Sahara, treinta años después

Colaboración: Moussa Garduño. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Universidad Nacional Autónoma de México.

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LA IMPORTANCIA DE LOS RECURSOS ENERGÉTICOS EN EL SAHARA OCCIDENTAL

(Parte I de III)

Introducción

El Sahara Occidental, hoy reconocido por setenta y seis países (entre ellos México) como República Árabe Saharaui Democrática (RASD), es un territorio que comprende una extensión territorial aproximada de 266.000 km2 que limita al norte con Marruecos, al noreste con Argelia, al este y al sur con Mauritania y al oeste con el Océano Atlántico.

Más de 30 años han pasado desde que Marruecos invadió este territorio con la complicidad de España, Francia y Estados Unidos mediante la muy conocida “marcha verde”, en la que, del 2 al 9 de noviembre de 1975, cerca de 350.000 personas cruzaron la frontera sur del Río Dráa para ocupar los territorios que comprenden los yacimientos más importantes de fosfato de la región, uno de los bancos pesqueros mas ricos del mundo y posiblemente una región con cantidades inimaginables de petróleo en el subsuelo.

El problema que enfrenta el Sahara Occidental en la actualidad, radica en sus aspiraciones a la autodeterminación y a la independencia de Marruecos, país que reclama la región desde que la potencia administradora, España, dejó en sus manos la administración (más no la soberanía) de este territorio para liberarse de responsabilidades coloniales y dedicarse a resolver problemas de política interna (ante la gravedad de la salud del entonces Presidente Francisco Franco), al tiempo que cumplía con los requisitos de su admisión a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) después de una larga etapa de aislamiento internacional [1].

La importancia del Sahara Occidental para el gobierno del rey Mohamed VI radica en el control de tales recursos naturales, estrategia que se vuelve indispensable para una economía frágil e incontrolable debido a la intensa migración hacia España, causada por la pobreza y la falta de empleo en el país (un fenómeno semejante al que ocurre en México desde hace muchos años) y al surgimiento de movimientos de Islam Político ante la falta de estabilidad política y la permanente distribución desigual de la riqueza económica, misma que se concentra en la clase gobernante denominada Majzén del reino alawita.

Este trabajo se concentrará en explicar la importancia de tales recursos naturales en la dinámica del conflicto para dilucidar su influencia en una posible solución al mismo en los próximos años. Se divide en tres apartados donde, en primer lugar, se presentan los actores involucrados y sus posturas en el conflicto; en una segunda parte se profundiza en los beneficios de los recursos naturales y la posición geoestratégica del Sahara Occidental para los actores, además de tratar el tema del mito petrolero saharaui como una posibilidad latente ante las recientes firmas de ocho empresas inglesas para hacer trabajos de exploración en el territorio con permisos del gobierno saharaui, hecho que contrasta con la misma estrategia seguida por Marruecos con la empresa estadounidense Kerr McGee; y por último se ofrece un ejercicio geoestratégico prospectivo acerca de lo que puede ocurrir en el conflicto con un pequeño análisis de coyuntura y la oferta de lagunas conclusiones.

Las posiciones geoestratégicas de los actores

Marruecos ha ocupado el territorio saharaui ilegalmente tras la emisión de una opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), solicitada por la Asamblea General de la ONU en octubre de 1975, donde se le niega la existencia de vínculo alguno de soberanía territorial sobre el Sahara Occidental [2]. Entre los objetivos de Rabat mediante la anexión de este territorio están la explotación económica de los recursos minerales y pesqueros, el perfilarse como la potencia regional del Magreb, así como consolidar una política nacionalista al interior de su monarquía, lo que le permite cohesionar a su población pobre y mal humorada por la situación económica, vinculando el tema del Sahara Occidental con su seguridad nacional.

El Frente Popular para la Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro (POLISARIO), es un movimiento armado que funge como el principal promotor de la independencia en contra de Marruecos, gobierno que a su vez, reconoce su papel de contraparte en el conflicto. Su demanda principal se basa en el respeto al derecho de autodeterminación saharaui mediante la aplicación de un plebiscito auspiciado por la ONU bajo los parámetros que establece el Derecho Internacional Público.

