Artículos más leídos en los últimos 7 días (semana 12-2020)1. COVID-19: Europa no responde. Gianluca Di Feo es subdirector del diario La Repubblica.
2. COVID-19: Las consecuencias económicas del coronavirus. Akira Kawamoto, a former deputy director general in Japan’s Ministry of Economy, Trade, and Industry and a former OECD principal administrator, is a professor at Keio University.
3. COVID-19: La irrupción de la realidad. J. A. González Sainz es escritor. Su última novela es Ojos que no ven (Anagrama).
4. COVID-19: ¿Regreso al Medioevo?. Mario Vargas Llosa.
5. COVID-19: El canto de los cisnes. José Manuel García-Margallo y Marfil es eurodiputado del PP y ex ministro de Asuntos Exteriores. Su último libro es Memorias heterodoxas de un político de extremo centro (Península).
6. COVID-19: Pandemia y espiritualidad. Pablo d’Ors es fundador de Amigos del Desierto.
7. Reflexiones: Occidente, víctima de su propia vileza. Claudio Magris es escritor y traductor, y profesor de la Universidad de Trieste (Italia).
8. COVID-19: Pandemia, unidad y liderazgo. Nicolás Redondo Terreros, exdirigente político.
9. Cataluña: Así se ha aprovechado el nacionalismo del Covid-19 para intensificar su guerra contra España. Cristian Campos, periodista.
10. Monarquía: El deber de un rey. Antonio Elorza es profesor de Ciencia Política.

The Jupiter Hall (The New Hermitage)
The Jupiter Hall (The New Hermitage)

Nos encontramos ante uno de los museos más grandes del mundo no solo por su enorme colección de piezas —más de tres millones— sino también por su superficie ya que son necesarios seis edificios para albergar aquélla.

Dadas tales magnitudes, no es de extrañar que la página web no esté a la altura de otros grandes museos. Es cierto que en la sección Explore The Hermitage podemos encontrar todo lo necesario para conocer el museo, sus edificios y por supuesto sus obras, pero se echa en falta algo más de información. En las obras, por ejemplo, no se ha incluido la descripción de cada una de ellas y solo se ofrecen los datos técnicos más comunes (título, fecha, material, etc).

Ahora bien, hay un apartado gracias al cual toma la delantera en cuanto a su uso por parte de los internautas. Me refiero en concreto a la visita virtual o mejor dicho a la veintena de paseos que nos podemos dar sin movernos del sofá. Eso sí, faltan muchas descripciones de las piezas y la mayoría están en ruso. Aún así, merece la pena perderse por sus inmensas salas.

El valle de Hukawng (Birmania) es famoso por sus minas donde encontramos depósitos ingentes de ámbar, los cuales contienen la que posiblemente sea la mayor variedad de vida animal y vegetal del periodo Cretácico, que se remonta a entre 145 y 65,5 millones de años atrás. Los hallazgos en dicha zona han proporcionado fotografías prehistóricas excepcionales de hace 99 millones de años ya que se incluso se conservan los tejidos blandos. Recordemos, por ejemplo, el instante en el que la resina atrapa a un araña justo antes de abalanzarse sobre un insecto, la cola de dinosaurio cubierta de plumas, una cría de ave perteneciente al grupo de las enantiornitas que se extinguieron hace 65 millones de años, y más recientemente un cráneo diminuto de dinosaurio, el de menor tamaño conocido de toda la era Mesozoica. En un tiempo en el que los gigantes eran la «normalidad», el hallazgo revela además que esta especie de ave, bautizada «Oculudentavis khaungraae», era un depredador que probablemente se alimentaba de pequeños invertebrados (más información en Encontrado un dinosaurio carnívoro más pequeño que un colibrí conservado en ámbar).

Diego Velázquez (1599-1660): El príncipe Felipe Próspero, ca. 1659Diego Velázquez (1599-1660): El príncipe Felipe Próspero, ca. 1659.
Óleo sobre lienzo, 128,5 x 99’5 cm.
Viena, Kunsthistorisches Museum, Gemäldegalerie, 319.


