Rajoy, el cava catalán y el CGPJ

Según publican varios medios de información, Rajoy le propondrá a Zapatero un pacto para reformar el proyecto de Estatuto de Autonomía catalán. El anuncio, tras semanas de rechazo frontal, llega tarde: el PP debe abandonar su rígido mensaje y confiar más en los instrumentos del Estado de Derecho. Por otra parte, su inmovilismo en materia constitucional implica cerrar los ojos ante las pretensiones —legítimas a priori— de mayor autogobierno por parte de determinadas regiones españolas. Entre este inmovilismo y el modelo catalán o el vasco se podrían buscar fórmulas que, sin romper la solidaridad interregional, satisficieran aquellas demandas. Durante los ocho años de mandato popular, la agenda política de este partido nunca contempló la posibilidad de reformar el modelo de Estado pero no por silenciar el problema, desaparece éste. Comenzando por el Senado, pasando por la ley electoral y acabando por el Título VIII (Organización Territorial del Estado) de la Constitución se hace necesario un gran acuerdo entre el PP y el PSOE que permita renovar el pacto firmado durante la transición y, de paso, dedicar los esfuerzos a otros asuntos más prosaicos, pero no menos importantes, como la educación, la vivienda, el paro, …

Aunque ayer Mariano Rajoy brindó en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) por el cava catalán y criticó a quienes rechazan los productos catalanes, el PP debe asumir su parte de responsabilidad en este desaguisado. Una responsabilidad compartida con el PSOE: si al grito casi permanente de “viene el lobo” del PP le sumamos el revisionismo político de la Historia —”buenos y malos”, “rojo”, etc. — al que se ha lanzado el PSOE y las mutuas descalificaciones, no podemos esperar sino tempestades como la agresión verbal a Carrillo o el citado boicot por mencionar tan sólo dos ejemplos. Las “agresiones políticas” acaban transcendiendo a la sociedad lo que en este momento, además, permite a los nacionalistas presentarse como víctimas de la “opresión española”.
Por último, no quiero finalizar hoy sin comentar la noticia aparecida en el País bajo el título El Poder Judicial se salta su propia ley para forzar un informe del Estatuto catalán. Si bien es cierto que el CGPJ no tiene la obligación de emitir informes salvo en caso de anteproyectos de ley que afecten a determinadas materias, no lo es menos el hecho de que el Congreso y el Gobierno tienen la potestad para requerirlos cuando se trate de proposiciones de ley, como la del Estatuto catalán. Sin embargo, el PSOE prefirió consultar a expertos “amigos” dejando al margen un órgano consultivo del Estado cuya única función es precisamente la de informar. Un suspenso democrático para ambos —CGPJ y PSOE—.

27 comentarios


  1. “acohonaos” estan los productores de cava, por no hablar de los de champagne, Dom Perignon se ha desplomado en la bolsa después de la noticia. lo venderan en tetrabrick, supongo…

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  2. si en el super hay un producto catalán y otro extremeño, a mi no me parece mal elegir el extremeño, que falta le hace a Extremadura desarrollarse y mejorar y tiene poca industria y menos tendrá si no se adquieren sus productos.

    Lo flipante es que cuando no se compra catalán se arma la gorda

    ¿por qué?
    ¿es que “hay que” comprar catalán?

    ¿Y cuando no se compra extremeño entonces no importa?

    ¿es que Cataluña tienen “derecho” a que se le compre sus productos y Extremadura -Asturias, Murcia, …- no ?

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