Sin embargo, el régimen marroquí y el Frente POLISARIO no son los únicos actores involucrados en el problema ya que, además de los intereses intramagrebíes, algunas potencias internacionales han intervenido en el asunto con base en la satisfacción de sus intereses estratégicos en esta parte del mundo.

Entre ellos se encuentra, en primer lugar, a Francia, antiguo colonizador de Marruecos y Argelia, que denomina a la región del MAGREB como una zona de alta influencia e importancia económica debido a su proximidad geográfica y sus intercambios comerciales principalmente en el sector pesquero, donde la sardina, el pulpo y los crustáceos en general son los preferidos entre los europeos. Consolidar ésta área de influencia, en términos de poder, es la prioridad francesa en el conflicto. Por tal motivo, Francia apoya la posición de Rabat teniendo a su vez en cuenta la posible existencia de petróleo en el Sahara Occidental, fenómeno que en consecuencia, otorgaría concesiones importantes de explotación de este recurso aumentando así sus fuentes de abastecimiento en hidrocarburos [3].

En segunda instancia se tiene a Estados Unidos y el seguimiento de su política anti terrorista a nivel global. Como en el caso de Francia, Estados Unidos tiene una relación muy estrecha con Marruecos en términos políticos y económicos; muestra de esto último, es la reciente firma de un Acuerdo de Libre Comercio entre los dos países en julio del año pasado. Estados Unidos quiere consolidar a Marruecos como un bastión más de la política de seguridad preventiva en el mundo árabe. Su buena relación económica es el comienzo de una búsqueda de un pacto político para que Rabat reprima movimientos de Islam político y pregone la lucha contra el terrorismo en su región. En consecuencia, la anexión del Sahara Occidental a la monarquía fortalecería sin duda la economía marroquí y en contraparte ayudaría a conseguir a Estados Unidos el logro de sus objetivos en contra del terrorismo internacional [4].

Por otro lado, España juega un papel complejo debido al perfil histórico que ha desempeñado como antigua metrópoli del Sahara Occidental (lo cuál le obliga a apoyar el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui de acuerdo con el Derecho Internacional) por una parte, y a la existencia de nexos muy cercanos con todos los actores involucrados en el conflicto por la otra [5]. La posición oficial de España, en consecuencia, ha traído algunas discrepancias con Marruecos, país con el que comparte un importante flujo comercial y migratorio. Al mismo tiempo, los intereses de Madrid se enfocan a mantener una buena relación política con Francia y con Estados Unidos, países que, como hemos señalado, apoyan indiscutiblemente la anexión del territorio. A su vez, España debe cuidar su relación económica con Argelia, país que apoya al Frente POLISARIO, debido a que éste es uno de los principales abastecedores de de gas y petróleo a Europa, esto mediante la operación de dos gasoductos que atraviesan Marruecos y el Mar Mediterráneo teniendo como destino a Madrid.

Lo anterior nos lleva a pensar automáticamente en Argelia, ya que, aun cuando está lejos de ser una potencia internacional, tiene una posición estratégica que influye de manera especial en nuestro análisis. Precisamente la búsqueda de una condición como potencia regional, en una competencia con Marruecos, ha llevado a Argelia a apoyar al Frente POLISARIO con el objetivo de facilitarle una salida al Océano Atlántico para llevar a cabo las exportaciones de grandes cantidades de hierro que produce con el fin de reducir sus costos de transporte para agilizar su economía [6]. Sin embargo, la importancia real de Argelia en el conflicto es que se constituye como el principal productor de hidrocarburos en la región, como ya mencionamos, fungiendo como una de las principales fuentes de abastecimiento para la Unión Europea dada su proximidad geográfica. Así entonces, la importancia de Argelia para las potencias internacionales es tan vital como lo es la política con Marruecos.

