Martes, 10 de junio de 2003

Kepa Aulestia (LA VANGUARDIA, 10/06/03).

La política democrática es esencialmente lenta y procedimental. Los cambios políticos que se pretenden han de ser contrastados en un sistema de sufragio universal. Y el comportamiento ciudadano tiende a ser conservador, poco dado a la seducción de eso mejor que las alternativas políticas procuran presentarle como necesidad. Entre otras razones porque las necesidades políticas no son percibidas siempre como tales por la ciudadanía. La sociedad vasca es una buena muestra de todo esto. Cuando en las elecciones autonómicas del 2001 se le presentó la oportunidad de desalojar al nacionalismo del Gobierno, las fuerzas constitucionalistas obtuvieron un extraordinario respaldo, pero éste se vio superado por la reacción que la eventualidad de tal cambio produjo en la comunidad nacionalista, incluidos sus flancos más moderados.…  Seguir leyendo » “Atajo equivocado”