Miércoles, 5 de mayo de 2004

Felipe Sahagún es profesor de Relaciones Internacionales y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO (EL MUNDO, 05/04/04)

Por sus relaciones privilegiadas con el mundo árabe, su posición geográfica y las facilidades para entrar y moverse libremente por su territorio, sobre todo desde Marruecos y Argelia, España ha sido una de las principales bases europeas de los grupos islamistas partidarios del terrorismo para alcanzar sus objetivos.

Esos objetivos han ido cambiando con los años. Destacan, entre ellos, el establecimiento de la sharia o ley islámica como forma de gobierno en sus países de origen, la expulsión de los judíos de Israel y de las tropas extranjeras de todos los territorios de la umma (comunidad musulmana), el establecimiento de un nuevo califato mundial, ataques contra los satanes occidentales y la destrucción de todos los regímenes que, en su opinión, colaboran con los que llaman nuevos cruzados: los EEUU, Gran Bretaña y sus aliados.…  Seguir leyendo »

Juan Alberto Belloch, alcalde de Zaragoza y miembro del PSOE (LA RAZON, 05/05/04).

Nunca se insistirá bastante en la necesidad de preservar al ministro del Interior de toda descalificación política cuando de terrorismo se trata. El ministro debería gozar de una plena inmunidad pública, que no equivale a impunidad, sino a la extrema conveniencia de que el control democrático de su tarea se verifique en escenarios diferentes de aquellos en los que usualmente se lleva a cabo el debate político. No son la rueda de prensa ni el debate parlamentario abierto los lugares adecuados para corregir, criticar u obtener información del ministro en estos temas.…  Seguir leyendo »

Por José María Lassalle (ABC, 05/05/04)

Hay que empezar a hablar claro. La devaluación del lenguaje por el empleo de una corrección política en torno a su uso nos sitúa en una peligrosa debilidad que España no puede permitirse en estos momentos. La matanza de Atocha es una circunstancia que debe estar presente en cualquier análisis sensato de la realidad política nacional. De lo contrario incurriremos en una somnífera beatitud de la que pueden despertarnos, de nuevo, los orejas del lobo hobbesiano que asomó detrás del efímero «fin de la historia» inaugurado con la caída del Muro de Berlín.

El 11-S fue el comienzo de una guerra no declarada, nos guste o no.…  Seguir leyendo »