¿Quién ha ganado? ¿quién ha perdido?

Si les soy sincero los resultados electorales me han dejado indiferente. Dudo mucho que la tónica general cambie siquiera un ápice. Nos enfrentamos a diversos problemas cuya solución requeriría un Estado fuerte y unas CCAA,s solidarias. Ni lo uno ni lo otro se dan en estos momentos.

Si, en lugar de políticos como los actuales, tuviéramos auténticos estadistas el edificio se construiría desde los cimientos y no desde el tejado. Es preciso, hoy más que nunca, modificar la Constitución comenzando por la regulación de competencias y acabando con la derogación de particularismos, privilegios y demás prebendas. En este país se ha confundido la decentralización con el “y yo más” o “yo hago lo que me la gana”.

Pondré dos ejemplos:

  1. Un funcionario con la misma titulación y puesto de trabajo cobra en función de la administración a la que está adscrito. El problema no es tanto esa diferencia de salario como el hecho de que la pagamos TODOS los españoles. La solución es muy sencilla: establecido por ley el salario de los funcionarios, aquellas CCAA,s que deseen incrementar su cuantía establecerán el correspondiente impuesto entre los ciudadanos de su territorio para sufragar aquél. Lo mismo sucede, por ejemplo, con las pensiones no contributivas. Aplíquese el mismo remedio.
  2. La capacidad normativa de las CCAA,s supera con creces lo permisible y lo razonable. Se ha desatado tal furia por acaparar competencias que leyes tan magníficas como la de la Dependencia se podrían quedar en agua de borrajas si nadie lo remedia. Eso sin hablar de su constitucionalidad… de hecho invade las competencias de las CCAA,s desde el primer hasta el último artículo, y así se lo recordaron al gobierno durante el trámite parlamentario los grupos nacionalistas. Nadie debe extrañarse ahora que cada CCAA haga de su capa un sayo.

Acabo: la reforma de la Ley Electoral es sencillamente inaplazable. El coste de un escaño en número de votos no puede ni debe ser tan diferente:

Coste votos

33 comentarios


  1. Vitruvi escribió: «ya que todos tenemos que ser iguales, podrias poner lo que cuesta el kilo de diputado por circunscripción electoral? que es cómo hay que mirarlo»

    1.- El “kilo” de circunscripción varía en función del número de diputados. No tiene ningún sentido hacer ese estudio porque, a la postre, se tratan de una elecciones generales. Es preciso ver el general no el particular de cada provincia.
    2.- Las circunscripciones provinciales favorecen a las minorías regionalistas y perjudican a la minorías nacionales. Los grandes partidos nacionales salen beneficiados en cualquier caso que se aplique la ley de Hont.

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  2. A Otis: y además, el “Congreso” pasaría, en el ejemplo que pones, de X escaños a (X+1) escaños. De ahí que lo de obtener un diputado más de los que proporcionalmente les correspondería se reduciría pues no es lo mismo 8 de 100 que 8 de 101.

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  3. No, no, voy a intentar repetirlo de forma más clara (he estado mirandome el texto en la wikipedia): Los segundos votos se computan a nivel nacional con la proporcionalidad corregida, sobre los 598 escaños totales, y determinan cuántos escaños van a corresponder a cada partido. Por tanto, la proporcionalidad se aplica exclusivamente a esos 598 escaños. Ahora bien, pueden ocurrir varias cosas: que un partido A, al que por ese reparto le correspondan 7 escaños por, digamos, Hessen, ha obtenido 3 parlamentarios de forma directa; como por el reparto le corresponden 7, se sacarán 4 de la lista de segundos votos. A otro partido B le han correspondido 5 escaños, pero ha obtenido 6 por elección directa (es raro, pero podría pasar). Entonces los 6 directos van al Bundestag, y ninguno de la lista entraría en el cómputo. A un tercer partido, C, como no ha llegado al 5 por ciento necesario a nivel nacional, ni ha vencido en al menos tres circunscripciones de un Land, no le corresponden escaños por reparto, pero sí ha ganado 1 circunscripción directamente, pues ese escaño lo tiene el candidato elegido. Lo mismo sería aplicable a candidatos sin partido que ganan en la circunscripción por la que se presentan pero, lógicamente, no entran en ningún tipo de reparto. Los diputados extra, pues, al calcularse a posteriori no cuentan para nada en el cálculo de proporciones.

    El ejemplo que la Wikipedia da, por hacer uno concreto: En las elecciones generales del 94, la CDU ganó en el estado de Baden-Württemberg en las 37 circunscripciones, por lo tando consiguió 37 diputados. Sin embargo, por el reparto proporcional de acuerdo con los segundos votos (los de lista) le otorgaba solamente 35 escaños por ese estado, de manera que se crearon dos escaños adicionales.

    Igualmente, si algún diputado elegido directamente cesa en sus funciones por la razón que sea, ese escaño luego no es ocupado por nadie más hasta que la cámara se disuelve y se convocan nuevas elecciones (no se hace una elección parcial ni nada)

    Como curiosidad, en las elecciones de 2002 tanto la CDU como el SPD obtuvieron un porcentaje similar de votos (alrededor del 38,5 %); sin embargo, el SPD consiguió 4 diputados extra, por sólo 1 la CDU, por lo que se declaró a los socialdemócratas vencedores de las elecciones y, a la postre, formarían gobierno.

