Un conflicto olvidado

Entre otros muchos conflictos despreciados por los medios de comunicación, el del Sahara Occidental ocupa un lugar destacado. Resulta aún más incomprensible si pensamos en la responsabilidad contraída por nuestro país en aquella región como antiguo ocupante, o tal vez sea por ello el que casi nadie se acuerde. Los reiterados incumplimientos de Marruecos tan apenas han llamado la atención en las instancias internacionales, menos aún en España.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme nos recuerda algunos de los aspectos más importantes del inacabado proceso de descolonización en su artículo “Sahara Occidental”. Publicado originalmente el pasado 10 de agosto, en el diario Alerta de Cantabria, su autor ha tenido la amabilidad de remitirmelo para su publicación en esta bitácora.

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Sáhara Occidental

Por Luis Portillo Pasqual del Riquelme, doctor en Ciencias Económicas, ex profesor de Estructura e Instituciones Económicas en la Universidad Autónoma de Madrid, ex jefe de Redacción del Boletín Económico de ICE y ex responsable de Estudios Económicos e Investigación en Información Comercial Española. Revista de Economía. Autor de ¿Alimentos para la Paz? La “ayuda” de Estados Unidos (IEPALA, Madrid, 1987).

El mismo día en que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptaba su –hasta ahora- última resolución sobre el Sáhara Occidental (30 de abril de 2007) el diario EL PAÍS publicaba, en sus páginas de Opinión, un artículo de Bernabé López García titulado “Aplazar la utopía, defender la dignidad”, que, en esencia, justificaba la posición del Gobierno marroquí sobre el futuro del Sáhara Occidental. Argumentaba el autor que la oferta marroquí constituye hoy una oportunidad histórica única para que el Pueblo Saharaui se integre en Marruecos, en una región de autonomía limitada, equiparando las concesiones que el Partido Comunista de España (PCE) hubo de hacer al inicio de la transición de España a la democracia, a las que -en su opinión- debería hacer ahora el Frente Polisario, abandonando así su derecho a la independencia (por utópica), lo que permitiría a los saharauis acabar con la diáspora, el exilio, el sufrimiento y vivir con dignidad.

En mi opinión, este planteamiento, además de ser un mero exponente de las tesis marroquíes, elude cuestiones fundamentales y contiene argumentos que no se ajustan a la realidad, como señalo a continuación.

1. Es una falacia comparar la situación de España y del PCE, al inicio de la transición española, con la del Frente Polisario y la de un Marruecos invasor que ha pretendido anexionarse de facto un territorio sobre el que no ostenta ningún título de soberanía (Tribunal Internacional de Justicia: “Caso relativo al Sáhara Occidental. Opinión consultiva de 16 de octubre de 1975”, http://www.icj-cij.org/). Entre otras diferencias relevantes (un Frente de Liberación Nacional es bastante más que un partido), el PCE pertenecía a una misma nación, mientras que Marruecos invadió y ocupó, ilegal e ilegítimamente, un territorio ajeno. Son dos situaciones que nada tienen que ver y cuya comparación, por tanto, no se sostiene.

2. La credibilidad de los gobernantes marroquíes en el contencioso del Sáhara es nula. El Ejército marroquí bombardeó con napalm y fósforo blanco a los saharauis, obligando a la mayor parte de la población superviviente al genocidio -todavía hoy impune- al éxodo y al refugio forzoso en el desierto argelino (Carlos Jiménez Villarejo, “Genocidio en el Sáhara”, El Periódico de Catalunya, 2/4/2007; Tomás Bárbulo, “La historia prohibida del Sáhara Español”, Destino, Barcelona, 2002). En la todavía entonces provincia española, Marruecos impuso una segunda colonización –¡en el último tercio del siglo XX!-, abortando con ello el proceso descolonizador español, requerido por la ONU. Marruecos ha desafiado la legalidad internacional y ha obstruido sistemáticamente la solución internacionalmente reconocida para estos procesos (el referéndum de autodeterminación); y después de una guerra de 16 años contra el pueblo saharaui y de haber desbaratado todos los planes propuestos por Naciones Unidas, hace ahora la oferta unilateral, al Frente Polisario –representante legítimo del pueblo saharaui-, de negociar una autonomía limitada sobre la base, innegociable, de la marroquinidad del territorio saharaui, sin cabida, por supuesto, para la autodeterminación ni, en su caso, la independencia (cuyas ventajas y beneficios han sido objeto de serios estudios, como el del catedrático de Derecho Constitucional Carlos Ruiz Miguel, “Sáhara Occidental: Independencia, paz y seguridad”, Cuadernos de Pensamiento Político nº 12, 2006, web.usc.es/~ruizmi/).