Por último, Mauritania es un actor que ha perdido trascendencia en el conflicto tras sufrir una crisis económica y política a raíz de un golpe de Estado en este año. Su renuncia a la parte sur del territorio saharaui que compartía con Marruecos, así como la firma de un Acuerdo de Paz con el Frente POLISARIO desde 1979, hizo de este antiguo colonizador un actor sin relevancia [7] hasta que se encontraron yacimientos petroleros en su subsuelo a mediados del año 2001, hecho que indica que en la costa Atlántica del Sahara Occidental, la existencia de petróleo podría ser inminente y de una cantidad y calidad comparable a la del Golfo de México [8].

Todos estos actores obligan a conjuntar percepciones y explicar el conflicto como un “juego estratégico”, donde cada Estado busca sacar la mayor ventaja posible del problema para extender sus intereses en esta parte del mundo siendo el pueblo saharaui el más vulnerable del juego y en un sentido realista, el jugador más interesado pero el más débil dadas sus condiciones sociales y políticas en las que se encuentra.

La creación de intereses diversos entre los estados involucrados en el conflicto no ha ayudado a resolver el problema y por el contrario, lo ha vuelto más complejo; el apoyo de las potencias internacionales a la posición de Marruecos contrapone las exigencias de autodeterminación del pueblo saharaui, basadas en el Derecho Internacional y en las resoluciones de la ONU desde 1969 hasta la fecha, como única vía legal para darle una solución al conflicto. Parece ser que los actores con más peso político (Francia y Estados Unidos) apuestan por el alargamiento del problema con el objetivo de provocar un desgaste político de las otras partes (España y Argelia) dejando que Marruecos vaya ganando poderío sobre los territorios conquistados y explotando sus riquezas, mientras que el Frente POLISARIO y el pueblo saharaui sufren las consecuencias de esta lucha geoestratégica en el Magreb.

Por Moussa Garduña.

NOTAS:

[1] La herencia colonial de España no solo fue para Marruecos sino también para Mauritania mediante los Acuerdos tripartitos, o Acuerdos Secretos de Madrid, entre estos tres estados en 1975, donde la parte norte quedaría bajo administración marroquí y la parte sur en manos de Mauritania; sien embargo, este último abandonó su “parte” del Sahara al no poder costear el gasto tremendo de la ocupación militar 1979. La ilegalidad de este Tratado radica en la violación a la Convención de Viena sobre los Tratados pues en la misma que prohíben los acuerdos secretos, y en la no publicación de su contenido en el BOE dentro del Estado Español.

[2] La Haya, International Court of Justice., Western Sahara, Netherlands, 1975, 168 pp.

[3] Hodges, Tony., Western Sahara: the roots of a desert war, Lawrence Hill, Westport Conn, 1983, pp- 349 -367

[4] Cabe señalar, que otro objetivo primordial de Estados Unidos en la región también es la posible existencia de petróleo. La política norteamericana en el conflicto es muy semejante a la de Francia en la región. Véase Rufino, Machín y Olga, M., La injerencia de Estados Unidos en el Sahara Occidental, Centro de Estudios de África y Medio Oriente, La Habana, 1985, p. 45

[5] De Piniés, Rubio, Jaime., La descolonización española en las Naciones Unidas: Guínea Ecuatorial (Fernando Poo y Río Muni), Ifni, Sáhara Occidental, Gibraltar y las Naciones Unidas, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2001, p. 841

[6] Guijarro, Fernando., La distancia de cuatro dedos. En la guerra del Sáhara con el Polisario, Flor del Viento Ediciones, Barcelona, 1997, p. 24

[7] Le Monde Diplomatique, Edición Española, Geopolítica del Caos, Editorial Temas de Debate, Barcelona, 1997, pp. 120 – 127

[8] Carrión, María., El petróleo, la clave del conflicto, en El País, 21 de junio de 2005.