Nacido en Madrid el 20 de noviembre de 1657, Felipe Próspero se convirtió finalmente en el heredero del trono, ya que tras la muerte de Baltasar Carlos, ocurrida en 1649, el rey no había vuelto a tener descendientes varones. El pequeño tenía una hermanastra, la infanta María Teresa, hija de la primera mujer de Felipe IV, Isabel de Borbón, destinada al matrimonio con Luis XIV de Francia, con quien casó en 1660; y una hermana, la infanta Margarita de Austria, hija como él del segundo matrimonio del rey, casado con su sobrina, Mariana de Austria. El nacimiento del niño causó un júbilo inmenso al rey y a la nación, que habían tomado como un mal presagio para la Corona la falta de un heredero varón, lo que auguraba un futuro incierto para la dinastía y la posible caída de España en manos de monarcas extranjeros. Su llegada se celebró con fiestas, religiosas y profanas, comedias, corridas de toros y fuegos artificiales, pero pronto se desvanecieron las esperanzas puestas en el niño, pues murió a los cuatro años, en 1661, después de que la anemia y los ataques epilépticos hicieran patente su debilidad. Velázquez le pintó aquí, en 1659, cuando contaba apenas dos años de edad, en un tipo de retrato que recuerda en líneas generales al de su hermano, Baltasar Carlos con un enano (Boston, Museum of Fine Arts). Sin duda se quería hacer un paralelo con aquel sano y agraciado príncipe, pero Felipe Próspero, hijo de tío y sobrina, mostraba la degeneración de la estirpe después de que ambos padres llevaran, además, una sangre empobrecida, fruto de los múltiples enlaces consanguíneos de los Habsburgo por intereses dinásticos. Su hermano Carlos, que reinó como Carlos II, nació en noviembre de 1661, pocos meses después de su muerte, y fue el último monarca de la casa de Austria en España.

Felipe Próspero, que llevaba como primer nombre el de varios ilustres antecesores de su familia, y el de Próspero, como buen auspicio para su reinado, aparece aquí ataviado aún con las ropas infantiles: el vestido de faldas que llevaban niños y niñas, una vez más de rojo, color apropiado para los niños, y protegido con un mandil de fino lienzo transparente. Sobre éste destacan numerosos amuletos protectores y los cascabeles y la campanita que advertían de sus movimientos. El entorno del príncipe revela su alta alcurnia: el cortinaje rojo a la izquierda, símbolo del rey, de quien era su heredero, así como el escabel, sobre el que descansa, a modo de corona, su gorro. El niño está en pie sobre una rica alfombra, que habla también de su estatus regio, aunque, por otra parte, el retrato debió de ser pintado en invierno, cuando los suelos del Alcázar estaban aún cubiertos de alfombras. Apoya su mano derecha sobre el sillón de terciopelo rojo, a la manera tradicional de tantos retratos de reyes y príncipes del siglo XVI y XVII, de Tiziano a Sánchez Coello y Pantoja de la Cruz, o del propio Velázquez, pero a su medida. Sobre él se sienta un perrito blanco que mira al espectador. La lealtad y la fidelidad simbolizada por los perros, que habían acompañado a sus predecesores en el trono, desde el emperador Carlos V hasta Felipe IV y la infanta Margarita en Las meninas, reaparece aquí en forma de este diminuto perrito faldero, acorde con la edad del príncipe, convertido en uno de los más bellos trozos de pintura de Velázquez, en un retrato per se de estos animales de compañía, que se constituyeron en un género independiente en la pintura en los siglos XVII y XVIII. La austeridad del viejo Alcázar se hace patente una vez más en ese fondo que, con la puerta entreabierta e iluminada, recuerda el espacio de Las meninas, aquí agobiante, sombrío y melancólico, sin la pujanza de vida y esperanza que desprendía el gran cuadro familiar.