3. Después de tanto tiempo (32 años), de tantos compromisos incumplidos, de tantas zancadillas al proceso descolonizador, Marruecos sigue apostando por su política de hechos consumados: lo que se negociaría entre las Partes sería, como máximo, algunas condiciones de la pretendida autonomía y del proceso correspondiente; el pueblo saharaui tendría que aceptar y padecer, de entrada, la sumisión y la anexión a Marruecos. ¿Es esto lo que Bernabé López llama “defender la dignidad”? ¿No está establecido en la Carta de las Naciones Unidas que la solución a los problemas de descolonización es el referéndum de autodeterminación con todas las opciones abiertas? (www.un.org/spanish/). ¿Qué haríamos los españoles en un supuesto similar, es decir, si “ellos” (los saharauis) fuesen los españoles y “nosotros” (los españoles) fuéramos los saharauis y estuviéramos en su situación? ¿Qué hicimos cuando nos invadieron las tropas napoleónicas? ¿Renunciamos acaso a nuestra independencia? ¿Dejamos pisotear nuestra dignidad? No; el pueblo español se levantó, combatió y expulsó al invasor, con las consecuencias inmortalizadas por Francisco de Goya en Los fusilamientos del tres de mayo. Hoy, algunos de aquellos patriotas son honrados como héroes en el cementerio de La Florida, en Madrid.

4. Precisamente porque Marruecos negó a los saharauis –primero, con la invasión y la ocupación y, después, con la trasgresión sistemática de la legalidad internacional- la realización de lo que ahora se pretende calificar de utopía, el pueblo saharaui no tuvo otra salida -para defender su dignidad y su supervivencia como tal pueblo- que proclamarse República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en el exilio, reconocida ya por más de ochenta países. Y, desde la declaración de cese el fuego en 1991, auspiciado por la ONU, la RASD ha optado por la vía pacífica para proporcionar a su pueblo un futuro legítimo y digno, que pasa necesariamente por el inalienable derecho a la autodeterminación.

5. No “hay encima de la mesa dos proyectos coherentes que reconocen el derecho al autogobierno del pueblo saharaui”. El documento presentado, en el pasado mes de abril, por el Frente Polisario al Secretario General de la ONU, para su debate en el Consejo de Seguridad, lleva por título “Propuesta del Frente Polisario para una solución política mutuamente aceptable que asegure la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental“. En cambio, el título del presentado por Marruecos es otro bien diferente: “Iniciativa de autonomía para la región del Sáhara“. Sobran comentarios. La propuesta del Frente Polisario afirma y defiende la legalidad internacional avalada por las resoluciones de Naciones Unidas, mientras que el proyecto de Marruecos la niega o, cuando menos, la mutila considerablemente. Ya en abril de 2006, en su Informe al Consejo de Seguridad, el Secretario General de la ONU decía textualmente (S/2006/249, punto 37): “En las consultas bilaterales que mi Enviado Especial mantuvo […], el Frente Polisario reiteró que en ningún caso negociaría ningún tipo de autonomía bajo la soberanía de Marruecos. Mi Enviado Especial aclaró que […] había hablado de negociaciones sin condiciones previas con miras a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que permitiera la libre determinación de la población del Sáhara Occidental. El Consejo de Seguridad no podía invitar a las partes a negociar sobre una autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía de Marruecos, ya que ello implicaría el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, cosa que estaba fuera de cualquier consideración, dado que ningún Estado Miembro de las Naciones Unidas había reconocido dicha soberanía”. Y en la -hasta ahora- última Resolución del Consejo de Seguridad, de 30 de abril pasado (S/RES/1754), nuevamente se “exhorta a las partes a que entablen negociaciones de buena fe sin condiciones previas […], con miras a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que conduzca a la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental”.

6. La legalidad internacional es –con todas sus deficiencias- el conjunto de normas que los humanos nos hemos dado como marco de convivencia, para vivir en paz y resolver los conflictos por vía pacífica. Pero es preciso respetarla y aplicarla. Marruecos no la respeta (conforme a lo dispuesto en el Capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas) y la comunidad internacional no presiona suficientemente para aplicarla (conforme al Capítulo VII). Como señala Bernabé López, “la legalidad internacional es un marco para asegurar el respeto de los derechos de los pueblos”. Pero, ¿es que acaso se respetan los legítimos derechos del pueblo saharaui? Y por contra, ¿acaso han violado los saharauis los derechos del pueblo marroquí? Si la RASD hubiera invadido y ocupado Marruecos, ¿cómo habría reaccionado la comunidad internacional? El caso de Kuwait –también el de Timor Oriental- está bien cercano en el tiempo. Sobran especulaciones al respecto.

