Lunes, 17 de marzo de 2003

Por George Soros, presidente del Soros Fund Management y del Open Society Institute. © Project Syndicate, 2003 (EL PAÍS, 17/03/03):

Mientras las tropas estadounidenses e inglesas se preparan para invadir Irak, la opinión pública de esos países no apoya una guerra sin la autorización de la ONU. El resto del mundo está abrumadoramente en contra de la guerra. Sin embargo, a Sadam Husein se le considera un tirano al que hay que desarmar, y el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la resolución 1.441, que exigía que Sadam se deshiciera de sus armas de destrucción masiva. ¿Qué fue lo que provocó esta desconexión?…  Seguir leyendo »

Por José Miguel Rodríguez Tapia, catedrático de Derecho Civil en la Universidad de Málaga (EL PAÍS, 17/03/03):

La reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) exigida por la directiva europea de mayo de 2001, sobre derechos de autor en la sociedad de la información, ha despertado una polémica y alboroto considerables. Ninguno de los países de la Unión ha cumplido el plazo de adaptación del pasado 22 de diciembre, y no por casualidad.

El compromiso del Estado español para regular la propiedad intelectual en el entorno digital ha supuesto reabrir el baúl de los problemas irresueltos del pasado y poner sobre la mesa los agudos problemas de compaginación del nuevo marco tecnológico, el poder de los medios de masas y la justa remuneración de los autores, artistas y productores por su impagable creación de cultura.…  Seguir leyendo »

Por Manuel Escudero, profesor de Análisis Político Internacional en el Instituto de Empresa (EL PAÍS, 17/03/03):

Debería preocuparnos que la noción de nuevo imperio estadounidense, aunque sea como expresión vaga y referencial, esté tomando carta de naturaleza sin que se reflexione sobre su viabilidad.

Diré de partida que ese imperio se está, efectivamente, gestando, si bien de modo muy peculiar. Si preguntamos a cualquier persona representativa de la actual Administración estadounidense, negará de plano la voluntad de construcción de un imperio. Pero defenderá, a continuación, el «derecho soberano» de los EE UU a defenderse contra amenazas posibles… en cualquier rincón del mundo.…  Seguir leyendo »

Por Perfecto Andrés Ibáñez, magistrado (EL PAÍS, 17/03/03):

A través de la prensa y, en general, de los medios de comunicación, en la atmósfera de pesadilla en que actualmente se vive, golpean machaconamente, entre otras, dos ideas delirantes, que irradian desde el corazón del imperio. Una es que para éste, es decir, para el Gobierno de los Estados Unidos, como también para los Gobiernos-satélite, el español, entre ellos, no existe la ONU; aunque España ocupe físicamente un asiento en el Consejo de Seguridad. Efectivamente, en este momento, poco importa lo que quien representa a los Pueblos de las Naciones Unidas pudiera acordar o no acordar, incluso en una materia, como el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, en la que los firmantes de la Carta de San Francisco delegaron en la organización toda la capacidad y la responsabilidad de decidir.…  Seguir leyendo »

Por Eugenio Trías, filósofo y miembro del Consejo Editorial de El Mundo (EL MUNDO, 16/03/03):

No puede determinarse de antemano el modo singular en que la fundación se produce. Se requieren esfuerzos múltiples para que tenga lugar el evento. Puede haberse esperado pacientemente años, incluso décadas. Puede haberse ensayado en varios frentes preparatorios: el económico, sobre todo; o el referente al modelo social, o a la sutil manera de proyectar la interrelación del estado con la sociedad civil; o el modo de concebir los centros urbanos; o de articular y configurar la estructura misma de los estados de la unión.…  Seguir leyendo »

Por Carlos Rodríguez Braun, catedrático de la Universidad Complutense (ABC, 17/03/03):

No ha empezado aún. Pero todo indica que Sadam Husein no se marchará ni se desarmará ni aceptará las condiciones de EE UU y sus aliados dentro y fuera del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con lo que la guerra comenzará posiblemente pronto. Es inevitable que nos asalten la alarma y el desasosiego. La incertidumbre es máxima en una guerra, pero a la vez también es máxima la certidumbre de que se cobra siempre víctimas inocentes. En primerísimo lugar, por supuesto, seres humanos. Pero también algo más: no estallan aún las bombas y ya apunto en mi cuaderno heridas en la verdad, el decoro, la mesura y el sentido común.…  Seguir leyendo »