Fuente texto: Catálogo exposición El retrato español. Del Greco a Picasso.

La policía china con artículos confiscados en una tienda sospechosa de tráfico de carnes exóticas en Guangde.
La policía china con artículos confiscados en una tienda sospechosa de tráfico de carnes exóticas en Guangde.

1. Pandemia: Los números de la COVID-19. Anatole Kaletsky is Chief Economist and Co-Chairman of Gavekal Dragonomics.
2. Pandemia: La era de la mascarilla. Martín Caparrós es colaborador regular de The New York Times.
3. Reflexiones: Occidente, víctima de su propia vileza. Claudio Magris es escritor y traductor, y profesor de la Universidad de Trieste (Italia).
4. Modelo territorial: Cataluña: la victoria de la ficción. Félix Ovejero es profesor de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona.
5. Pandemnia: Why Did the Coronavirus Outbreak Start in China?. Yi-Zheng Lian, a commentator on Hong Kong and Asian affairs, is a professor of economics at Yamanashi Gakuin University in Japan and a contributing Opinion writer.
6. Organización de Estados Americanos: Una elección crucial para América Latina. Jorge G. Castañeda, former Foreign Minister of Mexico, is Professor of Politics and Latin American and Caribbean Studies at New York University.
7. Pandemia: Qué ha hecho Corea del Sur para frenar la curva del coronavirus en una semana. Javier Valls Prieto, Prof. en Derecho Penal especializado en regulación ética y jurídica de la inteligencia artificial y la robótica, Universidad de Granada.
8. Pandemia: Aprendiendo de una pandemia. Juan José R. Calaza es Economista y matemático.
9. Modelo territorial: La caja de Pandora. Álvaro Delgado-Gal es escritor.
10. Pandemia: El virus: Rajoy es culpable. Inocencio F. Arias es embajador.

 

La Pantera Rosa

El fotógrafo australiano Kristian Laine vislumbró una criatura submarina particularmente especial: la única mantarraya rosa conocida en el mundo. Con una extensión de algo más de 3 metros y apodada Inspector Clouseau por la serie The Pink Panther, el pez vive cerca de Lady Elliot Island, que forma parte de la Gran Barrera de Coral. «No tenía idea de que había mantas rosas en el mundo, así que estaba confundido y pensé que mis luces estroboscópicas estaban rotas o estaban haciendo algo extraño», comentó Laine a National Geographic.

El Proyecto Manta ha estado estudiando al pez desde que fue descubierto en 2015. Después de realizar una biopsia de piel, la organización concluyó que el tono inusual no se debe a la dieta o una enfermedad, sino que es más probable que sea una mutación genética llamada eritrismo, causada por alteraciones en la melanina. La mayoría de las mantarrayas son negras, blancas o una combinación de ambas.

Si os gustan las fotos subacuáticas, Kristian Laine comparte muchas de sus tomas en Instagram o Facebook. Y si alguno quiere adornar las paredes de su casa, también dispone de tienda y son bastante baratas (unos 10 euros).

Una familia posa en lo que queda de su casa, una de tantas viviendas arrasadas por el devastador tsunami.
Una familia posa en lo que queda de su casa, una de tantas viviendas arrasadas por el devastador tsunami.

Tras el terremoto que asoló Japón el 11 de marzo de 2011, un tsunami sin precedentes se estrelló contra el noreste del país provocando además un desastre nuclear. Las comunidades costeras fueron devastadas por las olas, que en su punto más alto alcanzaron los 40 metros sobre el nivel del mar, viajando hasta 10 km tierra adentro. El pueblo pesquero de Otsuchi, Prefectura de Iwate, Japón, fue probablemente el más afectado por el tsunami. Allí, aproximadamente el diez por ciento de la población murió o desapareció y el sesenta por ciento de los edificios residenciales sufrieron daños. En medio de tal caos y desorden las personas comenzaron a recuperar las fotografías familiares que encontraron en los escombros de la ciudad, tratando de mantener a salvo el recuerdo de Otsuchi.