7. Si Marruecos ha obstruido sistemáticamente un referéndum transparente y justo es porque sus gobernantes temen perderlo. Niegan así, de antemano, suprimiéndola de la realidad, la pretendida utopía (la legalidad internacional y, en su caso, la independencia) de que habla Bernabé López, al tiempo que mantienen al pueblo saharaui en la más indigna de las condiciones de vida, el destierro y la miseria (www.umdraiga.com). Esperan así ganar tiempo, agotar y desmoralizar a los saharauis, alienar la memoria histórica de las jóvenes generaciones, vencer por extenuación a todo un pueblo, con la vana esperanza de que, finalmente, sucumbirán y aceptarán lo que les echen, hundidos en las contradicciones que los obstáculos torticeros generan.

8. Marruecos no ha estado durante más de 30 años practicando la política del avestruz, como sostiene nuestro autor, sino la política de tierra quemada, de los hechos consumados, ya desde la tristemente célebre Marcha Verde (de población civil enardecida y manipulada, por un lado, y de tanques, aviones y tropas, por otro), urdida bajo el asesoramiento estratégico de Henry Kissinger. Y España y la comunidad internacional han dejado hacer, mirando para otro lado, absortas en otros negocios más rentables y con una visión miope, de corto plazo, que dura ya demasiado y que ha devenido insoportable.

9. El derecho de autodeterminación no presupone, obligatoria y necesariamente, la independencia. Como recoge explícita y textualmente el punto 8 de la Propuesta saharaui, “El Frente Polisario se compromete también a aceptar los resultados del referéndum, sean cuales fuesen, y a negociar ya con el Reino de Marruecos, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, las garantías que está dispuesto a otorgar a la población marroquí residente en el Sáhara Occidental durante 10 años, así como al Reino de Marruecos en aspectos políticos, económicos y de seguridad, en caso de que el referéndum de autodeterminación culmine con la independencia”.

10. Si ahora, en estos momentos, soplan nuevos vientos, es porque a la élite gobernante en Marruecos se le han ido agotando sus cartas, porque el pueblo saharaui ha sabido resistir dignamente, una y otra vez, manteniendo su firme compromiso con la legalidad internacional (que no utopía), tejiendo una densa red de solidaridad entre todos los pueblos y llevando su causa a todos los rincones del mundo. Y porque la sociedad civil –que no siempre los gobernantes- reclama, cada vez más, el respeto y la aplicación de la legalidad internacional.

7 comentarios


  1. LA PROPUESTA DEL FRENTE POLISARIO PARA UNA SOLUCIÓN POLÍTICA Y MUTUAMENTE ACEPTABLE QUE PROPORCIONE LA AUTODETERMINACIÓN PARA EL PUEBLO DEL SAHARA OCCIDENTAL está disponible (entre otras páginas web y/o a través de los “buscadores” de Internet), en la dirección:

    http://www.umdraiga.com/noticias/propuestaFPabril07.htm

    http://www.umdraiga.com/
    http://www.saharalibre.es/
    http://www.saharaindependiente.org/
    http://www.cantabriaporelsahara.com/

    Lo que dijo FELIPE GONZÁLEZ en su visita a los Campamentos de TINDUF el 14 de noviembre de 1976, puede verse y oirse en la dirección de la TV-RASD:

