Mocábares en la Alhambra

Mocábares: En origen, labor de función estructural y más tarde únicamente decorativa, con la que, mediante piezas pequeñas cortadas de acuerdo a ciertas reglas geométricas y compuestas de infinidad de formas, se cubre el espacio. Consiste en una serie de cuerpos cilíndricos o prismáticos que se cortan entre sí en aristas, limitando concavidades. Suelen ser de madera o de yeso y se disponen formando conjuntos (racimos o cubos de mocárabes). La forma más utilizada es la de elementos colgantes, a modo de "estalactitas". En cualquier caso, presenta una gran variedad de formas que se pueden clasificar en tres grupos: los que tienen su base cóncava; los que presentan perfiles verticales, ambos habituales de la arquitectura siria, turca, norteafricana y de Al-Ándalus; y los formados por una compleja intersección de formas geométricas que componen una multitud de arcos en miniatura, característicos del arte persa.

Los primeros mocárabes se utilizaron alrededor del año 800 en la estructura de la bóveda del palacio Al-Rachid en Bagdad. Se desarrollan a partir de los siglos XI y XII para decorar cornisas, bóvedas, alfarjes, capiteles, etc. Otro de los ejemplos más antiguo de bóveda de mocárabes del que se tiene noticia es el de la tumba del imán Duvazde en Yazd (Irán), fechada en 1037. En este tipo los mocárabes actuaban como un rasgo decorativo en el que las formas arquitectónicas estaban utilizadas de manera tan artística que tenían su sentido tanto como elementos constructivos como decorativos. En cualquier caso, la bóveda de mocárabes parece haber sido la transformación de un esquema decorativo original del nordeste que se popularizó en Irán occidental. Los mocárabes fueron introducidos en la Península Ibérica por los almorávides, generalizándose con los nazaríes en el siglo XIV (La Alhambra de Granada). Su forma se ha considerado una representación simbólica de la cueva donde Mahoma recibió el Corán. El gusto del Islam por los juegos de luz y de color favoreció el uso de diseños policromados con pigmentos de gran calidad y una gama de colores que iban del rojo, al azul, el negro o el verde, combinados con oro y plata. Existen otros términos sinónimos como "muqarna" o almocárabe cuyos significados a veces pueden crear cierta ambigüedad. Así, la voz "mucarna" es utilizada en castellano como sinónimo de mocárabe, aunque en otras lenguas, como el inglés, tiene una acepción más general al incluir variados motivos geométricos decorativos. Para algunos autores, la "mucarna" es un tipo ménsula decorativa tradicional de la arquitectura del Islam y de la arquitectura persa, compuesta por adarajas en forma de racimos tridimensionales dispuestos en gradas. El mocárabe, sin embargo, designaría el prisma que asemeja a una estalactita, usando para ello alveolos (Tesauros. Diccionario de Bienes Culturales)

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