Sábado, 8 de mayo de 2004

Pietro Citati es crítico y escritor italiano (EL PAIS, 08/04/04)

Cuando pensamos en los terroristas que están ensangrentado Estados Unidos, el mundo islámico y Europa desde hace casi tres años, les llamamos fundamentalistas religiosos. Pensamos que, en un mundo amenazado por la vulgaridad y el dinero (el dinero y la vulgaridad de Occidente), Osama Bin Laden, Ayman al Zawahiri y sus colegas desean revivir el antiguo islam. Los años en los que el ángel Gabriel dictó a Mahoma los versículos del Corán surgieron las primeras mezquitas de ladrillo y ramas de palmera, comenzaron las peregrinaciones a La Meca, las tropas árabes conquistaron a toda velocidad Persia, Siria, África septentrional y España, se retiraron al desierto los primeros ascetas, nació una nueva teología, se publicaron ejemplares maravillosamente decorados del Corán y se construyeron las grandes mezquitas de Damasco y Jerusalén… Fue la época de los cimientos: un periodo apasionado, austero, guerrero, lleno de genio y movilidad; un océano de fuego, que en unos cuantos años ardió y transformó el mundo.…  Seguir leyendo »

Augusto Zamora es profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid (EL MUNDO, 08/05/04)

A finales de 1945, Aldous Huxley publicó un breve ensayo titulado Science, Liberty and Peace, en el que abordaba los efectos del desarrollo científico en la construcción de nuevos armamentos y las consecuencias que tendría para la paz y los pueblos. En ese entonces, sólo EEUU poseía la bomba atómica y no habían comenzado la guerra fría, los procesos de descolonización y neocolonización ni la revolución informática, fenómenos que marcarán las décadas siguientes. Huxley, impresionado por el poder destructivo alcanzado por las armas durante la II Guerra Mundial y por la concentración de poder en una minoría, creía que la ciencia «al proporcionar a la oligarquía gobernante instrumentos más eficaces de coerción, ha contribuido directamente a concentrar el poder en manos de unos pocos».…  Seguir leyendo »

Felipe González es ex presidente del Gobierno español (EL PAIS, 08/05/04).

Después de los terribles sucesos del 11 de marzo y de las elecciones del día 14 se ha producido una enorme confusión en el debate político y mediático. No es nuevo, pero en circunstancias tan graves es mucho más significativo que no podamos, no queramos o no sepamos diferenciar las informaciones de las opiniones y, en última instancia, ambas de las declaraciones.

Cuando decimos que una opinión es falsa o verdadera, solemos cometer el error de confundir lo que corresponde a la opinión con lo que se debe atribuir a la información.…  Seguir leyendo »