    http://www.rasd-tv.com/

    POR SI A ALGUIEN LE QUEDAN DUDAS…

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  2. Lo que resulta evidente, es que el cambio de postura de una buena parte de la izquierda española con respecto al tema del Sahara Occidental tiene que ver sobre todo con criterios de oportunidad geopolítica, lo que permite pensar que las posiciones de décadas anteriores podrían perfectamente haber respondido al mismo estímulo. Esto invalidaría ambas tesis, pero igualmente validaría las dos. Según lo cínico que sea el observador.
    Es preciso admitir, sin embargo, que esa apuesta de tipo pragmático que de unos años para acá se viene haciendo, no deja de tener algo de claudicación toda vez que se ha comprobado muy bien comprobado que no es buen asunto meter el dedo en el ojo al vecino del sur.
    Un vecino digamos que de trato difícil; que puede jorobarnos bastante a poco que se lo proponga vía tratados de pesca y concesión de licencias correspondientes, control de flujos migratorios, reclamaciones territorales, convenios de importación hortofrutícola, etc, por no hablar de la implicación de los sectores más nacionalistas del ejército y los servicios secretos marroquíes que más de uno ha entrevisto en el 11-M y que (no sé si correcta o incorrectamente) ha interpretado como la respuesta Alauíta al episodio: “Islote Perejil”.
    Por lo demás, conviene no olvidar que el régimen marroquí puede sacar pecho porque es aliado preferente (y único) de los Nortamericanos en el norte musulmán de Africa, porque cada vez que nos da una patada en el culo cuenta con el aplauso de Francia (esa europeísta convencida) que se disputa sus favores y le vende armamento a tutiplén (la mayor parte de los aparatos de la fuerza aérea marroquí y de la marina de guerra es de fabricación francesa) y porque después de todo Mohamed VI mantiene bajo control al islamismo radical, cosa por la que cabe estarle agradecido, mal que nos pese. Sobre todo si tenemos en cuenta los informes de Amnistía internacional sobre Marruecos.
    Y ya sé que resulta dificil creer que un país que ocupa el puesto 54 en el ranking de PIB (46 puestos por debajo de nosotros) o cuya renta per cápita es seis veces menor que la nuestra, pueda hacernos la puñeta con tan notable destreza, pero así están las cosas o así las veo yo; y que levante la mano el que no crea que al fondo de eso que llamamos sensatez, de cualquier actitud sensata, no hay algo de claudicación y de aceptación resignada de los hechos.
    Quizás una reflexión de este tipo sería exigible a los políticos que han protagonizado tal giro. Además, dicho sea de paso, creo que la ciudadanía agradecería la sinceridad, hastiada como está de tanta demogogia y tanto gesto para la galería.
    Por lo que respecta al diario “El País”, entiendo que se limita a difundir las tesis oficiales en vigor.
    Un saludo.

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  3. Lo que usted, Fino Estilista Enmascarado, dice no justifica nada. Nada. Puede servir para “explicar” una actitud ignominiosa y cobarde, cual es la de abandonar al Pueblo Saharaui a su suerte, la de dejarlo en las manos ensangrentadas de un Gobierno invasor y genocida; la de consentir la impunidad de actos criminales, bárbaros e inhumanos ante las mismísimas narices de la comunidad internacional; la de no exigir a las propias Naciones Unidas (NN UU) la aplicación y el respeto de la legalidad internacional vigente…

    Pero si bien lo que usted dice puede servir para “explicar” todo eso y mucho más, no sirve, sin embargo, para justificar nada. Nada de lo que se ha hecho contra el pueblo saharaui puede tener justificación. El legítimo derecho de los pueblos colonizados a su autodeterminación es (debiera ser) inviolable. Y eso es lo que nos proponemos conseguir: que no sigan impunes, en pleno siglo XXI, los crímenes infames de un Gobierno expansionista a cualquier precio; que se respeten los legítimos derechos de un Pueblo invadido, ocupado y expulsado de su territorio; que actúe firmemente la comunidad internacional.

    Nuestros problemas (de los españoles, franceses o estadounidenses) deberemos resolverlos como mejor sepamos y podamos; pero no, señor mío, a costa del Pueblo Saharaui o de cualquier otro Pueblo.

    Lo que usted dice se enmarca perfectamente en la ideología dominante hoy, que es la misma que aplica el Gobierno de EE UU allí donde le place, porque siempre antepone sus derechos y “su seguridad” a los derechos y la seguridad de los demás, como también acaba de dejar patente el Sr. Sarkozy en su visita a Marruecos: “¡Ha vendido 3.000 millones de euros!”. ¿A costa de quién?

    Sus dudas y planteamientos, Sr. Enmascarado, están perfectamente expuestos y analizados en el artículo del Catedrático de Derecho Constitucional Ruiz Miguel que cito en mi trabajo. Tómese la molestia de leerlo y estudiarlo detenidamente, que para eso lo he citado.

    Por lo demás, la “razón pragmática” ha sido muy útil a personajes como Francisco Franco o Adolf Hitler: se liquida a los otros y el camino queda así expedito.

    Una sola vida huamana, sea o no la de un saharaui, no vale siquiera todos los pozos de petróleo del mundo, y mucho menos los sueños expansionistas del Majzén y sus corifeos.

