Miércoles, 7 de enero de 2004

Mateo Madridejos, periodista e historiador (EL PERIODICO, 07/01/04).

La obsesión norteamericana por la seguridad, disparada por los atentados del 11 de septiembre del 2001, alcanza dos años después niveles paranoicos, alimentada por las decisiones de la Administración. La gran paradoja de la superpotencia, como reza el título del ensayo del profesor Joseph S. Nye, consiste en que «el país más fuerte desde Roma no puede proteger a sus propios ciudadanos actuando en solitario». Ignoramos si los estadounidenses superarán la pesadilla del golpe terrorista que perturba su conciencia, altera su equilibrio nervioso, destruye la tradición liberal de sus leyes o refuerza las tentaciones de la venganza o del patriotismo herido, o de ambas a la vez, de las que se aprovechan políticos sin escrúpulos en año electoral.…  Seguir leyendo »