Pietro Torrigiano

San Jerónimo

San Jerónimo Hacia 1530. Sevilla. Museo de Bellas Artes.

La escultura en barro se obtiene mediante el modelado. La docilidad de la materia, que obedece en todo momento a las manos del artífice, permite obtener los mayores logros en el campo realista. San Jerónimo estuvo penosamente entregado a duras penitencias y de ello da testimonio esta cabeza, fiel reflejo de un ser angustiado. A esto hay que añadirle una policromía minuciosa, que refuerza los efectos realistas.
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