Un toque marino

¿A quién lo le gustan los brillantes colores de las medusas y sus gráciles movimientos? Tras un viaje al acuario de la bahía de Monterrey, Rick Savata comenzó a replicar en esculturas esas fantasmales criaturas. Un regalo caro porque la más barata ronda los 300 dolares. La de la foto, por ejemplo, vale 800 dólares.

Aunque cada una de las medusas que esculpe están suspendidas en el cristal, sus tentáculos parecen que siguen ondulando a través del agua. La técnica empleada es la llamada “vidrio en vidrio” y consiste en sumergir una escultura de cristal dentro de una segunda capa de vidrio fundido (sudario).

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