    Tampoco queremos, ni necesitamos, gobiernos que “gestionen” la injusticia, los crímenes, la ilegalidad, y que se dobleguen ante el imperio de la fuerza y de los poderosos. Los pueblos del mundo no se dotaron de NN UU para esos cometidos. Y lo que usted describe no es gente de “izquierda”, sino gente que ha asumido como propia (porque así le va bien) la “razón pragmática”, el pensamiento único, la gestión de los intereses de los poderes dominantes; gente que se ha sometido y ha cambiado de chaqueta, aunque siga a un Partido que se llame “socialista”. .

    Supongo que, después de escribir su Comentario, usted habrá podido dormir tranquilamente, cosa que no les sucede, en cambio, a los saharauis. Espero poder ampliar todo esto en un artículo que le dedicaré a usted cuando mis fuerzas y mi tiempo lo permitan. Mientras tanto, sepa que somos muchos quienes no pensamos como usted, ni nos interesa, ante una injusticia flagrante, la “oportunidad geopolítica” ni la razón pragmática. Nos interesa la verdad, la justicia, la libertad, la dignidad y todas esas “utopías” de las que hace tiempo renegaron algunos partidos de… “izquierda”. Y por hoy, creo que es suficiente. Aquí le dejo, a usted y a cualquier posible lector, una denuncia reciente bien clarita, esta vez de un francés o, cuando menos, de un francófono: “La represión es cotidiana en el Sáhara Occidental”:
    http://www.michelcollon.info/articles.php?dateaccess=2007-10-24%2008:45:58&log=invites

    Un cordial saludo,
    Luis Portillo

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  4. Estimado Sr. Portillo:
    No creo que se pueda desprender de mi nota que “justifico” ningún atropello a los derechos humanos sino que, por el contrario, intento (torpemente si usted quiere) explicar (como usted bien percibe)lo que a mi modo de ver es el meollo del asunto. Bastante más complejo de lo que parece y demasiadas veces mantenido fuera de la vista de los ciudadanos a base de grandes declaraciones para la posteridad y buenos rollitos progres que nuestro vecino meridional (como usted bien sabrá) administra con una habilidad directamente proporcional a nuestra impericia. Ruego pues, matice. Dar una explicación no es sinónimo de justificar, del mismo modo que retratar lo feo no implica regocijarse en ello.
    Por lo que respecta a la “razón pragmática”, pues mire usted, ni es la mía por más que la glose, ni la he puesto precisamente yo en marcha (por más que me “obsequie” con compararme con Adolf Hitler y otros “grandes hombres”) sino el gobierno de turno, al que he de suponer reservará los mismos exabruptos y descalificaciones que me dedica a mí y ante el cual es francamente posible que surtan sus argumentos un efecto más cercano al que desea.
    Creame:Siempre he sentido una sincera simpatía por los idealistas (que me parecen imprescindibles, conste) pero nunca he sabido porqué tienen la manía de dejar a la altura del betún a quienes no hemos tenido la inmensa suerte de serlo.
    Con el deseo de no haber herido su sensibilidad de modo irreparable con mis argumentos, quedo a su disposición.
    Fino.

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  5. ‘Supremo valor de la vida’ y, también, Derecho a un libre decir no violento… en Aminatu HAIDAR:

    Tenemos capacidad para llevar soluciones a los más diabólicos conflictos bélicos del Oriente Próximo y Vietnamistán, pudimos terminar diciéndole no a Bush en Irak ante Sadam… Pero somos incapaces de no prestarnos más como sicarios al juego criminal (esta vez de Mohamed…), dejando que tírennos como colilla, para sin pasaporte dejarla morir en este Reino –tan pomposamente ‘Presidencial de la Unión Europea’, hoy…- a cualquier residente marroquí fumigable por unas expresiones (al parecer, demasiado contumaz mente…) libres con el extrañamiento forzoso de su propio lugar de residencia legal… como Haidar.

    Que conste: “…sólo le pido a los cielos que lo injusto no me sea indiferente; y si un traidor puede más que unos cuantos que esos tantos no se olviden fácilmente…”!