10 comentarios


  1. Es la primera noticia que tengo de que el gobierno español fue cómplice (y no víctima)de la marcha verde. De hecho, no estoy en aboluto de acuerdo. La ocupación por Marruecos de los territorios que se traen a colación estuvo a punto de desencadenar una guerra hispano-marroquí dado que el monarca Alauíta forzó la situación hasta el límite aprovechando la enfermedad del impopular dictador español ya próximo a la muerte. Obligados por las circunstancias a aceptar una política de hechos consumados en un territorio que Marruecos considera suyo a todas luces, creo que es más justo hablar de complicidad francesa e incluso norteamericana y de una profunda incapacidad española para controlar la situación sin desencadenar un conflicto armado que, por lo demás, hubiera sido inevitable si el gobierno español de la época se hubiera mantenido firme en sus planteamientos.
    Suyo.

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  2. Donde hay petroleo está USA, sin duda, y está solamente para tomarlo ¿qué no es suyo? eso no importa…

    Un excelente texto, Miguel.

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  3. Al Fino estilsta enmascarado, le diré que aunque es una visión no muy canónica de los hechos de un señor mejicano, que se ha documentado bien, es posible que en sus subconsciente retenga parte de la mitología anticolonialista (y antiespañola) tan apreciada en ciertos círculos de Mejico, sentimiento que nació, precisamente, en la Universidad Nacional Autónoma de Mejico, única institución académica del mundo que durante, al menos, dos años, no concedió ningún título académico por estar en huelga permanente. Lllegó a haber toda una saga de chistes en Mejico sobre los licenciados de esta universidad.
    A pesar de esta posible interpretación, es cierto que el gobierno de España en aquella época, no jugó bien sus cartas y al final triunfó la tesis de los que optaban por la entrega a Marruecos. El llamado Tratado de Madrid es nulo no sólo por lo que dice el autor, si no, y sobre todo, porque se opone a todo el corpus legislativo previo (incluyendo dictámenes jurídicos y resoluciones de la asamblea u del Consejo de Seguridad de la ONU). En una palabra, España se quitó por la via rápida un problema mediante una solución ilegal. Por ello estoy totalmente de acuerdo en lo de la “incapacidad española”. Quizás dadas las circunstancias fue la única opción de evitar una guerra.

    A Magda le digo que efectivamente EEUU está donde hay petróleo, pero le animo a que sea crítica y analice la realidad COMPLETA.

    Por ejemplo, China es el pais que más ha desarrollado su “imperio” petrolífero en los últimos 3 años, si bien lo ha hecho de una forma más sutil. Africa es su finca y si bien no “crea guerras”, se aprovecha de las existentes o las alimenta desde la sombra. Sudán es un ejemplo, pero también el Delta del Niger o Angola. En otros sitios se dedican a construir carreteras y hospitales como en R.D. Congo (ex-Zaire) Nigeria, etc., pero siempre apoyandose en situaciones críticas de los paises productores.

    Por otra parte, Francia, por ejemplo, la semana pasada bombardeó con sus Mirage F1 a unos rebeldes chadianos (apoyados por Sudán) porque se acercaban a los pozos petrolíferos de TotalFina-Elf. Pero claro esto no sale en la prensa en España (ni en Francia), pero si busca prensa especializada o local encontrará la noticia.

    Pero esto no es nuevo. Francia ya bombardeó a las fuerzas de Costa de Marfil hace un año (sin que, extrañamente, nadie se manifestara por las calles de España gritando “No a la guerra”)

    Siguiendo con las injerencias francesas y más en relación con el tema, en 1979, cuando Mauritania renunció a su parte del Sahara no fue, como dice el autor del artículo, por motivos económicos sino por dos motivos muy diferentes:

    1- Marruecos había invadido militarmente el trozo mauritano del Sahara y parte del territorio soberano mauritano llegando a tener unidades en el propio Nuakchot (seguro que no se escribe así) amenazando la soberanía e independencia de este pequeño y pobre pais del que no reconocía en ese momento su existencia. De hecho, en el tratado de Madrid, Marruecos impuso su tesis y los firmantes de este tratado son España, Marruecos y “la entidad mauritana”. Sin conceder naturaleza jurídica a un pais independiente desde 1960 cuyo territorio reclama Marruecos como parte de su “territorio histórico”.

