Valle de Belsué

belsue Dificultad Baja
Tiempos Dos jornadas (40 Km.)
Desniveles Monrepós, 1262 – Nocito, 931 – Belsué, 1021
Agua Manzanera, Nocito y Belsué
Punto de partida Puerto de Monrepós
Punto de llegada Belsué
Lugares de interés Todos los del recorrido
Observaciones Pistas normalmente en buen estado. Fácil orientación. Recorrido muy bonito e interesante. Para hacer todo el año (mejor primavera y otoño)

Partiendo de la ciudad de Huesca con dirección a Sabiñánigo se pasa por la localidad de Arguis y en las inmediaciones de esta población se encuentra el puerto de Monrepós. Justamente cuando se corona este puerto comienza una pista asfaltada a la derecha que conduce a un repetidor de televisión (el puerto de la carretera nueva, no el del cerro del Águila). Justamente en este lugar daremos comienzo a esta bonita travesía que recomiendo hacer al final de la primavera o comienzos del otoño.

Nada más comenzar a andar y una vez sobrepasada la antena de televisión, la pista pierde el asfaltado y se vuelve de la tradicional tierra prensada. En un principio, llanea entre campos abandonados pero pronto comienza a empinarse, pues estamos subiendo a la sierra de Belarra y en concreto a Cabeza Lopina que, con sus 1.465 metros de altura, es el lugar más elevado de la excursión.

Sobrepasada Lopina, la pista comienza suavemente a descender pero sin perder excesiva altura. La pista se encajona entre vegetación y discurre por el cordal de la sierra prácticamente llaneando. Pasaremos al lado de un casi indistinguible vivero forestal a nuestra izquierda, momento en el que la pista se bifurca en dos: el ramal de la derecha nos conduciría a la pardina de Basón y siguiendo vamos al arruinado caserío de Santa María de Belsué y finalmente al pantano.

Seguiremos por el ramal principal que ahora se asoma sobre el valle de la Guarguera, teniendo unas insuperables vistas sobre el somontano del río Guarga. A la altura del cerro Puilaguarta y sobre los 1.400 metros de altitud, la pista gira bruscamente a la derecha y comienza a discurrir sobre la vertiente del valle de Belsué. Es bien visible desde el lugar el caserío de Lúsera.

Iglesia de Iberque
Iglesia de Iberque

La pista desciende mas acentuadamente y es posible distinguir Ibirque a lo lejos y a la derecha. No debemos perdernos la visita a las interesantes ruinas de Ibirque. Nuestro camino continua transcurriendo por pista, pero ahora su firme es mas blando y hasta a los vehículos todo terreno les resulta difícil transitar debido a las profundas rodadas marcadas en ella. Estaremos atentos a nuestra izquierda según el sentido de la marcha, para observar sobre una pequeña altura el magnífico dolmen de Ibirque, también conocido como Caseta de la Bruja y que para mi gusto es el mejor y mas bonito de toda la Sierra de Guara. Poco mas adelante, la pista empalma con la que va desde el molino de Villobas hasta Nocito.

Estamos en el puerto de Bail, punto divisorio entre los valles del Guarga y del Bail o Guatizalema. En este lugar nos llamará poderosamente la atención dos enormes bordas que se encuentran un poco mas abajo del puerto y al lado de la pista que conduce a Abellada. Continuaremos descendiendo la pista de buena factura y apta para la circulación de toda clase de vehículos que discurre paralela al cauce del río Bail y entre frondosa vegetación de pinos y otras especies.

Pasado un tiempo, la pista se bifurca; si fuésemos a la izquierda, llegaríamos a la población de Nocito, donde es posible hacer acopio de víveres y pernoctar. Nosotros hemos preferido montar nuestra tienda al lado del río y en un pintoresco lugar. Hemos terminado la primera jornada de nuestra excursión, mañana será otro día.

2ª jornada. Recogido el campamento y todos los enseres en nuestras mochilas nos disponemos a iniciar la segunda jornada de marcha que nos va a conducir hasta la población de Belsué. La pista comienza a tomar altura mediante amplias lazadas y discurriendo por un bosque de encinas, carrascas y quejigos. Cuando llega a la parte más alta nos encontramos en la Pardina de Orlato. Antiguos campos de labor hoy en día abandonados circundan los restos de lo que en otro tiempo fue una pardina de considerable tamaño y prácticamente autosuficiente. En la actualidad solamente quedan los restos de lo que fue el edificio principal y un corral que se usa ocasionalmente para encerrar ganado. Si miramos al Norte, sobre la cima de la sierra es fácil distinguir el caserío de Ibirque con su iglesia.

Lúsera
Lúsera

La pista llega un momento donde desciende bruscamente para cruzar el barranco de Lúsera, y a continuación asciende para pegarse a la pared rocosa de los tozales del Barbero y de Cucos. La pista transcurre encajonada entre las verticales paredes, algunas veces cortadas a pico y el cañón del barranco de Lúsera. Seguidamente comienza a descender y pasa al lado de la población de Lúsera, que queda a la derecha y sobre un altozano (es recomendable su visita, aunque nos suponga desviarnos de nuestro itinerario inicial y un pequeño esfuerzo para subir hasta el lugar).

Transcurre ahora la pista por un terreno mas agradable al lado de las colas del pantano de Belsué. A lo largo de este tramo podemos ver varios puntos ideales para parar a almorzar o simplemente para un reparador descanso. Siguiendo nuestro camino, llegaremos a un puente de hormigón que salva al cauce del río Flumen a la altura de una chopera.

Santa María de Belsué
Santa María de Belsué

En este punto a la derecha comienza una maltrecha pista que nos conduce al despoblado y arruinado caserío de Santa María de Belsué (escasos 300 metros). De esta ruinosa población, solamente queda en pié la torre de su iglesia, interesante monumento de estilo románico muy remodelado pero no por ello desmerecedor de nuestro interés. Si es posible y no ha sido expoliada, recomiendo internarse en la destrozada nave y observar la bonita pila de agua bendita que se encuentra incrustada en uno de los laterales de la puerta de ingreso.

Vuelta a la pista principal, solo nos queda llegar a Belsué y visitar su caserío. En los alrededores del pueblo existe una ermita que deberemos visitar, Nuestra Señora de Linares. En su interior es posible ver los restos de dos arados romanos en perfecto estado de conservación.

Belsué
Belsué

Si queremos evitarnos el esfuerzo de subir hasta el puerto viejo del Monrepós y el túnel de la Manzanera, deberemos haber dejado con anterioridad un vehículo en esta población, o hacer que alguien venga a buscarnos, puesto que en este lugar ha terminado nuestra excursión.

Por Moisés Martín

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