El proyecto Otsuchi Future Memories del fotógrafo Alejandro Chaskielberg presenta una documentación visual de destrucción y pérdida, al conectar retratos de los sobrevivientes de Otsuchi con fotografías familiares recuperadas de las aguas, arrastradas por el tsunami. Los sobrevivientes de Otsuchi fueron retratados en los espacios donde se ubicaron sus antiguas casas y lugares de trabajo. La importancia de los colores se vuelve crucial en este enfoque. Los colores de las fotografías destruidas (imágenes deformadas y borrosas, alteradas por los efectos del agua salada, a veces creando nuevos colores o mezclando las anteriores) se revalorizan en un ejercicio de arqueología del color, donde cada uno de los colores encontrados en las fotografías destruidas fueron utilizados para colorear los retratos de los sobrevivientes. El tsunami causó daños materiales considerables, matando personas y destruyendo comunidades enteras pero, sobre todo, los sobrevivientes también se enfrentan a la pérdida intangible de sus propios recuerdos e identidades, en los cuales las fotografías familiares juegan un papel fundamental.

Convertir tablas MyISAM a InnoDB en WordPress

Como usuario de WordPress deberías saber que el «contenido» de nuestros sitios web se guarda en una base de datos a la que se accede cada vez que un visitante quiere leerlos. Por ese motivo, el rendimiento de aquélla es vital para ofrecer rápidamente el contenido. Entre los factores que influyen se encuentra el llamado «motor de almacenamiento (storage-engine)» ya que es el encargado  de almacenar, manejar y recuperar información de una tabla. Los motores más conocidos son MyISAM e InnoDB

El pasado día 3 de marzo, Fernando Tellado publicaba un estupendo artículo en el que exponía las razones para usar uno u otro tipo de motor de almacenamiento así como tres formas distintas para convertir tablas MyISAM a InnoDB (comandos SQL, phpMyAdmin y WP-CLI). Pero.. ¿y si ninguna de ella funciona?. A veces se producen errores que impiden la conversión y por eso vamos a explicar aquí una cuarta forma de realizar dicho cambio.

1. Copia de seguridad

Accedemos a phpMyAdmin, una herramienta que encontrarás en el panel de control de tu hosting. Seleccionamos la base de datos correspondiente, sección «EXPORTAR» y seleccionamos la opción «Rápido – mostrar sólo el mínimo de opciones de configuración» y el formato «SQL». Guardamos el archivo generado en nuestro ordenador.

Convertir tablas MyISAM a InnoDB en WordPress

2. Crear una nueva base de datos:

Aprovechamos que ya estamos en phpMyAdmin y creamos una nueva base de datos. Será en ésta donde volquemos el fichero SQL que hemos generado una vez hayamos modificado ciertas instrucciones como ahora veremos.

Tomamos nota del nombre de la base de datos (DB_NAME), del nombre de usuario de MySQL (DB_USER), de la contraseña de MySQL (DB_PASSWORD) y del host de MySQL (DB_HOST).

3. Modificar motor de almacenamiento.

Editamos el fichero SQL que hemos descargado. Según el tamaño, nos va a costar bastante tiempo tanto abrirlo como hacer modificaciones en él. Aconsejo editarlo con WordPad porque en la parte inferior izquierda se muestra el progreso de la carga.

