Otra mirada a la «Piedad» de Miguel Ángel

Pietà di Michelangelo

El Museo de Duomo de Florencia reanuda la restauración de la «Piedad Bandini», interrumpida por la pandemia, y salen a la luz los secretos de la «Piedad» que Miguel Ángel intentó destruir.

Iniciada el pasado mes de noviembre, tras la interrupción por la pandemia de Covid-19, se ha reanudado la restauración de la «Piedad» de Miguel Ángel, conservada en el Museo de la Opera del Duomo de Florencia, también conocida como «Piedad Bandini». Es una de las tres realizadas por Buonarroti (las otras dos están en el Vaticano y en Castillo Sforzesco de Milán), está inacabada y el artista trató de destruirla. A partir del próximo lunes 21 de septiembre, será posible acceder al lugar de restauración gracias a visitas guiadas especiales, para un máximo de cinco personas a la vez, con los restauradores y expertos de la Opera di Santa Maria del Fiore. El precio de esta excepcional visita es de nada menos y nada más que de 65 euros.

Mientras tanto, la primera limpieza de la superficie, terminada en el dorso del grupo escultórico y en la fase inicial en el frente, está sacando a la luz los colores resultantes de los tratamientos previos del mármol. De la restauración también surgen detalles desconocidos, desde las marcas realizadas con diferentes herramientas hasta las impresiones de las piezas del molde decimonónico o las huellas de intervenciones anteriores, ocultas bajo una gruesa capa de depósitos de polvo mezclados con ceras, acumulados y modificados. en los más de 470 años de vida de la obra.

La escultura, de más de dos metros de altura, fue empezada hacia 1550 en Roma. Representa el cuerpo de Cristo sostenido por Nicodemo, abrazado por la Virgen María y, a la izquierda del grupo, María Magdalena. En el rostro de Nicodemo el artista realizó su propio autorretrato. En esta época ya Miguel Ángel estaba muy influido por su profundo pensamiento religioso. La idea era que este grupo escultórico fuera colocado en su sepultura en la basílica de Santa María la Mayor en Roma.

Miguel Ángel vendió la escultura a Francesco Bandini por doscientos escudos, ya que cambió de opinión y decidió ser enterrado en Florencia. La obra estuvo en la villa romana de Francesco Bandini hasta su traslado y colocación en la iglesia de San Lorenzo de Florencia por Cosme III en 1674. Allí permaneció hasta que en el año 1722 fue transferida a Santa María del Fiore y finalmente desde 1960 se expone en el museo de la catedral.

Miguel Ángel, insatisfecho con su obra, empezó a destruirla, pero fue detenido por su criado. Se aprecian cicatrices en el brazo y en la pierna izquierda de Cristo y en los dedos de la mano de la Virgen. La figura de la Magdalena, a la izquierda del grupo, fue terminada por Tiberio Calcagni, alumno y amigo de Miguel Ángel.

Además del vídeo, os dejo también el artículo de La Nazione donde, además de las oportunas explicaciones, presentan unas magníficas galerías de imágenes sobre el proceso de restauración: Firenze. Il restauro della Pietà di Michelangelo: ora il cantiere si può visitare.

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