    Aquí tampoco aplican ZP, ni su Gobierno “pro(gre) saharaui“, aquellas mismas “razones alegadas” para saltarse otras legalidades vigentes con los casos del Alakrana y De Juana Chaos…

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  6. Hay caraduras, como el pillacachos Luis García Montero, que confunden “las izquierdas” y “el progresismo” con lo más conservador del inmovilismo solo progubernamental… e insisten en que -para el secuestro/abandono de Aminatu Haidar, en España…- la solución recomendable pasaría por resignarse y dejar ella su huelga de hambre como protesta, esperando a que pase más tiempo así…

    Otras personas -como Lucía Méndez…- muestran su discrepancia por completo, con más lógica, vergüenza y coherencia=
    “Aminetu Haidar es mujer, pacifista y nació en un país desgraciado, practica la no violencia, ha sufrido cárcel por defender sus ideas y ha sido galardonada por instituciones que luchan por la paz en el mundo. Todo ello la hubiera convertido en la candidata ideal de entre los pobres de la Tierra para salir en los carteles de una campaña electoral del PSOE al lado de Zapatero.

    El presidente del Gobierno cimentó su liderazgo político en la defensa de los mismos valores que encarna Aminetu. Zapatero es -o por lo menos así lo parecía- un hombre sensible, piadoso y compasivo. Teniendo en cuenta de dónde veníamos, el líder socialista -y el eficaz equipo que le acompañó en sus comienzos- convenció a los españoles de que además de político era un ser humano, simpático, buena persona y con capacidad para empatizar con el sufrimiento y las emociones, contrario a la violencia y a la guerra, defensor de los derechos humanos de la Declaración de la ONU. Un hombre empeñado en luchar contra el hambre y por un mundo más justo.

    A pesar de las críticas de los partidarios del «hombre hombre de verdad», lo mejor de Zapatero era el «buenismo». El perfil compasivo del presidente, clave para explicar sus victorias electorales y el voto mayoritario de las mujeres, es una de las muchas cosas que el coraje suicida de Aminetu Haidar ha puesto contra las cuerdas.

    Es sorprendente y llamativa la frialdad con la que Zapatero se refiere a una mujer en términos estrictamente diplomáticos, políticos, administrativos y hasta burocráticos. Es raro que un hombre que se conmueve viendo los sufrimientos que causa la guerra, la miseria o la violencia contra las mujeres hable del «caso que nos ocupa» para referirse a una mujer que lleva casi un mes alimentándose sólo de agua, azúcar y convicciones morales. Ni una concesión al liderazgo compasivo, ni una palabra amable para referirse a alguien que se apaga físicamente en las vísperas de Navidad.

    Y eso que fue precisamente un sentido ‘humanitario’ -excesivo (¡?)- el que llevó al Gobierno a adoptar a Aminetu como si fuera una hija…”

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  7. Nos informan: “Este domingo, 13 de diciembre de 2009, entró en vigor nueva Ley de Extranjería. Se trata de la cuarta reforma en legislación de extranjería para España desde hace menos de una década. Entre las novedades que aporta, se encuentra una ampliación a 60 DÍAS del plazo máximo que los INMIGRANTES pueden permanecer RETENIDOS antes de ser expulsados del Reino… Además, queda legislado que se perseguirán los inmigrados irregulares, pero NUNCA en ACOGIDA HUMANITARIA. El objetivo, se ha explicado en Inmigración, es poder perseguir a las mafias.”

    HAIDAR debe ser un caso piloto en cuanto a la nueva legislación: quieren expulsarla de nuevo al Marruecos de donde llegó solo cuando pasen los 60 días, SI AUN VIVE para entonces a base de agua y azúcar… Pues lo de que su acogida fuera ‘humanitaria’ como dicen ZP, De la Vega y Moratinos (cuando, desde llegar, ella misma protestó venir SECUESTRADA tras requisarle los policías ese pasaporte legal con el que había viajado desde su El Aiún a EE.UU. pasando por España, en ida y vuelta, más de una vez…) ya es del todo INSOSTENIBLE.

    Aunque aun hay miserables especies propaladas desde las terminales del ZetapeBlanquismo gubernamental insitiendo en que la Moratinosada COOPERACIÓN DEL GOBIERNO DE ESPAÑA PARA SECUESTRO/EXPULSIÓN MARROQUÍ era en realidad “acogida humanitaria con todos los derechos…” [Jerónimo Páez, EL PAIS]…

    Y hasta se perpetran canallescas deposiciones que mienten sobre “amenaza de Haidar con dejarse morir porque no reconozcan soberanía y blablablás…” [Miguel Ángel Rodríguez, Financiero Digital] en vez de admitir su más que legítima rebeldía entre tanto le NIEGAN DERECHO FUNDAMENTAL A NO SER ARROJADA DESDE SU CIUDAD A OTRO PAÍS…

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