Por cada tabla de la base de datos nos vamos a encontrar, además de los datos propiamente dichos, unas instrucciones para crearlas. Por ejemplo:

CREATE TABLE `wp_commentmeta` (
  `meta_id` bigint(20) UNSIGNED NOT NULL,
  `comment_id` bigint(20) UNSIGNED NOT NULL DEFAULT '0',
  `meta_key` varchar(255) COLLATE utf8mb4_unicode_ci DEFAULT NULL,
  `meta_value` longtext COLLATE utf8mb4_unicode_ci
) ENGINE=MyISAM DEFAULT CHARSET=utf8mb4 COLLATE=utf8mb4_unicode_ci;

Fijaros la última línea:

) ENGINE=MyISAM DEFAULT CHARSET=utf8mb4 COLLATE=utf8mb4_unicode_ci;

y en concreto en ENGINE=MyISAM. Es aquí donde se establece el motor de almacenamiento con el que se creará la tabla.

Nosotros, simplemente, vamos a CAMBIAR EN CADA TABLA la palabra MyISAM por InnoDB.

) ENGINE=InnoDB DEFAULT CHARSET=utf8mb4 COLLATE=utf8mb4_unicode_ci;

Solo modificamos, como podéis ver, el nombre del motor de almacenamiento. El resto de la línea no la tocamos. IMPORTANTE: se deben respetar las mayúsculas y minúsculas.

4. Importar y configurar.

Una vez modificado el archivo SQL, nos vamos de nuevo al panel de control de nuestro hosting para acceder  a la herramienta phpMyAdmin para, desde allí, seleccionar la base de datos que creamos en el punto 2 y proceder a la importación. De esta forma, la base de datos original no la tocamos en ningún momento.

Editamos el archivo «wp-config.php» (antes, como siempre, copia de seguridad del archivo). Allí encontraremos la sección «Ajustes de MySQL» que deberemos modificar con los datos que tomamos al crear la nueva base de datos (punto 2 de esta guía). Lo más sencillo y efectivo es «comentar» la línea que vayamos a modificar y luego añadir la nueva. Por ejemplo:

//define('DB_NAME', "base-de-datos-original");
define('DB_NAME', "base-de-datos-nueva");

Lo mismo para DB_USER, DB_PASSWORD y DB_HOST. De esta forma, conseguimos que nuestro WordPress conecte con la nueva base de datos en las que el motor de almacenamiento de todas las tablas será ya InnoDB. Si alfo fallara, podríamos volver sin problemas a la base de datos original ya que los datos de acceso siguen estando a mano en el «wp-config.php».

Francisco de Goya (1747-1828): Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, 1788Francisco de Goya (1747-1828): Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, 1788.
Óleo sobre lienzo, 127 x 101,6 cm.
Firmado en la tarjeta de visita: «Dn Franco Goya» Inscripción: «EL S.R D.N MANUEL OSORIO MANRRIQUE DE ZUÑIGA S.R DE GINES NACIO EN ABR. A II DE 1784.»
Nueva York, The Metropolitan Museum of Art, The Jules Bache Collection, 1949 (49.7.41)


Don Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, era el hijo menor de los condes de Altamira. Goya, en torno a 1787-1788, había pintado también el retrato de don Vicente Osorio de Moscoso, su padre, como parte de la serie de fundadores del Banco de San Carlos. Al conde debió dejarle satisfecho su retrato, asunto en su caso muy difícil, al tratarse de un hombre de pequeñísima estatura, como ilustraban las palabras de Lord Holland: «El hombre más pequeño que hubiera visto nunca en sociedad, más diminuto que los enanos que se exhiben en las ferias». Goya retrató también a su esposa, María Ignacia Alvarez de Toledo, con su hijita en brazos (Nueva York, Metropolitan Museum). En esos años el artista había pintado ya algunos retratos infantiles, como los de los hijos de los duques de Osuna, perdidos, que figuran en los inventarios de la familia, o los del gran lienzo familiar del Museo del Prado.

