Lenin, un golpista genocida

Lenin en la inauguración del monumento a K. Marx y F. Engels en la Plaza Voskresenskaya (ahora Plaza de la Revolución). Moscú. 7 de noviembre de 1918
Lenin en la inauguración del monumento a K. Marx y F. Engels en la Plaza Voskresenskaya (ahora Plaza de la Revolución). Moscú. 7 de noviembre de 1918

En octubre de 2107 se cumplieron los 100 años de la llamada “Revolución de Octubre”, paradigma de lo que hoy denominamos “posverdad”. La mitología de izquierdas consiguió mantener durante muchos años la idea de que Lenin (Vladímir Ilich Uliánov) y los bolcheviques habían derrocado al Zar. En realidad, se trató de un golpe de Estado contra la incipiente democracia rusa. La convocatoria de elecciones a la asamblea constituyente para el 12 de noviembre de 1917 precipitó el golpe de fuerza de los bolcheviques pues Lenin era consciente de que nunca ganarían las elecciones. Después, la guerra civil y el terror. Millones de muertos son la herencia de este golpìsta y genocida.

A su muerte, un 21 de enero de 1924, un jovencísimo Joseph Goebbels —futuro ministro de Propaganda del III Reich— anotó en su diario personal: “Ha muerto Lenin, el más grande espíritu del pensamiento comunista. Nunca le encontraréis sustituto. Cabeza dirigente en Europa”.  Los monstruos sólo admiran a otros monstruos.


Para los interesados en profundizar en el pensamiento de Lenin: edición digital en inglés de sus Obras completas (45 vols.) realizada por la Editorial Progreso de Moscú.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *