Domingo, 16 de noviembre de 2003

Por Yossi Beilin, ministro de Justicia del gobierno de Ehud Barak en 1999-2000 y uno de los artífices del proceso de paz de Oslo (LA VANGUARDIA, 16/11/03):

El acuerdo alcanzado en Ginebra es un modelo de acuerdo de estabilidad que fue firmado hace unas semanas por más de 20 palestinos y 20 israelíes, y que ha sido la culminación de una iniciativa conjunta de Yasser Abed Rabbo, antiguo ministro palestino de Información y Cultura, y mía. Nuestro objetivo era demostrar a estos dos pueblos heridos –que sufren y que han perdido la confianza el uno en el otro– que todavía tenemos un compañero y un denominador común.…  Seguir leyendo »

Por Margarita Uria, diputada de EAJ-PNV en el Congreso de los Diputados (EL PAIS, 16/11/03):

El anuncio de la impugnación de la propuesta de nuevo Estatuto que realizó la pasada semana el ministro de Justicia y que se acaba de hacer efectiva sólo ha suscitado una crítica digna de tal nombre. Me refiero al artículo publicado el sábado 8 de noviembre en EL PAÍS por el profesor y ex magistrado constitucional Francisco Rubio Llorente, cuya oposición frontal a dicha propuesta es suficientemente conocida. Sin embargo, esa inequívoca actitud de rechazo, que responde a profundas convicciones, no le ha impedido, como en otras muchas ocasiones, expresar libre y abiertamente su criterio de experto y prestigioso constitucionalista en contra, en este caso, de la pretensión del Gobierno del señor Aznar, de impugnar ante el Tribunal Constitucional simples actos de iniciación del debate parlamentario.…  Seguir leyendo »

Por Pedro J. Ramírez, director de El Mundo (EL MUNDO, 16/11/03):

Si no supiéramos que a Primo de Rivera le desquiciaba como «himno representativo de personas de odiosas ideas y criminales aspiraciones» y que a Louis Aragon le inspiró uno de sus más emocionantes y comprometidos poemas, nada induciría a pensar que la suave música cadenciosa y la ingenua rima consonante de la sardana La Santa Espina pudieran servir de fermento a ninguna movilización social de cualquier clase. «Som i serem gent catalana/ tant si es vol com si no es vol/ que no hi ha terra més ufana/ sota la capa del sol», es lo máximo que llega a decir el estribillo de Angel Guimerà.…  Seguir leyendo »

Por Olivier Roy, autor de El islam mundializado (EL PAIS, 16/11/03):

Como toda religión monoteísta revelada, el islam da por sentado que la verdad no depende de los hombres y considera que su vida debe regirse por las leyes de Dios. Por consiguiente, la democracia no forma parte integrante de él, como tampoco del catolicismo o el judaísmo. Sin embargo, el islam experimentó, durante un breve periodo, una verdadera sociedad política bajo la égida del último profeta, Mahoma, y sus cuatro sucesores. A partir de esa experiencia, numerosos juristas suníes construyeron el modelo de lo que sería el ideal político del islam: el califato, una sociedad sujeta a la ley islámica y a cuyo jefe, poseedor, a la vez, del poder espiritual y temporal, lo escogerían los creyentes entre los hombres en virtud de unos criterios determinados.…  Seguir leyendo »

Por Antoni Segura, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona (EL PAIS, 16/11/03):

La incompatibilidad entre islam y democracia es un tópico muy arraigado en Occidente, que se realimentó con la obra de Samuel P. Huntington (1996): «El fracaso de la democracia liberal en las sociedades musulmanas tiene su fuente en la naturaleza de la cultura y la sociedad islámica, inhóspita para los conceptos liberales y occidentales». Por el contrario, autores como Mohamed Charfi consideran que en el último siglo y medio un nutrido grupo de pensadores musulmanes han demostrado que «el islam es una religión de amor y concordia, es perfectamente capaz hoy día de combinar la democracia y los derechos humanos».…  Seguir leyendo »

Por Mario Vargas Llosa, escritor (EL PAIS, 16/11/03):

El nombre es difícil de memorizar y ese par de eñes crean serios problemas fonéticos a los extranjeros, pero vale la pena hacer el esfuerzo de recordarlo porque la extraordinaria historia de la familia Añaños -que parece vivida para ilustrar las ideas que promovemos los liberales- debe ser divulgada como un ejemplo de lo bien que le podría ir a América Latina si los «perfectos idiotas latinoamericanos» la imitaran en vez de gastar sus energías manifestándose contra la globalización o amenazando, a la manera del boliviano Evo Morales, con aniquilar a la cultura occidental, dos maneras de perder el tiempo equivalentes a escupir a la Luna o protestar contra la ley de gravedad.…  Seguir leyendo »

Por Miquel Porta Perales, crítico literario y ensayista (ABC, 16/11/03):

Tras 23 años como President de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol se despide de ustedes. Y en la hora del adiós -como mandan los cánones- hay que hacer balance de una ideología y una obra que han marcado la vida de los catalanes durante casi -¡poca broma!- un cuarto de siglo. Sostengo que el pensar y el hacer de Jordi Pujoladmiten el calificativo de sincréticos. Sincretismo que concilia hábilmente cuatro elementos: esencialismo, organicismo, nacionalismo político ypragmatismo.

El esencialismo se percibe en ideas como las siguientes: «nosotros somos un pueblo que tiene mil años de historia, que tiene una lengua, una cultura, una voluntad de ser, una conciencia colectiva… una tierra que es nuestra tierra, una lengua que es nuestra lengua, unas tradiciones, unas costumbres, una manera de ser, una voluntad de ser, una nacionalidad, un sentido nacional».…  Seguir leyendo »