    Sobre si este sistema de asignaciones extra es aceptable o no, suele haber bastante controversia, especialmente tras las últimas dos convocatorias, con resultados tan ajustados entre los dos grandes partidos alemanes, ya que muchos consideran que los escaños “extra” que se salen del reparto deberían ser compensados al resto de formaciones para mantener la proporcionalidad establecida por los segundos votos. Hay países, de hecho, que lo hacen, pero que yo sepa no existe aún doctrina jurídica al respecto.

    Saludos.

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  4. me referia al diputado/elector por cada provincia. creo que aquí es donde se aprecia mas las diferencias ya que si una persona = un voto, pero el voto no vale lo mismo, “maldita la gracia”. es tan injusto cómo, pongamos por caso, que el voto de los ricos valiera el doble.

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  5. A Soria, la LOREG,le atribuye dos escaños. Uno lo ha sacado el PP con 27.525 votos y el otro el PSOE con 23.155. IU ha conseguido 1.238, UPyD 1.100, C´s 185…. ¿Han sido discriminados estos últimos por el sistema?¿No tenían las mismas oportunidades?¿No conocían las reglas del juego con anterioridad?¿No será que no han sabido atraerse el voto o que su estrategia no era la adecuada?

    La LOREG pretende dar respuesta fundamentalmente a dos cuestiones: conseguir mayorías estables de gobierno (por eso se beneficia al partido más votado)y dar representación a todo el territorio (organizado en circunscripciones provinciales ¿por qué no?). Y todo ello con 350 diputados. Cuánto nos quejaríamos si los gobiernos requieriesen de extensos pactos para mantenerse (no es lo mismo necesitar 7 diputados más para gobernar que 25) o si hubiese varias provincias prácticamente sin representación (¿Qué culpa tenemos los sorianos de ser 50.000? Pensarían) o si se ampliase a 480 escaños el Congreso como proponía la Universidad de Granada hace poco (nos parecería un enorme despilfarro). Supongo que para los eternos desencantados no habrá nunca un sistema perfecto.
    Creo que cada partido “perjudicado” debería hacer un análisis de sus resultados y ajustar su estrategia electoral a sus intereses y a sus posibilidades reales. Y dejar de quejarse de lo injusto del sistema.

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  6. De se deduce:

    1. Que ningún sistema electoral es “neutral” al traducir votos en escaños.
    2. Que sea “justo” o no, obviamente depende del criterio de justicia de cada cual.
    3. Que los dos grandes partidos nacionales son los más beneficiados con el actual sistema.
    4. Que la circunscripción única nacional al Congreso no deja de ser una opción discutible y poco extendida en el mundo, Alemania incluida.
    5. Que Chikilicuatre es el mejor y, para comprobarlo, no hay más que ver cómo se puso Fedeguico a llorar al día siguiente, cuando miró los muros de la patria suya. Porque es suya y de nadie más (salvo de Alcatraz, acaso).

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  7. En días como hoy ves claro quiénes no han perdido: la banca gana siempre, con unos y/u otros; todos de acuerdo en este plan de rescate para ella… y los demás que arreemos, ¿no?

    Ahora, tras atracarnos con otro nuevo Decretazo que vuelven a decir ‘indiscutible e inexcusable’ por esa ‘gravedad a la que se llegó’ (hasta importe de ‘30.000 ó 50.000 –e incluso quizá 150.000- millones, aunque ’no costarán’, según lo único informado al aprobarlo) sin siquiera haber reconocido pasar ninguna ‘crisis’ antes, de pronto se oye que volvemos a estar en el mejor de los mundos… ¡porque sube la Bolsa!

    Y lo que de nosotros esperan lo veíamos esta mañana en El País, pues “Durante una conferencia del Institut d’Estudis Catalans el presidente de la Generalitat, José Montilla, volvió ayer a recetar ‘trabajo y esfuerzo’ para superar la crisis y llamó a abandonar la ‘inacción’…” El ‘plan de rescate’ y la promesa de que se les impedirá como sea caer en una quiebra económica… solo están para otros y otras.

    “No podemos admitir que quienes deban ser defendidos ante la crisis sean solo los Bancos y las mentadas PyME sin más, como si en general fueran sólo ellas las víctimas inermes ante la misma.

    Básicamente debe tratarse de todos los millones de gentes a quienes con mucha razón puede describirse por su ‘PyMR’, ó Pobre y Mínima Renta, es decir aquellos Colectivos Públicos Menesterosos referidos hoy a una Ciudadanía Peor Mantenida [ó ‘CPM’] –¡en absoluto minoritaria!- de esta sociedad: personas minipensionistas mayores, currantes infraempleados por los mercados laborales o/y ‘mileuristas’ sin opción a mejorar por su precariedad, menores en excesiva pobreza…”

    (En http://www.nodo50.org/reformaenserio/articulos/oto%f1o%202008/ hay más que sigue= ‘Prioridad económica mayoritaria hoy: asegurar Rentas, básicas, ante la Crisis…’)

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