    2- El segundo motivo fue la ofensiva militar del POLISARIO que barrió al ejercito mauritano y llegó hasta la cuidad mauritana de Noadhibou, al sur de la frontera del Sahara. Aquí es donde intervinieron los franceses, bombardeando con sus aviones Jaguar a las fuerzas del POLISARIO, favoreciendo de esta forma a Marruecos que se quitó de encima de golpe a Mauritania y a los saharauis.

    En definitiva, los EEUU buscan petróleo, si. Pero no son los únicos que emplean malas artes para conseguirlo, la diferencia es que en Europa, determinadas noticias “venden” y otras se ocultan, pero la realidad es muy distinta, o solo parcialemnte igual, a como nos la dibujan.

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  4. Me van a permitir que les ponga un artículo de mi cosecha.

    EL SAHARA Y LAS ODIOSAS COMPARACIONES

    Luis M. Viqueira – 18 de octubre de 2003

    El 16 de octubre de 1975 se recibió en el Palacio Real de Rabat el documento que reflejaba las conclusiones del Tribunal Internacional de Justicia sobre el Sahara español, una pesada losa de amargura cayó sobre Hassan II que veía frustradas sus esperanzas de llevar a cabo su proyecto del “Gran Marruecos”. No obstante, al final del documento un párrafo señalaba que había existido una cierta relación de vasallaje de tipo religioso entre alguna de las tribus del Sahara y el Sultán de Marruecos. Se consideró suficiente como para montar una historia paralela que diera credibilidad internacional y justificara jurídicamente las pretensiones anexionistas de Marruecos sobre la provincia del Sahara sobre la que España ya había manifestado ante la ONU su voluntad de descolonizar(1).

    Esto sucedía en 1975. Poco tiempo antes, el Frente Polisario(2), mal aconsejado por Argelia y, seguramente, por algún consejero soviético(3)decidió plantar cara militarmente a España. No sé si algún dirigente saharaui ha reconocido alguna vez este error públicamente, pero seguro que recordando lo andado y sufrido se habrán arrepentido más de una vez.

    España no pasaba por su mejor momento. Un cambio de régimen, cuyo desenlace se ignoraba, se solapaba con una crisis en África. Las recientes presiones internacionales contra España por el llamado “Proceso de Burgos” y las condenas a muerte que de el se derivaron(4), hicieron que se debilitara nuestra posición en el Mundo. El ejemplo de Portugal con una cruel guerra colonial en Angola, Mozambique y Guinea Bissau e inmerso también en un proceso de cambio político nos daba un ejemplo a no seguir. Las posibilidades eran pocas y complicadas. La capacidad de maniobra casi nula ante las presiones en la sombra de los EEUU y sobre todo de Francia.

    Seguramente se podrían haber jugado mejor las pocas cartas que se tenían, pero eso es ya parte de la Historia. Una Historia que aún no ha terminado para el pueblo saharaui ante cuyo sufrimiento España no puede permanecer impasible. Por ello desde que en febrero de 1976 el último Caballero Legionario abandonó el Sahara por el puerto de Sidi Buya en El Aaiún, la postura de España ha sido siempre la misma: respeto a la voluntad de “las partes”(5) dentro de un proceso dirigido por la ONU.

    El proceso continua. Tras el alto el fuego de 1991 se firma el Acuerdo de Houston de 1997, todos los intentos han fracasado y el mediador, Sr. Baker(6), ha propuesto formalmente ya tres planes que han sido torpedeados sistemáticamente, aunque por diversos motivos, por Marruecos. El proceso continua y no se ve la salida del túnel, sobre todo desde que el Polisario admitiera, contra todo pronóstico y en una hábil jugada diplomática, el último “Plan Baker”, descubriendo el Juego marroquí, que tuvo que oponerse a el.

    El proceso es suficientemente conocido(7) y su explicación no es el objeto de esta reflexión en alto. Por el contrario se pretende hacer una comparación entre este proceso y otros dos que se llevan de forma casi paralela en el mundo.

    Algunos ensayistas, políticos(8) y eso que llaman “creadores de opinión”, sobre todo a raíz de la crisis del islote Perejil en Julio de 2002, han criticado la posición de España con respecto al Sahara y han recomendado que se flexibilice las posición de España manifestando que tras 25 años de ocupación efectiva de Marruecos “ya no es posible” la independencia del Sahara Occidental.

    Frente a estas manifestaciones se pueden proponer casos en los que el tiempo transcurrido desde la ocupación ilegal de un territorio no es, en absoluto, una razón de peso para “flexibilizar posturas”. El de Gibraltar es el caso más cercano y doloroso para los españoles, pero debido al apasionamiento que iba a fluir de mi pluma, he preferido buscar otros procesos similares en el tiempo y en sus posibles soluciones(9). Se proponen dos casos, que coinciden casi exactamente en el tiempo. La ocupación de Timor Este por fuerzas de Indonesia en 1975 y la ocupación turca de Chipre en 1974.

    El caso de Timor Este, uno de los últimos países en convertirse miembro de la ONU tras su independencia en 2000 bajo el nombre de Timor Lorosae(10) es muy similar al saharaui. Una potencia como Indonesia invade una colonia portuguesa que se abandona por problemas internos en la metrópoli y tras 25 años de ocupación, una guerra larvada y mucho sufrimiento se consiguió la independencia mediante un referéndum cuyo resultado provocó una ola de violencia terrible contra la minoría católica de la isla. La diplomacia portuguesa puede sentirse orgullosa de su papel y he podido comprobar como en muchas calles de ciudades y pueblos de Portugal ondeaba orgullosa la bandera negra, roja y amarilla de ese pequeño país católico que ha conseguido su independencia a costa de mucho sufrimiento y tras una encomiable y callada labor de la diplomacia de nuestro querido vecino lusitano. Nos ofrecen una hermosa lección de dignidad y buen hacer.

    El otro caso es el de Chipre cuya parte norte fue ocupada por las fuerzas armadas turcas en 1973 ante la amenaza de la llamada “enosis”, es decir la anexión de Chipre a Grecia mediante la decidida acción de los nacionalistas panhelénicos de la isla. Tras un grave riesgo de guerra entre dos vecinos y aliados de la OTAN se formó la “República turca de Chipre del Norte” tan sólo reconocida por Turquía que todavía perdura pero que se ha convertido en parte fundamental de las negociaciones de ingreso de Chipre a la Unión Europea y moneda de cambio necesaria y quizás no suficiente para el acceso de Turquía a la UE. En las negociaciones se empieza a hablar muy en serio de que los “colonos” turcos llegados de Anatolia, deben marcharse y devolver sus propiedades a sus legítimos dueños. Los colonos son cerca de 100.000 personas muchos nacidos en Chipre de padres que llegaron a la isla en 1974.

    Independientemente del cariz que tomen las negociaciones sobre el Sahara y de su resultado, existen antecedentes más que suficientes y documentados como para no descartar por razones de tiempo cualquier solución incluida la constitución formal de la RASD, que sería un país africano y musulmán que hablaría en español …

    NOTAS

    (1) El 20 de agosto de 1974 el embajador Piniés anunció oficialmente en la ONU la voluntad de España de organizar un referéndum de autodeterminación. La experiencia del proceso de independencia de Guinea Ecuatorial en 1968 daba suficiente solvencia internacional a España.

    (2) Frente popular para la liberación de Saguia el Hamra y Rio de Oro. Grupo independentista saharaui

    (3) Recordemos que en aquella época Argelia era virtualmente un satélite africano de la URSS.

    (4) Es muy curioso ver como, por ejemplo, el Reino Unido presenta una queja formal y llama a consultas a su Embajador en Madrid, cuando poco antes, en 1971, las fuerzas armadas británicas habían matado a 13 personas en la disolución de una manifestación pacífica de católicos en el Ulster. Los criterios empleados no son siempre los mismos, aunque los hechos sean totalmente diferentes desde el punto de vista moral, dicho esto desde una frontal oposición a la pena de muerte. El relativismo moral también existe entre los Estados.