Como los hijos de los duques de Osuna, Manuel Osorio, de tres años de edad, viste un trajecito, ligero y suelto, acorde con las ideas de la Ilustración, que promovían el abandono de la etiqueta y la formalidad anteriores en la crianza de los hijos, reflejadas en los trajes encorsetados y rígidos anteriores. Esa es también la razón de que el niño luzca su pelo natural y no empolvado o con peluca, como los niños de generaciones anteriores. El juego y, por ello, los trajes sueltos, que permitían gran libertad de movimientos, estaban de moda. Desde su infancia más tierna, además, el niño se presenta como un pequeño naturalista en un tipo de retrato que se ajustaba también, aunque con variantes de interés, a una tipología que expresaba las ideas pedagógicas de la Ilustración: se representaba a los pequeños estudiando y experimentando en geografía, botánica o ciencias naturales, los grandes temas educativos de ese siglo. La jaula llena de jilgueros, pájaros muy difíciles de criar en cautividad, así como la urraca, en primer plano, sujeta por un cordel, podrían indicar, quizá, el interés incipiente del niño por las ciencias, mezclado aquí aún, por su corta edad, con el juego, aunque el retrato se podría leer también de un modo más metafórico.

En primer plano, la urraca, que lleva el niño con un cordel, pájaro dócil al amo si se cría desde pequeño, recoge con el pico la tarjeta de visita del artista. Es posible que Goya aprovechara aquí una anécdota real, de un ave amaestrada, enseñada a recoger cosas, lo que no es difícil en las urracas, que roban por naturaleza objetos brillantes y preciosos. En este caso, recoge la tarjeta de visita del artista, en la que aparece la paleta, el lienzo y los pinceles, como algo muy valioso. La presencia de los tres gatos al fondo, con sus brillantes y malintencionadas miradas, suponen una clara amenaza para los pájaros, tanto para la urraca como para el grupo de jilgueros. El niño por un lado, tiene dominados a los animales, que no saltan sobre la urraca, mientras que los jilgueros están protegidos dentro de su jaula. Goya hace aquí una hábil metáfora de la educación infantil: la paciencia y la disciplina que ha usado el niño para domesticar a su urraca, en primer término, es la misma que deben aplicar sus padres para su propia educación. Pequeño y frágil, vestido de rojo, símbolo de su naturaleza vivaz, todavía sin educar, como los pequeños jilgueros silvestres, de cabezas rojas también, está sabiamente protegido, como los pájaros dentro de su jaula. Sólo así, en el hogar paterno, puede evitar el niño los peligros naturales que acechan a la infancia, representados por los amenazadores gatos en la sombra.

Fuente texto: Catálogo exposición El retrato español. Del Greco a Picasso.

Artículos más leídos en los últimos 7 días (semana 10-2020)1. Gobierno PSOE-Podemos: Pedro Sánchez se hace el tonto. Jesús Cuadrado fue diputado del PSOE por Zamora.
2. Partido Popular: Aspirante a marquesa ultra. Bea Fanjul es diputada del PP.
3. Abusos sexuales: La segunda verdad de Plácido Domingo. Joaquín Pérez Azaústre es escritor.Su última novela es Atocha 55 (Almuzara, 2020).
4. Eutanasia: El juramento hipocrático. Eugenio Nasarre fue diputado del Congreso.
5. Pensiones: Una gran mentira escénica. Enrique Sánchez de León Pérez es abogado y fue ministro de Sanidad y Seguridad Social.
6. Justicia: La judicatura frente a farsas políticas. Manuel Ruiz de Lara es magistrado Juzgado Mercantil 11 de Madrid y portavoz nacional de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial.
7. Madrid: La fuerza de Madrid. Manuel Lucena Giraldo es miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia.
8. Igualdad de género: El feminismo en su encrucijada. José Antonio Marina es filósofo, ensayista y pedagogo.
9. Partidos Polìtocos: Vox: crónica de un viraje anunciado. Malena Contestí fue diputada de Vox en el Congreso y Álvaro Martín es investigador en Fundación Civismo y socio fundador de Acción Liberal.
10. Epidemias: El otro lado oscuro del COVID-19. Peter Singer is Professor of Bioethics at Princeton University and founder of the non-profit organization The Life You Can Save.