estos momentos los inmigrantes son responsables de la mayor parte de afiliaciones a la seguridad social, absorben buena parte de las necesidades de empleo en sectores en los que los españoles cada vez se muestran más reticentes a trabajar, y en general, han contribuido al despegue demográfico y económico español en los últimos años (la inmigración ha mejorado el porcentaje del PIB en un 3’2%,según datos del Ministerio de Economía).

Frente a esto, el último barómetro del CIS establecía que la inmigración era el segundo de los problemas más importantes percibidos por los españoles, y que estos en general tiene la percepción de que conviven demasiados extranjeros entre nosotros, pese a que mayoritariamente existe la percepción de que los inmigrantes favorecen la situación económica y tienden a ocupar puestos de trabajo no deseados por los nacionales. La evidente contradicción entre realidades y percepciones se ha convertido a nuestro juicio en un problema considerable que sin duda va a protagonizar la agenda política en el futuro más inmediato.

6 comentarios


  1. Los inmigrantes olvidados: El fenómeno de la inmigración exterior masiva nos ha hecho olvidar a las migraciones internas que, si bien hoy son reducidas y se denominan púdicamente ‘movilidad geográfica’, han marcado la historia reciente de España.
    La integración de aragoneses en Cataluña o en Valencia son distintas y la pervivencia de sus señas de identidad más íntimas, las de su infancia o las de su educación infantil si han nacido ya en la región de destino, también tienen un cauce distinto.
    Sería necesario una mayor atención a lo que hoy se refugis casi exclusivamente en las Casas Regionales. Y encima, en País Vasco y Cataluña, clandestinamente.
    Saludos, Bartleby.

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  2. por cierto, en el del centro de Barcelona, de la calle Joaquin Costa (una calle en Barcelona dedicada a un aragonés! y encoma van y ponen el centro aragonés…)pues eso, que en el de la calle Joaquin Costa que está en un bonito edificio, soliamos celebrar reuniones de estudiantes. Clandestinas, claro! :)

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  3. Vitrubi, el comentario de Bartleby rezuma prejuicios a mansalva. Una verdadera pena suponiendo que el susodicho sea realmente aragonés, pues demuestra un auténtico desconocimiento del vecino cuya “casa” no debe haber pisado jamás.

    Como he dicho antes, es una verdadera pena, pues van a ser esta sarta de prejuicios recíprocos (porque no olvidemos, en Euskadi y Cataluña también los hay con referencia a la España castellana) voceados por determinados Medias los que van a llevar a un divorcio territorial , que aunque no condenable por el fondo, sí que lo va a ser por los medios.

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  4. Aún tendremos que leer al señor vitruvi que los nacionalistas catalanes tienen algún respeto por Aragón y sus gentes. Lo de la calle, vitruvi, será porque, Joaquín Costa, era un catalán de cultura y lengua catalana (de Monzón, nada menos) que vivía bajo jurisdicción aragonesa. Es justo que se le dedique una calle tras una vida de opresión y vejaciones. ¿No?

    No obstante, antes de que empiece con la tontería de la catalanofobia deberías de saber que Agustina de Aragón era catalana y en Zaragoza se le ha dedicado una plaza y tiene varias estatuas por toda la ciudad.

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