    (5) Las partes según el Acuerdo de Madrid de 14 de noviembre de 1975, 6 días antes de la muerte de Franco, eran Marruecos, Mauritania y España. Las cosas han cambiado. Una larga guerra y un largo y complejo proceso de descolonización han hecho que las partes sean el Reino de Marruecos y el Frente Polisario, no la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) aunque fuera reconocida por más de 80 países.

    (6) Mr. James Baker, que fue Secretario de Estado de los EEUU es el representante del Secretario General de la ONU para el Sahara.

    (7) El profesor Carlos Ruiz Miguel de la Universidad de Santiago ha realizado unos originales y muy documentados trabajos sobre el tratamiento jurídico de la descolonización del Sahara y sobre ellos me ha apoyado en alguna parte de este trabajo.

    (8) Incluyendo una declaraciones a la prensa del Sr. Zapatero líder del partido de la oposición.

    (9) Sé que corro el riesgo de que algún escrupuloso jurista internacionalista señale diferencias de matiz que eche por tierra mi tesis, no obstante esta reflexión esta hecha desde el sentido común que algunas veces tropieza con la legislación y la interpretación de los tratados.

    (10) Timor Lorosae quiere decir “Timor del Sol Naciente”, con esa poesía de la que sólo son capaces los orientales.

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  5. Esclarecedores tanto el comentario como el artículo que aporta Viqueira. Sin duda, la visión mexicana es (seguro que sin esa intención, sino por razones de lejanía geográfica del conflicto y no sé si tanto por esa subconsciente mitología anticolonialista a la que alude Viqueira) algo tendenciosa, pero interesante por sacar a la palestra una cuestión muy debatida en su momento, “resucitada” cuando ha convenido y siempre tergiversada por los grandes medios de comunicación, generalmente sometidos a eso que se conoce eufemísticamente como “intereses más altos”. Comparto con Viqueira la implicación francesa y los errores que cometió, sobre todo al principio, el Frente POLISARIO. Los saharauis son las grandes víctimas de tantos errores y tantos intereses internacionales y, efectivamente, España no estuvo en condiciones de afrontar el problema en su momento. Pero conviene no olvidar la prepotencia de un régimen nada democrático como el marroquí, que también ejerce un claro imperialismo (y el caso de Mauritania, casi nunca sacado a colación, lo corrobora). El papel que ejercen ahora mismo las autoridades marroquíes con respecto a la oleada de emigrantes hacia las costas españolas y su comportamiento con los “repatriados” ponen de manifiesto una actitud muy “sibilina” (por emplear un término suave) por parte de los obedientes “mandados” del monarca alauita.

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  6. Albert, gracias por escribir México con X, como es :)

    Luis M. Viqueira, la realidad la he analizado muchas, muchas, mychas veces, y USA está adonde hay petroleo (u otra riqueza semejante, por supuesto).

    Saludos.

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  7. Magda, no dudo que haya analizado la realidad muchas veces, quizás no me expresé bien y he dado otra impresión sobre lo que quería decir.

    A lo que me refiero es que, en el caso del Sahara, el comportamiento internacionalmente reprobrable e injusto con los saharauis y tomando el petroleo como fin no es de los EEUU, que apenas han intervenido en este conflicto más que por omisión y en la sombra, el que se ha saltado todas las normas del derecho internacional sin que, por cierto, nadie haya protestado por ello ha sido y sigue siendo Francia. Solo eso. Nada más y nada menos que eso.

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  8. Muchas gracias, Luis, por su explicación. Tiene razón, hablábamos de cosas diferentes.

    Muchos saludos.

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  9. VIVA EL SAHARA INDEPENDIENTE, GOBIERNO ESPAÑOL TRAIDOR CON UN PUEBLO ARABE HISPANO

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  10. Realmente resulta increible que sea el único pais que no ha podidi alcanzar su independencia, otros casi inviables lo han logrado, aqui en argentina hay desconocimiento casi total pero, como pais que comparte la lengua seria muy importante apoyarlo para su total independencia, e integrarlo a nuestra comunidad de naiones.

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