Miércoles, 21 de enero de 2004

Joseba Azkarraga, consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno vasco (EL PERIODICO, 21/01/04).

El pasado 9 de enero, el presidente del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, de ERC, recibió en audiencia privada a tres miembros de la asociación de familiares de presos vascos Etxerat. Una reunión que ha desatado el penúltimo escándalo político-mediático, o mediático-político, si se prefiere. La actitud de Benach llegó a ser tildada incluso de «insulto a la democracia» e «inmoral» por haber aceptado escuchar la opinión de unos ciudadanos que, en legítimo ejercicio del derecho de asociación, se han unido con el confesado objetivo de defender los derechos que asisten a sus allegados, aunque éstos se encuentren privados de libertad.…  Seguir leyendo »

Mikel Buesa, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (ABC, 21/01/04).

La reciente atención que Ernest Benach, presidente del Parlamento de Cataluña, ha prestado, recibiéndolos en audiencia oficial, a los familiares de los terroristas de ETA encarcelados para cumplir la condena a la que fueron sentenciados por sus crímenes, ha puesto otra vez de relieve el problema de la degradación moral a la que pueden verse sometidas las instituciones políticas -y quienes en ellas ostentan su dirección o su representación- cuando el terrorismo acaba enquistándose en la sociedad. Porque el terrorismo no es un simple fenómeno delictivo que extiende su acción letal sobre sus víctimas inmediatas -una tras otra, individualmente consideradas- o que causa destrucciones materiales que, no por horrendas, dejan de estar acotadas dentro un pequeño espacio geográfico.…  Seguir leyendo »